El desarrollo de la IA promete infinidad de beneficios económicos, entre los que destaca el aumento de la productividad. Sin embargo, estos logros a largo plazo se están viendo eclipsados por los costes a corto plazo que conlleva la expansión.
Los centros de datos, que son los cimientos físicos de la IA, consumen enormes cantidades de agua, electricidad y terrenos, por lo que su construcción se enfrenta a la férrea oposición de los habitantes de las poblaciones afectadas, preocupados porque esto acabe pasándoles factura.
En EE.UU., donde se concentran las tres cuartas partes de la construcción mundial de centros de datos en términos de capacidad, lo que comenzó siendo una serie de protestas locales dispersas se ha convertido en una reacción de alcance nacional en contra de los centros de datos que trasciende las diferencias políticas. EE.UU. alberga 17 GW de los 23,1 GW de capacidad en construcción a nivel mundial. https://about.bnef.com/insights/data-centers/ai-data-center-build-advances-at-full-speed-five-things-to-know/
En el primer trimestre de 2026 se cancelaron más de 20 proyectos de centros de datos, un ritmo trimestral récord si se compara con los 20 desistimientos producidos durante todo el año pasado, entre los cuales se incluían tanto un centro de Microsoft en Wisconsin, por valor de 3.300 millones de USD, como un proyecto de QTS en Indiana, por valor de 30.000 millones de USD.
En relación con lo anterior, una docena de estados han introducido restricciones a las nuevas instalaciones, mientras que otros están estudiando la posibilidad de promulgar leyes para atajar definitivamente la “invasión” de centros de datos.https://www.interconnectedcapital.com/research/data-center-moratoriums
Como consecuencia de ello, se espera que tan solo entre en funcionamiento aproximadamente la mitad de la capacidad prevista para los próximos dos años.https://www.goldmansachs.com/insights/articles/us-data-center-power-demand-projected-to-double-by-2027
Este cambio tan rápido en la opinión pública está obligando a los constructores y operadores a rediseñar las instalaciones y a adoptar tecnologías que reduzcan la presión sobre los recursos locales.
Esto conlleva la implantación de microrredes para aliviar la presión sobre las empresas de servicios públicos locales, la combinación de energías renovables con sistemas de almacenamiento energético en baterías para moderar los picos de demanda y la instalación de sistemas de reciclaje de agua para reducir la competencia con los usuarios residenciales y agrícolas.
Para los inversores, este rechazo brinda oportunidades que van más allá de la tecnología debido al aumento de la demanda para las empresas que ofrecen soluciones capaces de ayudar a los operadores de centros de datos a reducir su huella medioambiental y, de este modo, obtener tanto el apoyo local como las autorizaciones necesarias.
“500 ml por respuesta”
La resistencia ciudadana a los proyectos industriales no es nada nuevo. Muchos recordarán a Erin Brockovich, la activista medioambiental interpretada por Julia Roberts en la película del año 2000 que encabezó una batalla jurídica por la contaminación del agua en Hinkley (California) y consiguió un acuerdo legal que obligó a pagar 333 millones de USD a una gran empresa de servicios públicos, la mayor indemnización de este tipo hasta entonces.
Tres décadas después, Brockovich vuelve a la carga, esta vez con los centros de datos de IA en el punto de mira.
Ha lanzado un mapa, documentado gracias a la colaboración de los residentes, que ayuda a los ciudadanos a seguir en tiempo real su rápida expansión y la gran cantidad de recursos que consumen. Brockovich no está en contra de los centros de datos como tales: su preocupación radica en la falta de transparencia y en la presión medioambiental en torno a la manera en que se autorizan y construyen estas instalaciones.
Los expertos del sector afirman que la oposición pública relacionada con la creciente huella de los centros de datos sobre los recursos es, a día de hoy, el mayor riesgo para los proyectos en EE.UU. Esto convierte en una prioridad comercial para los operadores destinar parte de los 3,3 billones de USD que han reservado para proyectos de inversión en IA hasta 2029 a diseños y tecnologías más inteligentes que reduzcan el impacto medioambiental y mejoren la eficiencia.BNEF
Las medidas de eficiencia pueden reducir la presión sobre los recursos locales, algo esencial para obtener el apoyo local al tiempo que se contribuye al mantenimiento del crecimiento por parte de los operadores.
Reducir el consumo de agua es especialmente importante. Un centro de datos típico emplea unos 1.135.500 litros de agua al día en refrigerar sus servidores y demás equipos, lo que equivale al consumo de aproximadamente 1.000 hogares. En las instalaciones grandes, esta cifra puede ascender a cerca de 19 millones de litros al día, suficiente para abastecer a una localidad de hasta 50.000 habitantes.https://www.brookings.edu/articles/ai-data-centers-and-water/
Lo preocupante es que está previsto que la demanda de agua se multiplique por más de ocho en los próximos años a medida que se pongan en marcha más instalaciones, cada una de las cuales requerirá una mayor potencia informática para responder a la demanda de IA.https://www.ceres.org/resources/reports/drained-by-data-the-cumulative-impact-of-data-centers-on-regional-water-stressUn estudio calcula que un modelo como ChatGPT realmente se “bebe” una botella de agua de 500 ml por cada 10-50 respuestas de extensión media.https://arxiv.org/pdf/2304.03271
Para empeorar aún más las cosas, la búsqueda de energías renovables baratas por parte del sector está trasladando los centros de datos hacia regiones muy soleadas pero secas, como Arizona y Texas. Esto plantea una difícil disyuntiva entre agua y CO2: las ubicaciones con abundancia de energías renovables pueden ayudar a reducir las emisiones de CO2, pero también pueden intensificar la presión sobre unos abastecimientos locales de agua que ya se encuentran al límite. Más del 60% de los más de 800 centros previstos en EE.UU. se construirán en zonas afectadas por la sequía donde ya se ubican muchos de los centros existentes.https://www.theguardian.com/US-news/2026/jun/08/datacenter-ai-drought-water
Para mitigar estos riesgos, los centros de datos están recurriendo a tecnologías de refrigeración más eficientes que ya están disponibles. Por ejemplo, la refrigeración líquida les permite gestionar cargas térmicas más elevadas y funcionar de manera ininterrumpida. Los sistemas de colectores en rack distribuyen el refrigerante a través de un conducto central de acero inoxidable con puertos paralelos para garantizar una refrigeración uniforme.
Otros operadores están utilizando aguas residuales depuradas y agua pluviales. Amazon, por ejemplo, ha ampliado el uso de agua reciclada en sus centros de datos de 24 a 120 centros en EE.UU., lo cual, según afirma, permitirá ahorrar más de 2.006 millones de litros de agua al año.
Tiene previsto que las operaciones de sus centros de datos alcancen un “balance hídrico positivo” de aquí a 2030, tras haber mejorado ya en un 40% la eficiencia en su uso del agua hasta alcanzar los 0,15 litros por kilovatio-hora de consumo energético para equipos de TI ─la mitad de la media del sector, que es de 0,36 litros por kilovatio-hora.https://sustainability.aboutamazon.com/stories/just-back-from-weftec-why-does-ai-use-water and https://escholarship.org/uc/item/32d6m0d1
Otras medidas de eficiencia, como los diseños de centros de datos inteligentes que se adaptan constantemente a la carga de trabajo mediante aceleradores de chips de IA y procesadores de bajo consumo, pueden reducir la presión sobre los recursos locales. Esto es esencial para obtener el apoyo local al tiempo que se contribuye al mantenimiento del crecimiento por parte de los operadores.
Suministrar electricidad a la IA sin sobrecargar la red
El consumo eléctrico es otro problema. A nivel mundial, el consumo eléctrico de los centros de datos ha aumentado un 12% anual durante los últimos cinco años, y se prevé que se duplicará hasta alcanzar los 945 teravatios-hora (TWh) en 2030.https://www.iea.org/reports/energy-and-ai/energy-demand-from-ai
A medida que la IA acelera la implantación de servidores de alto rendimiento, la presión sobre las redes eléctricas se hace cada vez más evidente.
En EE.UU., donde el consumo eléctrico de la IA se ha triplicado desde los 30 TWh de 2014 hasta alcanzar los 100 TWh en 2023,Informe sobre el consumo energético de los centros de datos de Estados Unidos: Actualización de 2025, Laboratorio Nacional Lawrence Berkeleylos costes de la electricidad han aumentado un 42% en los últimos cinco años, superando el incremento del 29% registrado en el índice de precios al consumo total.https://www.brookings.edu/articles/confronting-and-addressing-rising-energy-bills-linked-to-data-centers/
Consciente de que los costes energéticos son un tema político candente, el presidente Donald Trump presentó en marzo de 2026 el Compromiso de Protección al Consumidor con el objetivo de proteger a los consumidores frente a las subidas del precio de la electricidad, exigiendo a las empresas tecnológicas que asuman el coste del suministro eléctrico de los centros de datos de IA.
La mitad de los estados de EE.UU. han presentado, aprobado o promulgado tarifas especiales por clase para los grandes consumidores de energía, y algunos exigen a los centros de datos que financien mejoras de las infraestructuras y demuestren los beneficios para los consumidores.
Al mismo tiempo, los hiperescaladores están tomando cartas en el asunto invirtiendo en mejoras de las infraestructuras eléctricas y en soluciones energéticas inteligentes. Entre ellas se incluye la construcción de microrredes (redes eléctricas de alcance local que generan, almacenan y distribuyen energía), subestaciones de alta tensión y soluciones de enlace y suministro rápido de potencia tales como generadores de reserva y pilas de combustible.
También es probable que aumente la inversión en energías renovables y sistemas de almacenamiento energético en baterías. Las previsiones indican que los operadores de centros de datos aumentarán sus compras de energías verdes: los hiperescaladores ya representaron más de la mitad de los acuerdos de compra de energías limpias el año pasado y, en conjunto, adquirieron una cifra récord de 28 GW de energías limpias en 2025.
Pese a que las protestas van en aumento, los proyectos en fase de tramitación en EE.UU. apuntan a que la huella de los centros de datos será mucho mayor, más del doble de la actual si se construyen en su totalidad.https://cleanview.co/data-centers/US
Aunque un mayor control no detendrá su auge, sí debería modificar los planes de asignación de capital, obligando a los operadores a acelerar sus inversiones en sistemas avanzados de tratamiento de aguas y refrigeración, en diseños más inteligentes, en energías sostenibles y en infraestructuras de redes.