El Banco Central Europeo ha subido el 10 de septiembre los tipos de interés por segunda vez en el año, situando la facilidad de depósito en el 2,5%.
Una subida de tipos encarece la financiación, favorece la remuneración del ahorro y puede alterar el comportamiento de la renta fija, la renta variable y el euro.
Repasamos qué hay detrás de esta decisión y cómo puede notarse en el bolsillo del inversor y del ahorrador.
¿Qué ha decidido el BCE?
El Consejo de Gobierno del BCE decidió elevar los tipos de interés en 25 puntos básicos, la segunda subida del año tras la aplicada en junio.
El mercado ya daba por hecho este desenlace: una encuesta de Reuters entre economistas, realizada a mediados de julio, reflejaba que un 70% esperaba al menos una subida adicional antes de que terminara el año, diez puntos más que en el sondeo del mes anterior. En la reunión previa, celebrada el 23 de julio, el BCE ya había mantenido los tipos sin cambios, con los depósitos en 2,25%, las operaciones principales en 2,40% y la facilidad marginal en 2,65%, justificando la pausa por la elevada incertidumbre sobre el impacto inflacionario del shock energético derivado del conflicto en Oriente Medio.
Con este movimiento, la facilidad de depósito -el tipo de referencia para los mercados- pasa del 2,25% al 2,5%, el tipo de las operaciones principales de financiación sube al 2,65% y la facilidad marginal de crédito se sitúa en el 2,90%.
¿Por qué el BCE ha subido los tipos?
El repunte de los precios de la energía, ligado a la tensión entre Estados Unidos e Irán y sus efectos sobre el tránsito de petróleo y gas, mantuvo la inflación de la eurozona por encima del objetivo del 2% del BCE durante buena parte del año, pese a la moderación registrada en junio, cuando bajó al 2,8-2,9%.
El economista jefe del BCE, Philip Lane, ya había señalado que el organismo sitúa el límite superior de su rango de tipo neutral -el nivel que ni frena ni estimula el crecimiento- en el 2,50%, frente al 2,25% que manejaba anteriormente, afirmando textualmente: "analizamos diversos modelos de neutralidad, y creemos que el límite superior de ese rango ha subido del 2,25% al 2,5%".
Con esta subida, el BCE sitúa por tanto sus tipos en el extremo superior de lo que considera un terreno neutral, sin entrar todavía, según su propio criterio, en fase restrictiva para el crecimiento.
¿Cómo afecta la subida de tipos a hipotecas y préstamos?
Una subida de tipos del BCE se traslada, con cierto desfase, al euríbor, el índice de referencia de la mayoría de hipotecas variables en España. El euríbor ya cotizaba por encima de los niveles del año anterior antes de la reunión de septiembre.
En la práctica, esta subida implica:
- Cuotas hipotecarias más altas en las próximas revisiones para quienes tengan una hipoteca variable.
- Financiación más cara para empresas y particulares, ya que los bancos suelen encarecer el crédito nuevo.
- Mayor atractivo relativo de las hipotecas mixtas o fijas frente a las variables, en un contexto de tipos al alza.
¿Cómo afecta la subida de tipos a los mercados financieros?
Para el inversor, una subida de tipos es un fenómeno que puede notarse en distintos activos:
- Renta fija: los bonos existentes con cupones más bajos pierden atractivo frente a las nuevas emisiones, lo que suele traducirse en caídas de precio a corto plazo, aunque mejora la rentabilidad de las nuevas compras.
- Renta variable: unos tipos más altos incrementan el coste de financiación de las empresas y elevan la tasa a la que se descuentan sus beneficios futuros, lo que puede presionar a la baja las valoraciones, especialmente en sectores más sensibles a los tipos, como el tecnológico o el inmobiliario.
- Divisas: unos tipos más altos en la eurozona tienden a fortalecer el euro frente a otras divisas, al hacer más atractivos los activos denominados en esta moneda para el inversor internacional.
En este contexto, conviene revisar cómo está posicionada nuestra cartera de inversión ante distintos escenarios de tipos y contar con asesoramiento financiero profesional para adaptar la estrategia al perfil de riesgo de cada inversor.