Los data centers (o centros de datos, en español) son las instalaciones físicas que alojan los sistemas informáticos especializados en almacenar, resguardar y procesar datos a gran escala. Estos centros, según la Spain DC, la asociación de data centers en España, han evolucionado a lo largo del tiempo y están lejos de ser ‘bunkers’ estadísticos de datos. En la actualidad, los data centers se han convertido, según la asociación, en “infraestructuras fundamentales que permiten el avance de las más sofisticadas herramientas de tratamiento y análisis de información como puede ser la Inteligencia Artificial, el Machine Learning o el Internet de las Cosas”.
La importancia que cobran los data centers en la actualidad está ligada al crecimiento exponencial del volumen de datos que usan las empresas y las instituciones para funcionar. La economía global y las sociedades cada vez más interconectadas demandan compartir información de forma privada, directa, segura y ultrarrápida con agentes ubicados en todos los rincones del mundo, por lo que los data centers se hacen indispensables para que esta comunicación pueda llevarse a cabo.
En consecuencia, los centros de datos son esenciales para el crecimiento económico y la evolución tecnológica mundial, donde la transición digital y la migración al cloud han sido cruciales para su desarrollo.
¿Y dónde se ubican estos data centers? Aunque el sector todavía se encuentra en plena expansión y se estima que existen más de 8.000 centros de datos en todo el mundo, lo cierto es que, por consumo de energía, los más grandes del globo se localizan en China y en Estados Unidos. Sin embargo, Europa también tiene mucho que decir en este mercado. Las cifras resaltan un crecimiento del sector muy evidente también en España, junto a otros países del continente como Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Francia.
España, hub del sur de Europa de data centers
Tal y como destaca Spain DC, se espera que la inversión directa en nuevas instalaciones de centros de datos en España llegue a los 8.000 millones de euros en 2026, con un impacto en el PIB que podría llegar a los 60.000 millones de euros en tres años. De hecho, según los datos del informe EMEA Data Centre Report de la consultora inmobiliaria JLL, España, y particularmente Madrid, habría incrementado un 54% su capacidad de centros de datos en 2024. En el segundo trimestre del año, la capital española ya alcanzaba los 110 MW de capacidad y se posicionaba como el sexto mercado europeo de este sector.
Los motivos que acompañan esta expansión tecnológica en el interior de nuestras fronteras tienen que ver, además de con el desarrollo de las tecnologías de la nube y una sociedad más digitalizada, con la situación geográfica y climática de la península ibérica y con el desarrollo de infraestructuras de cables submarinos, que le otorgan la posibilidad de ser un punto de conexión importante con el resto del mundo.
“La ubicación geográfica estratégica que brinda un alto potencial de conexión intercontinental, junto con una sólida red de infraestructuras y telecomunicaciones posicionan a Madrid como uno de los mercados más idóneos a nivel europeo para el crecimiento del mercado de los centros de datos”, destaca Jordi Sinfreu, responsable de Data Centers de JLL para el sur de Europa, y añade: “Se prevé que, en los próximos años, sea uno de los mercados europeos con mayor crecimiento impulsado por la alta capacidad de producir energías renovables, la creciente digitalización y el auge de la inteligencia artificial”.
Además de estos factores físicos, el rápido crecimiento de la inversión y establecimiento de data centers en España guarda mucha relación con la apuesta de grandes empresas de computación en la nube por el país, por la capital y por otras ciudades como Zaragoza. De hecho, y tal y como apuntan desde elEconomista, desde la primavera y hasta finales de 2024, España captó una decena de proyectos de inversión para la construcción de data centers por valor de más de 34.0100 millones de euros.
Entre estas apuestas de los gigantes tecnológicos encontramos, por ejemplo, que Microsoft planea cuadriplicar sus inversiones en inteligencia artificial e infraestructura en España entre 2024 y 2025, con una inversión total de 2.100 millones de dólares. También está el ejemplo de Amazon Web Services, que si bien en 2019 ya anunciaba su proyecto de abrir la región Europa en Aragón, a mediados de 2024 anunciaba una inversión tecnológica récord en sus centros de datos de la región con 17.500 millones de euros.
De esta actividad de los centros de datos se derivan una serie de oportunidades para España y sus compañías. Además de generar oportunidades de construcción de estos centros de datos para empresas patrias como ACS y Ferrovial, y de operación y gestión, así como de diseño y planificación, las implicaciones en la generación de empleo de alta cualificación también es otro punto a favor del despliegue de estos data centers en el territorio. Tal y como destaca Hernán Rodríguez, consultor de Innovación y Estrategia, “se estima que la industria necesitará aproximadamente 2.000 profesionales en más de 140 posiciones de alta demanda en los próximos dos años. Además, la inversión de gigantes tecnológicos como Google Cloud y Microsoft en España podría generar decenas de miles de puestos de trabajo adicionales para 2030”.
El reto de la ‘sostenibilidad’ de los centros datos
Sin embargo, a pesar de las ventajas que ofrece el desarrollo de los data centers, estos centros todavía tienen por delante el reto del consumo energético sostenible.
Tal y como destaca el informe de la ONU sobre la economía digital de 2024, el elevado consumo de agua, para el enfriamiento de los centros, y de electricidad para su funcionamiento amenaza el agotamiento de materias primas. El texto destaca que el consumo de electricidad de los principales operadores de centros de datos se ha duplicado entre los años 2018 y 2022. De hecho, la UNCTAD, el órgano de la ONU para el comercio y el desarrollo, indica que en 2022 los centros de datos consumieron tanta energía como Francia en 2022, y auguran que el consumo se duplique para 2026.
Para ponerle solución a este alto consumo energético, el informe de las Naciones Unidas recomienda normas más estrictas sobre el consumo de energía y agua en los centros de datos, así como mejorar las evaluaciones del uso del agua. Además, en Europa por ejemplo, los operadores de centros de datos e instituciones ligadas a su comercio ya han acordado ser climáticamente neutrales de cara al año 2030.
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