En inversión ocurre algo muy parecido. Un restaurante de cocina tradicional podría compararse con un fondo centrado en fundamentales, lo que en términos financieros conocemos como un fondo Value. Por el contrario, cuando buscamos innovación, creatividad y una posible sorpresa positiva en el plato, estaríamos hablando de fondos Growth.
Sin embargo, tanto en la cocina como en la inversión, el resultado final no depende solo de lo que elegimos a primera vista. De hecho, más del 50 % del “sabor” o de la rentabilidad final viene determinado por elementos menos visibles, pero fundamentales: los riesgos factoriales.
En gastronomía hablamos de hidratos, grasas o proteínas. En los mercados financieros, hablamos de factores. Cada activo financiero tiene una determinada “receta”: una combinación concreta de factores que explica gran parte de su comportamiento. Y cuando construimos una cartera, no basta con mezclar muchos ingredientes distintos; es clave entender qué factores están detrás de cada uno.
Porque, igual que en la cocina, no todo lo que parece diverso lo es realmente. Podemos pensar que estamos variando el menú cuando, en el fondo, estamos repitiendo el mismo ingrediente principal una y otra vez.
Por eso, identificar, entender y diferenciar los factores es esencial para lograr una verdadera diversificación y tomar mejores decisiones de inversión.
En este vídeo, nuestro chef de La Cocina Financiera, Juan Ramón Caridad, Head of Strategic Clients de Pictet AM para Iberia y Latam, nos explica estas ideas de forma clara y muy pedagógica.
Una receta imprescindible para entender mejor cómo funcionan las carteras. ¡No te lo pierdas!
Pictet Asset Management. La cocina financiera, 2026