Invertir en renta variable: qué es, ventajas y cómo hacerlo a través de un fondo de inversión

Guía de finanzas 3 min. de lectura
Invertir en renta variable —a través de acciones o fondos de inversión— es una de las estrategias más utilizadas para quienes están dispuestos a asumir algo más de riesgo a cambio de mayor rentabilidad.

En un entorno financiero cada vez más volátil, invertir en renta variable se ha consolidado como una estrategia que puede conllevar un riesgo considerable, pero adecuada para aquellos inversores a largo plazo que estén dispuestos a asumir un riesgo mayor a cambio de rentabilidades más atractivas. Pero ¿qué implica realmente esta modalidad de inversión? ¿Qué ventajas ofrece? ¿Y cómo puede hacerse de forma eficiente y diversificada a través de un fondo de inversión?

¿Qué es la renta variable?

La renta variable hace referencia a las inversiones cuyo rendimiento no está garantizado y depende de la evolución del mercado. El ejemplo más representativo de la renta variable son las acciones de empresas cotizadas. Al invertir en renta variable, el inversor se convierte en accionista de una empresa, participando tanto en el crecimiento de la misma, como en el riesgo asociado a sus resultados.

Ventajas de invertir en renta variable

  • Potencial de rentabilidad superior: históricamente, la renta variable ha ofrecido mayores retornos que otros activos, como pueden ser la renta fija o los depósitos. Entre 1928 y 2023, la rentabilidad anual media de las acciones de las empresas que componen el índice de renta variable americana S&P 500 se ha situado en el 6,5%. Como se puede ver en la siguiente gráfica, este dato es muy superior a la alcanzada por el bono de EE.UU. a 10 años (+1,5%) y las letras del Tesoro americano a tres meses, o T-Bill (+0,2%). Aunque también destaca la diferencia entre los mejores y peores años en cada uno de estos activos, reflejando la mayor volatilidad de la renta variable.
  • Liquidez: las acciones cotizadas suelen tener mercados activos que permiten comprar y vender con agilidad.
  • Diversificación: permite invertir en distintos sectores, geografías y tamaños de empresas, reduciendo la exposición a riesgos específicos. Si invertimos en diferentes compañías o sectores, podemos beneficiarnos del desarrollo y expansión de los mismos, protegiéndonos en caso de que uno de ellos muestre debilidades.

Riesgos de invertir en renta variable

Invertir en renta variable implica asumir volatilidad. Los precios de las acciones pueden fluctuar significativamente a corto plazo, influenciados por factores económicos, políticos o propios de cada empresa. De esta manera, la publicación de las proyecciones macroeconómicas de un país, la presentación de los resultados de una empresa o el anuncio de una nueva política comercial por parte de un gobierno, pueden hacer que un valor determinado pierda un porcentaje significativo de su valor en cuestión de minutos.

Por ello, es fundamental contar con una visión a largo plazo y una adecuada estrategia de gestión del riesgo.

¿Cómo invertir en renta variable a través de un fondo de inversión?

Una de las formas más eficientes de invertir en renta variable es a través de un fondo de inversión gestionado por profesionales. Este vehículo permite delegar la selección de activos y el seguimiento del mercado a un equipo especializado, con una serie de beneficios para el inversor:

Ventajas de la renta variable mediante fondos:

  • Diversificación: los fondos invierten en múltiples acciones, lo que reduce el impacto negativo de una empresa o sector concreto.
  • Gestión profesional: los gestores toman decisiones estratégicas basadas en análisis profundos, con el objetivo de maximizar el rendimiento ajustado al riesgo.
  • Acceso a mercados globales: a través de un único producto, el inversor puede exponerse a empresas de todo el mundo.
  • Transparencia y supervisión: los fondos están regulados, ofrecen información periódica y están sujetos a auditorías. Las sociedades gestoras de fondos están sujetas a una serie de legislaciones diseñadas para proteger los intereses del inversor.

Tipos de fondos de renta variable

Los inversores cuentan con una amplia variedad de fondos de renta variable que se pueden clasificar por diferentes parámetros: según el sector o área geográfica donde invierten, el estilo o la estrategia de inversión, la política del fondo, el tamaño de las empresas que componen su cartera…

  • Según el mercado o el área geográfica: fondos globales, que invierten en acciones de empresas de todo el mundo; fondos regionales, que lo hacen en áreas específicas, como la Eurozona; fondos de países emergentes
  • Según el sector de la economía: su cartera está formada por valores de empresas de sectores específicos. Así, existen fondos de salud, telecomunicaciones, tecnológicos, biotecnología, financieros...
  • Según el tamaño de las empresas: si son grandes, medianas o pequeñas empresas.
  • Según el tipo de gestión: podemos distinguir entre fondos de gestión activa, en el que el gestor toma todas las decisiones de inversión en base a su propio análisis o pasiva, en el que el fondo replica de manera mecánica un índice de referencia.
  • Según el estilo de inversión: crecimiento, el gestor se centra en empresas con perspectivas de crecimiento sin importar su precio, o valor, en cual caso busca empresas que poseen más valor intrínseco que su precio de mercado, o una mezcla de ambos estilos.
  • Fondos ESG o sostenibles: integran criterios ambientales, sociales y de gobernanza en la selección de activos.

¿Tienes el perfil adecuado para invertir en renta variable?

La renta variable puede ser adecuada para inversores con un horizonte a medio o largo plazo, dispuestos a asumir cierta volatilidad a cambio de un mayor potencial de rentabilidad. Invertir a través de un fondo permite mitigar riesgos y acceder a una gestión profesional, especialmente relevante en momentos de incertidumbre, como el actual, o de cambios estructurales en los mercados. En Pictet Asset Management, ofrecemos soluciones en renta variable adaptadas a distintos perfiles de inversor.