Cuando pensamos en la evolución del empleo, solemos centrarnos en los avances tecnológicos. Y es cierto: la tecnología es un factor clave. Sin embargo, la pérdida de puestos en algunos sectores y el crecimiento en otros, así como las competencias más demandadas, son el resultado de una combinación de transformaciones. No solo tecnológicas, sino también demográficas, medioambientales y geopolíticas.
Tendencias que están transformando el trabajo
Según el último informe The Future of Jobs, publicado por el Foro Económico Mundial, existen cinco grandes factores que cambiarán el mundo laboral de aquí a 2030.
El primero, y probablemente el más influyente, es la digitalización, cada vez más presente en todos los ámbitos. La mayoría de las actividades experimentarán cambios radicales, impulsados por la Inteligencia Artificial, la robótica, la automatización y los nuevos sistemas de producción y almacenamiento de energía.
El segundo factor es el aumento del coste de la vida, unido a una posible desaceleración económica. Este escenario, según el informe, hará que se valoren aún más competencias como el pensamiento creativo y la flexibilidad. La necesidad de frenar el cambio climático impulsará la demanda de profesionales con conocimientos en energías renovables y movilidad eléctrica. En España, por ejemplo, el sector de las energías limpias está creciendo rápidamente y se prevé que siga generando empleo en los próximos años.
Las tendencias demográficas también juegan un papel importante. El envejecimiento de la población en países desarrollados, como España, incrementa la demanda de profesionales sanitarios, desde médicos hasta enfermeros. Por otro lado, en países en desarrollo, el aumento de la población activa incrementa la necesidad de docentes y formadores.
Por último, la fragmentación y las tensiones geopolíticas tendrán repercusiones en el empleo. Las cadenas de producción tenderán a ser más controladas y menos globales, y surgirán nuevos riesgos que aumentarán la demanda de especialistas en redes y ciberseguridad.
Los empleos emergentes
Estas tendencias se reflejan claramente en las ofertas de trabajo. Los cinco empleos que más crecerán a nivel global hasta 2030 son: especialista en big data, ingeniero fintech, especialista en inteligencia artificial y aprendizaje automático, desarrollador de software y responsable de seguridad.
Al mismo tiempo, hay profesiones cuya demanda está disminuyendo de forma notable, como empleados de correos, bancarios, operadores de introducción de datos, cajeros y asistentes administrativos. En estos casos, la digitalización y la inteligencia artificial están agilizando procesos y sustituyendo tareas repetitivas.
Las funciones más demandadas
Si solo nos fijamos en los empleos de mayor crecimiento, la visión puede ser parcial. Es importante considerar también las funciones más demandadas en términos absolutos.
Por ejemplo, en España sigue creciendo la demanda de trabajadores en transporte (logística), operarios de la construcción y dependientes de ventas. Así, incluso en un entorno cada vez más digital, se necesitan profesionales especializados en tareas manuales, lo que demuestra que la evolución laboral es más compleja que una simple competencia entre personas y máquinas.
La importancia de las soft skills
El panorama de competencias fundamentales que exige el mercado laboral afecta a una amplia variedad de funciones. Según el Foro Económico Mundial, el 39% de los trabajadores a nivel global se verán afectados por estos cambios antes de 2030. No se trata solo de habilidades técnicas. Aunque las tecnologías emergentes ocupan los primeros puestos en la lista de competencias más demandadas, más de la mitad de las diez principales corresponden a las llamadas “soft skills”.
Hablamos de habilidades humanas y relacionales, como el pensamiento creativo, la resiliencia, la flexibilidad, la curiosidad y el aprendizaje continuo, el liderazgo, la gestión del talento, el pensamiento analítico y la conciencia medioambiental. Estas competencias, lejos de ser estáticas, permiten adaptarse a un mundo que evoluciona mucho más rápido que los métodos formativos tradicionales.