La guerra en Irán y el riesgo de que pueda derivar en un conflicto regional de mayor alcance han agitado los mercados financieros mundiales. Los precios del petróleo y del gas en Europa se han disparado, mientras que los mercados de renta variable han experimentado fuertes caídas.
Lo que más se teme es que el mundo pueda estar a punto de experimentar una subida de los precios de la energía tan abrupta como la que se produjo tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
Aunque esto no se pueda descartar por completo, no es nuestro escenario básico. Es poco habitual que las crisis geopolíticas inflijan daños duraderos al crecimiento y a los mercados financieros; la única excepción importante fue la crisis del petróleo de los años 70 y no hay muchos motivos para pensar que esto vaya a repetirse.
La economía global es mucho menos dependiente del petróleo que entonces; EE.UU. es un exportador neto de petróleo, la oferta mundial de crudo es abundante y las reservas de seguridad siguen siendo razonables.
Por lo tanto, incluso si el precio del crudo aumentara un 30%, solo reduciría en aproximadamente 0,2 puntos porcentuales el crecimiento del PIB mundial y elevaría la inflación en poco más de un punto porcentual.
No obstante, el petróleo no es el único factor a tener en cuenta. La confianza de los inversores es otra consideración importante y, en este sentido, los mercados parecen más vulnerables.
La renta variable y otros activos de más riesgo se encontraban en un frágil equilibrio en las semanas previas al ataque militar de EE.UU. e Israel contra Irán. Los mercados se vieron atrapados entre la mejora de los fundamentales macroeconómicos, por un lado, y la pérdida de confianza en las perspectivas de los títulos tecnológicos estadounidenses, por otro. Por este motivo, mientras continúe la guerra, la renta variable podría mostrarse más volátil de lo que cabía esperar.
Para entender mejor cómo podrían evolucionar los acontecimientos, hemos realizado un análisis que examina diversos escenarios del conflicto.
En un lado de la escala, la guerra termina rápidamente y, aunque deja a Irán debilitado militarmente, su régimen actual continúa en el poder. En el escenario más extremo, nos imaginamos lo que podría suceder en el improbable caso de que la guerra se extendiera más allá de la región.
Escenario
| Resumen del impacto en el mercado | Vectores del impacto | Consecuencias a medio plazo | Modelo histórico más reciente | Horizonte temporal | Petróleo Brent, USD/barril | Oro, | USD, % | Rendimiento UST a 10 años, pb | Renta variable global, |
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Actual: |
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| Evolución de los precios hasta ahora*:
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+17 | 0% | +1% | +5 pb | -2% | ||||||
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| Evolución prevista de los precios a partir de los niveles previos al ataque: | ||||
Cambio de régimen controlado en Irán | Aumento pronunciado de la volatilidad del mercado al principio, pero restablecimiento de la calma poco después |
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| ~2-4 semanas | +10 | +5% | +2% | 0 | -5% |
Escalada regional grave | Crisis significativa de la confianza global, gran venta masiva en los mercados de renta variable Se evita la recesión mundial |
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| ~1-2 meses | +30 | +20% | +5% | -15 | -10% |
Conflicto mundial en múltiples frentes | Gran parte del mundo pasa a estar en pie de guerra Impacto grave en los mercados financieros |
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| ~6-12 | +70 | +100% | +20% | -200 | -50% |
Fuente: Pictet Asset Management, LSEG. *Variación de precios del periodo comprendido entre el 25/02/2026 y el 04/03/2026.
Escenarios a tener en cuenta
Las caídas del mercado de renta variable deberían seguir siendo moderadas en la mayoría de los escenarios, salvo si el conflicto se extiende de forma sustancial hasta incluir, por ejemplo, a Rusia y China.
La renta fija podría pasar apuros al principio, mientras la subida de los precios del petróleo mantiene la inflación elevada. Sin embargo, una escalada más grave de la guerra probablemente ocasionaría una caída del gasto por consumo y de la confianza de las empresas, lo que avivaría las expectativas de recortes de los tipos de interés y provocaría una bajada de los rendimientos de los bonos.
Es probable que el oro sea uno de los activos más beneficiados, ya que sirve como depósito de valor de alta liquidez y como cobertura estratégica frente a la inflación a lo largo del tiempo, aunque siga siendo vulnerable a episodios de volatilidad. En un primer momento, el USD también debería apreciarse debido a la demanda de activos refugio y a que cuenta con el respaldo de la posición de EE.UU. como uno de los principales productores de energía. A continuación, reanudaría su caída gradual si el conflicto terminara rápidamente.
Cambios en nuestro posicionamiento: cobertura frente a caídas, neutrales en renta variable
En los días transcurridos desde el ataque estadounidense-israelí del 28 de febrero, nuestros equipos de inversión multiactivos han reducido sus posiciones en activos de mayor riesgo, recortando tanto la renta variable como los valores financieros de sobreponderación a neutralidad. También han elevado el efectivo a sobreponderación y han establecido coberturas para aislar las carteras de nuevas caídas del mercado mediante opciones de venta tanto en acciones como en bonos corporativos.
Nuestras carteras también han aumentado su ponderación en el USD, cuya función como refugio debería cobrar especial relevancia, sobre todo habida cuenta de la debilidad del yen japonés, otra divisa típicamente valorada por sus cualidades defensivas. Si el conflicto se prolonga durante algún tiempo, el dólar tiene margen para apreciarse. Esperamos que el franco suizo también registre ganancias, especialmente ante la probabilidad de que el Banco Nacional Suizo apoye dicha apreciación para contrarrestar las presiones inflacionarias derivadas de la subida de los precios energéticos.
Nuestra sobreponderación en el franco suizo y nuestra postura sobreponderada de alta convicción en oro constituyen el principal baluarte de la cartera.
También destacamos la pronta resistencia de los mercados emergentes distintos de los del norte de Asia, sumamente tecnológicos. Siempre hemos defendido que la renta variable emergente no es una mera apuesta provechosa en el ciclo de riesgo global, sino una asignación estratégica respaldada por unos sólidos fundamentales de crecimiento interno.
Pictet Asset Management. Datos a fecha de 09.03.2026.