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Barómetro: la renta variable emergente seguirá destacando positivamente

Multiactivos 14 min. de lectura
Una mayor relajación de la política monetaria y fiscal debería contribuir a incrementar las ganancias de los mercados de renta variable; además, esperamos que los títulos emergentes se distancien del resto a corto plazo.

Asignación de activos: las perspectivas para la renta variable siguen siendo positivas

El comienzo del nuevo año ha sido positivo para los mercados de renta variable y se dan las condiciones necesarias para que sigan obteniendo ganancias.  Las condiciones de liquidez son favorables, gobiernos de todo el mundo están incrementando el gasto público (ya sea en Japón, EE.UU. o Alemania), las perspectivas de crecimiento económico son sólidas y la inflación parece estar bajo control (véase la fig. 2). Por lo tanto, continuamos sobreponderados en renta variable e infraponderados en renta fija, y hemos aumentado nuestra exposición al sector industrial y a los mercados emergentes.

Los indicadores del ciclo económico, cuya evolución seguimos, respaldan nuestra opinión. En lo que a países desarrollados se refiere, las condiciones económicas son positivas en EE.UU., la zona euro, el Reino Unido y Suiza. Sin embargo, es en los mercados emergentes donde el crecimiento parece especialmente fuerte. Esperamos que la diferencia de crecimiento del PIB entre las economías emergentes y las desarrolladas se amplíe hasta los 2,5 puntos porcentuales este año, desde los 2,3 puntos porcentuales de 2025, lo cual allanará el camino para que los activos emergentes obtengan una rentabilidad superior. Las subidas de precios de las materias primas podrían aportar un impulso adicional, sobre todo si el USD se sigue debilitando.

Las condiciones en China no son tan claramente positivas como en los demás mercados emergentes. Aunque el crecimiento está alcanzando el objetivo del 5% fijado por el Gobierno, la economía está teniendo dificultades para pasar de un crecimiento impulsado por las exportaciones a uno impulsado por la demanda interna.

En cuanto a los países desarrollados, la economía estadounidense se ve favorecida por los datos positivos sobre la confianza empresarial y las intenciones de contratación. No obstante, nos preocupa el hecho de que el gasto de los hogares se esté financiando con ahorros en lugar de con rentas, ya que esta situación probablemente sea insostenible a medio plazo.

En Europa, las perspectivas de crecimiento dependen de la eficacia de los estímulos fiscales y el gasto en infraestructuras previstos, especialmente en Alemania. Las reformas estructurales, como la Unión de los mercados de capitales de la UE, las mejoras del mercado laboral y la diversificación energética, podrían aportar nuevos catalizadores para el crecimiento. Por otro lado, la fortaleza del euro sigue siendo un riesgo para los exportadores de la región.

La apreciación de la divisa y su posible efecto negativo sobre las exportaciones también es un problema en Japón, donde las próximas elecciones anticipadas podrían abrir la puerta a un amplio paquete de estímulo financiado con fondos públicos. Esto avala la necesidad de endurecer más la política monetaria. En nuestra opinión, impulsar la moneda será una prioridad para el Banco de Japón. Esperamos que el banco central continúe normalizando su balance, que suba los tipos de interés en abril y en diciembre y que intervenga en los mercados de divisas. Si el impulso inflacionista persiste, existe el riesgo de que el endurecimiento de la política monetaria del banco central modere el crecimiento del PIB de Japón. 

Fig. 1 - Modelo de asignación mensual de activos

Febrero de 2026

Fuente: Pictet Asset Management

Nuestros indicadores de liquidez apuntan a más ganancias para los activos de más riesgo. De los bancos centrales del mundo cuya evolución seguimos, 17 (57%) están relajando su política, 12 (40%) se mantienen neutrales y solo el de Japón la está endureciendo. En el primer grupo se incluye la Fed, que además de flexibilizar su política, recientemente ha pasado del endurecimiento cuantitativo a apoyar la economía mediante compras de gestión de reservas (RMP) de letras del Tesoro.

Si bien la política monetaria expansiva sigue beneficiando a la renta variable, la persistencia de esta postura –sobre todo ahora que las empresas siguen gastando en IA a manos llenas y gobiernos como el de EE.UU. ponen a prueba sus propios límites fiscales– implica que se están acumulando riesgos bajo la superficie. Cuanto más tiempo perdure esta situación, mayor será la probabilidad de que se produzca un cambio repentino en la confianza de los inversores, sobre todo si resurgen las presiones inflacionistas.

Fig. 2 - Mejora del crecimiento, moderación de la inflación

Índices globales de sorpresas económicas y de inflación

Fuente: LSEG, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 01/01/2019 y el 27/01/2026.

Nuestros indicadores de valoración también señalan factores que podrían dar al traste con el rally. Pero, al menos a corto plazo, las primas de riesgo siguen estando en niveles históricamente bajos: en EE.UU., por ejemplo, la diferencia entre el rendimiento por beneficios a 12 meses y el rendimiento de los “US Treasuries” a 10 años se sitúa en el 2,7%, 7 puntos porcentuales por debajo de su máximo. La confianza en los beneficios a nivel global sigue mejorando y el riesgo de una fuerte desaceleración de los beneficios es bajo.La confianza en los beneficios se basa en el número de revisiones al alza de las previsiones de beneficios de los analistas “bottom-up” frente al número de revisiones a la baja.

Tras su menor rentabilidad de los últimos tiempos, los títulos estadounidenses han dejado de ser el mercado de renta variable más caro. Sin embargo, los múltiplos precio-beneficio del S&P 500 siguen tensos a 22 veces, lo que ofrece un margen de protección limitado en caso de desaceleración del crecimiento y repunte de la inflación. 

De los indicadores técnicos se desprende que la renta variable global sigue viéndose favorecida por la mejora de la diversificación del mercado, es decir, por el hecho de que cada vez sea mayor el número de acciones que participan en el rally. Los flujos de inversión en renta variable se mantienen sólidos (72.000 millones de USD en las últimas cuatro semanas), liderados por los índices de referencia globales, los mercados emergentes y EE.UU. Las encuestas a inversores minoristas e institucionales muestran una clara postura de apetito por el riesgo, con los gestores de fondos encuestados por Bank of America en su máxima sobreponderación en renta variable desde 2024.

Regiones y sectores de renta variable: siguiendo el auge de la IA en los mercados emergentes

Los estímulos monetarios y fiscales existentes en todo el mundo y la perspectiva de una flexibilización de la normativa empresarial en EE.UU. siguen haciendo de la renta variable una clase de activos atractiva. Sin embargo, es en las acciones de los mercados emergentes donde se encuentran las mayores oportunidades. Hemos aumentado nuestra exposición a renta variable emergente, excl. China, y también mantenemos una asignación superior al índice de referencia a renta variable china.

La mayor debilidad del USD, la abundante liquidez mundial y el aumento del comercio intrarregional siguen atrayendo capital hacia los activos emergentes, mientras que los elevados precios de las materias primas también benefician a mercados con abundancia de recursos tales como Brasil y Sudáfrica.

Esperamos que las empresas de los mercados emergentes generen este año el mayor crecimiento de beneficios del mundo, por encima del 11%, superior al de las empresas estadounidenses y japonesas, ambas con un 10%, y el doble de la tasa que prevemos en el Reino Unido, Suiza y la zona euro.

Esperamos ganancias especialmente cuantiosas entre los servicios tecnológicos y de comunicaciones de países emergentes en mercados como Corea, Taiwán y China. Estos se beneficiarán de la fuerte demanda de hardware y semiconductores para IA, y de que las cadenas de suministro sigan reconfigurándose a su favor debido a las tensiones geopolíticas y comerciales. A medida que el rally de la IA se extiende más allá de un reducido grupo de gigantes tecnológicos de EE.UU., las acciones de hardware y semiconductores de los mercados emergentes van incrementando sus ganancias.

Por su parte, la renta variable china debería seguir beneficiándose de la actual flexibilización de la política regulatoria, monetaria y fiscal, así como de la mejora temporal de las relaciones comerciales entre EE.UU. y China. 

Fig. 3 – Pujanza de los mercados emergentes

Ratio precio-valor contable de renta variable de ME, frente a MD y frente a crecimiento del PIB ME/MD

Fuente: LSEG, Pictet Asset Management, datos del período comprendido entre el 15/02/1992 y el 30/06/2025 (previsión del FMI 2026-2030)

Aparte de los mercados emergentes, seguimos sobreponderando la renta variable suiza, la cual está respaldada por unos sólidos fundamentales empresariales y la estabilidad del contexto macroeconómico del país. Mantenemos la ponderación de la renta variable europea conforme al índice de referencia, a la espera de que el efecto de los recortes de los tipos de interés y el apoyo fiscal se traduzcan en una mejora de los beneficios empresariales.

En cuanto a la asignación sectorial, tecnología y servicios de comunicación siguen siendo nuestras principales posiciones sobreponderadas. Preferimos empresas proveedoras de chips, servidores, hardware para centros de datos y almacenamiento en la nube y en red, ya que las empresas de software, por el contrario, se enfrentan a presiones a corto plazo debido al aumento de los costes informáticos y a la escasa disponibilidad de chips y memorias aptos para la IA.

Elevamos los títulos industriales a sobreponderados, ya que esperamos que este sector se vea beneficiado por el aumento del gasto de capital global, el incremento del gasto público europeo y la fuerte dinámica de crecimiento económico.

También seguimos sobreponderando el sector sanitario por sus propiedades defensivas, que lo convierten en una buena cobertura frente a posibles contracciones del mercado, y por sus atractivas valoraciones, ya que sigue siendo el sector más barato de nuestra puntuación de valoración global. El aumento de la actividad de fusiones y adquisiciones, en la que las grandes compañías sanitarias y farmacéuticas están comprando pequeñas empresas innovadoras para acceder a nuevas tecnologías y reducir costes, también debería contribuir a extraer valor para los accionistas.

El mayor ritmo de crecimiento y una curva de rendimientos de los bonos más pronunciada favorecen a los bancos y las aseguradoras en general, por lo que seguimos sobreponderados en títulos financieros. Sin embargo, los inversores deben ser cada vez más selectivos, especialmente en EE.UU. La iniciativa de la Casa Blanca para hacer más asequibles las finanzas cotidianas ─por ejemplo, limitando los tipos y las comisiones de las tarjetas de crédito o endureciendo las normas sobre hipotecas─ podría reducir los ingresos y la rentabilidad de los bancos. La retórica relacionada con las elecciones y los riesgos legales también podrían afectar a algunas entidades financieras más que a otras.

Renta fija y divisas: la deuda pública japonesa empieza a parecer barata

En términos de valoración, la deuda pública japonesa (JGB) parece cada vez más atractiva tras su reciente venta masiva. Sin embargo, aunque no creemos que el país se vea amenazado por una espiral de deuda, sigue existiendo el riesgo de que los rendimientos suban ligeramente desde los niveles actuales antes de volver a bajar de forma más contundente. Por ello, mantenemos nuestra postura neutral.

La venta masiva de JGB ha sido más pronunciada en el tramo a largo plazo de la curva de rendimientos, lo que ha llevado el rendimiento de los JGB a 30 años hacia el 4%, mientras que el rendimiento del bono a 10 años es de alrededor del 2,2%, el más alto en 20 años. Existen varios factores detrás de estos movimientos, entre ellos las perspectivas de un nuevo paquete de estímulo fiscal. Esto, a su vez, suscita preocupación sobre la sostenibilidad de la deuda del país, ya que el ratio deuda/PIB de Japón supera el 220%.

Creemos que los temores a una debacle de la deuda son infundados. Si bien, en comparación con las tendencias recientes, el movimiento de los rendimientos japoneses ha sido sustancial, una interpretación positiva de esta situación es que refleja una mejora de los resultados económicos de Japón. Como muestra la figura 4, los rendimientos han subido a la par que el crecimiento del PIB nominal japonés.  

Fig. 4 - Seguimiento del crecimiento

Rendimiento de la deuda pública japonesa a 10 años frente a crecimiento tendencial del PIB japonés anualizado, %

Fuente: LSEG, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 30/01/2006 y el 27/01/2026.

Además, aunque no cabe duda de que Japón tiene un nivel general de deuda pública muy elevado, el alto crecimiento del PIB nominal del país ha reducido el ratio deuda/PIB en unos 30 puntos porcentuales desde su máximo en 2020, según datos del FMI. Al mismo tiempo, la mayor parte de esa deuda está en manos nacionales, en una gran proporción en las del propio Banco de Japón, y los japoneses mantienen unas carteras de activos extranjeros considerables que serían suficientes para cubrir las obligaciones con los tenedores extranjeros de su deuda.

Prevemos que el dólar seguirá siendo vulnerable a nuevas pérdidas. Los comentarios y muestras de apoyo a un dólar débil por parte del Gobierno estadounidense ─especialmente a favor de, por ejemplo, un yen o un won coreano más fuertes─ indican que hay margen para nuevas caídas. Asimismo, mientras que anteriormente el dólar tenía una correlación negativa con la renta variable de EE.UU., ahora muestra una correlación pequeña pero positiva. Esto representa un fuerte incentivo para que los inversores extranjeros cubran el riesgo divisa de sus posiciones en renta variable estadounidense, lo cual ejerce una mayor presión bajista sobre el dólar. Por ello, mantenemos nuestras sobreponderaciones en el euro y el franco suizo, además de en oro, a pesar del comprensible deseo de las autoridades suizas de frenar la imparable apreciación del franco.

La debilidad del dólar también respalda nuestra sobreponderación en deuda emergente en moneda local (excl. China). Estas economías han sido, en gran medida, capaces de librarse de los efectos de la guerra arancelaria de EE.UU. y también se han beneficiado de la fortaleza de sus economías nacionales –varias economías asiáticas forman parte integrante de la cadena de suministro de la IA.

Resumen de los mercados globales: pujanza de los activos de riesgo; el dólar se resiente

La renta variable comenzó el año con unas sólidas ganancias mensuales del 2,5% en moneda local, superando la rentabilidad de la renta fija, que cerró enero prácticamente sin cambios. 

El rally de las acciones reflejó el optimismo por la mejora generalizada de los beneficios empresariales y el continuo estímulo monetario de los principales bancos centrales del mundo.

No obstante, aunque muchos índices alcanzaron máximos históricos, los mercados se mostraron volátiles y los inversores tuvieron que enfrentarse al derrocamiento del presidente de Venezuela por parte de EE.UU. y a la amenaza del presidente Trump de imponer aranceles a los países que se opusieran a su plan de controlar Groenlandia. 

Los sectores de energía y materiales registraron las subidas más pronunciadas, reflejando las recientes subidas en los precios del oro, las materias primas y el petróleo. En el primer trimestre, el sector de los materiales ha registrado la segunda tasa de crecimiento de los beneficios más alta de entre todos los sectores, con más del 24%, según LSEG.

Sin embargo, en el sector tecnológico se produjo una marcada dispersión con una caída de casi un 10% en los títulos de software, aunque con ganancias en las acciones relacionadas con los chips de memoria debido al aumento de la demanda de hardware tecnológico especializado.

En cuanto a las regiones, las mayores ganancias se registraron en los mercados emergentes. Los mercados latinoamericanos, con su abundancia de recursos, se beneficiaron de la subida de los precios de las materias primas, mientras que Asia emergente se vio respaldada por su exposición a la tecnología. EE.UU. se quedó rezagado, con ganancias de poco más del 1%; las acciones japonesas cerraron el mes con una subida de casi el 5% en moneda local y el índice Nikkei alcanzó un máximo histórico.

Fig. 5 - Caída constante del billete verde

Dólar estadounidense frente a una cesta de divisas

Fuente: Bloomberg, Pictet Asset Management. Datos a 28/01/2026

En renta fija, la deuda pública japonesa (JGB) cayó casi un 1% en moneda local en el mes, lo que elevó las pérdidas desde principios de 2025 a más del 5%. Los rendimientos de los JGB con plazos más largos alcanzaron máximos históricos, ante el temor de los inversores por las ya de por sí tensas finanzas públicas de Japón después de que la primera ministra Sanae Takaichi anunciara elecciones generales anticipadas en febrero y planteara una suspensión de dos años del impuesto sobre las ventas de alimentos del 8% como parte de su campaña.

Los “US Treasuries” también cerraron el mes a la baja debido a los resistentes datos económicos. Los bonos corporativos a ambos lados del Atlántico cerraron el mes prácticamente sin cambios. 

El oro experimentó un mes volátil y alcanzó un nuevo récord por encima de los 5.500 USD la onza para, posteriormente, retroceder bruscamente tras la designación por parte del presidente Trump de Kevin Warsh, exgobernador de la Fed y duro crítico de sus políticas de relajación cuantitativa, como próximo presidente del banco central estadounidense. 

El metal precioso cerró el mes con una subida del 10% desde principios de año, la mejor ganancia mensual desde 1999. Los precios del cobre y la plata también alcanzaron nuevos récords antes de sufrir una intensa venta masiva. El petróleo subió un 16%.

En los mercados de divisas, el dólar cayó más de un 1%, mientras que el franco suizo fue el que más subió, cerrando el mes con un alza del 2,5%. El euro y la libra esterlina subieron más de un 1%, mientras que el yen alcanzó su máximo en tres meses frente al dólar.

Resumen

Barómetro de febrero de 2026

  • Asignación de activos

    Las condiciones siguen siendo favorables al riesgo, con una liquidez propicia, una relajación de la política fiscal, unas perspectivas de crecimiento económico sólidas y unas presiones inflacionistas moderadas. Por lo tanto, seguimos sobreponderados en renta variable e infraponderados en renta fija.

  • Regiones y sectores de renta variable

    La renta variable emergente es la que más se beneficiará de la debilidad del dólar, de la resistencia de su crecimiento interno y de su exposición a temas relacionados con la IA. 

  • Renta fija y divisas

    Mantenemos nuestra posición neutral en deuda pública japonesa pese al reciente aumento de sus rendimientos. Existe el riesgo de que sigan subiendo. Mantenemos nuestra infraponderación en “US Treasuries”. La debilidad del dólar respalda el mantenimiento de nuestra postura sobreponderada en deuda emergente en moneda local, el franco suizo y el oro.

La información, las opiniones y las estimaciones expresadas en este documento reflejan un juicio emitido en su fecha original de publicación y pueden verse afectadas por riesgos e incertidumbres que podrían hacer que los resultados reales sean sustancialmente diferentes de los presentados en este documento.