La incertidumbre y la volatilidad se han convertido en los rasgos característicos de la economía y los mercados financieros a nivel global. La guerra contra Irán muestra pocos indicios de remitir, lo cual mantiene altos los precios del petróleo y amenaza con sumir al mundo en la estanflación –un desenlace que sería tan perjudicial para los bonos como para las acciones.
Para complicar aún más las cosas, los bancos centrales y los gobiernos disponen de poco margen de maniobra. Los responsables políticos no pueden permitirse el lujo de centrarse exclusivamente en controlar la inflación cuando el crecimiento económico se está desacelerando. Tendrán que recorrer un camino estrecho y traicionero.
Lo único seguro es que los mercados seguirán mostrándose volátiles. La confianza de los inversores continuará basculando rápidamente entre la cautela y el optimismo como respuesta a cada declaración política o movimiento militar de la administración Trump.
El repunte del índice ICE BofAML Move tras el inicio de la guerra –un indicador que refleja la volatilidad implícita de los “US Treasuries”– fue uno de los más rápidos y pronunciados desde la crisis financiera global de 2008.
Además, la guerra es tan solo un elemento de un panorama mucho más amplio e inestable, el cual incluye la escalada de los riesgos políticos y geopolíticos en todo el mundo. Asimismo, en los mercados ya se estaban registrando rachas de incertidumbre debido a, entre otros factores, la preocupación por la magnitud y rapidez del rally impulsado por la IA de los activos relacionados con la tecnología, así como a la inquietud por la fortaleza del mercado de deuda privada.
En un contexto turbulento que se caracteriza por una dispersión excepcionalmente alta de las rentabilidades entre los distintos mercados de bonos, las carteras de renta fija basadas en índices de referencia globales tienen dificultades para ofrecer la estabilidad y los ingresos que los inversores exigen de ellas.
Es aquí donde una estrategia de renta fija sin restricciones podría ser de ayuda: una capaz de tomar, de forma proactiva, una gran variedad de posiciones en los mercados de bonos globales sin verse limitada por un índice de referencia.
Índice ICE BofAML Move
Fuente: Bloomberg, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 01/01/2000 y el 31/03/2026.
Comprendiendo los catalizadores del mercado actual
Cada vez resulta más difícil determinar las tendencias futuras de la inflación, el crecimiento económico y los beneficios empresariales, por no hablar de su repercusión en las carteras. No obstante, hay algunos hechos que destacar.
Para empezar, el mundo está experimentando otra vez una crisis del lado de la oferta ocasionada por las materias primas. No obstante, aunque la reacción del mercado hasta ahora nos recuerde al último episodio de este tipo –cuando Rusia invadió Ucrania en 2022–, las condiciones económicas son muy diferentes en esta ocasión.
En aquel entonces, el crecimiento del PIB nominal era sólido y los tipos de interés reales eran negativos. Por consiguiente, los bancos centrales podían permitirse el lujo de centrarse exclusivamente en frenar la inflación, lo cual hicieron subiendo los tipos de forma drástica.
Esta última crisis ha surgido en un panorama económico muy diferente.
La mayoría de las economías principales están creciendo en torno a los niveles de su tendencia a largo plazo, pero corren el riesgo de sufrir una mayor desaceleración debido al debilitamiento de los mercados laborales (especialmente en el Reino Unido y EE.UU.) y al agotamiento de los ahorros de los consumidores.
Hasta ahora, los mercados han pasado por alto los matices de la situación actual y parecen centrarse principalmente en la amenaza de inflación. Han pasado rápidamente de esperar nuevos recortes de los tipos de interés a descontar la posibilidad de que suban. Aunque estamos de acuerdo en que el nuevo régimen de tipos es que permanezcan “más altos durante más tiempo”, creemos que el debilitamiento de la coyuntura económica indica que los mercados han cambiado demasiado su postura a la hora de descontar un mayor endurecimiento de la política monetaria, allanando el camino para una mayor volatilidad.
También cabe señalar las diferencias entre los contextos de las distintas economías. Algunas, como las exportadoras de petróleo, van camino de beneficiarse de los acontecimientos actuales. Entre las que podrían verse perjudicadas siguen existiendo divergencias considerables en cuanto al grado de apoyo que los gobiernos podrían ofrecer para amortiguar el golpe. En Europa, por ejemplo, Alemania tiene más margen para aplicar estímulos fiscales que Italia, España o el Reino Unido. En EE.UU., el coste de la guerra probablemente desviará fondos de otras áreas, mientras que otros países podrían verse empujados a aumentar el gasto en defensa.
En un mundo incierto, estas discrepancias pueden ofrecer oportunidades de inversión de valor relativo para las carteras de renta fija de gestión activa –oportunidades que podrían no estar disponibles en las estrategias basadas en índices de referencia estándar.
Precios de mercado para recortes o subidas de tipos de interés en los próximos 12 meses, pb
Fuente: Bloomberg, Pictet Asset Management. Datos a 31/03/2026.
Enfoque activo, no rígido
Las estrategias de renta fija sin restricciones, como la cartera Absolute Return Fixed Income (ARFI) de Pictet Asset Management, adoptan un enfoque más dinámico que consideramos más adecuado para hacer frente a las crisis repentinas. El mejor ejemplo de ello es el perfil de rentabilidad y volatilidad históricas de la estrategia, cuyo resultado es un ratio de Sharpe superior al de los índices tradicionales de renta fija.
En lugar de centrarse en un índice rígido como punto de referencia, nuestro mandato parte desde cero con unos objetivos claros:
- tomamos decisiones de asignación para asumir el riesgo de duración, diferencial y divisa donde mejor conviene a la cartera;
- destinamos el capital a los títulos con las valoraciones más atractivas, y
- evitamos de manera selectiva bonos o sectores en función de la evolución de las condiciones del mercado.
Al aplicar este proceso, damos prioridad a la preservación del capital, algo crucial para un fondo de retorno absoluto.
Como resultado obtenemos una cartera diseñada para buscar activamente las mejores rentabilidades ajustadas al riesgo frente al efectivo en el conjunto del panorama de renta fija global.
Las competitivas rentabilidades de ARFI incorporan una volatilidad muy inferior a la de otras clases de activos de renta fija, lo que refleja un control disciplinado del riesgo y la capacidad de obtener rentabilidades de activos que resultan inaccesibles a través de los índices de renta fija tradicionales.
Rentabilidades y volatilidad anualizadas de la estrategia Absolute Return Fixed Income de Pictet y de índices de renta fija seleccionados, %
Fuente: Pictet Asset Management, Bloomberg. Datos expresados en la divisa de referencia de USD. La rentabilidad superior a un año está anualizada. * Compuesto consolidado de renta fija global sin restricciones; creación: 30/09/2012. Datos del período comprendido entre el 30/09/2012 y el 28/02/2026.
Las estrategias de renta fija sin restricciones, como la cartera Absolute Return Fixed Income (ARFI) de Pictet Asset Management, adoptan un enfoque más dinámico que consideramos más adecuado para hacer frente a las crisis repentinas.
La flexibilidad es rentable
La reciente venta masiva de bonos es ilustrativa de las oportunidades a las que se puede acceder con un enfoque sin restricciones y desvinculado de los sectores, unas oportunidades que se perderían si nos ciñéramos a un planteamiento rígido.
Gracias a nuestra flexibilidad, pudimos generar rentabilidades en nuestras tres fuentes de alfa:
- La gestión activa de la duración nos permitió reducir drásticamente la duración de nuestra cartera para disminuir el riesgo. Actualmente, la duración media de nuestra cartera se ha reducido a tan solo 0,4 años, frente a los aproximadamente 4 años de febrero. Esto es el resultado de reducir activamente el riesgo de duración, centrándonos en operaciones de valor relativo y pasando de posiciones de duración pura a posiciones de aplanamiento de la curva en las economías que considerábamos que se verían más afectadas por la subida de los precios de la energía (como el Reino Unido, la zona euro y EE.UU.).
- En los mercados de divisas, la flexibilidad para reajustar las posiciones en USD nos permitió pasar a una posición sobreponderada en el dólar, aprovechando su correlación positiva con los precios de la energía y su consiguiente papel histórico como refugio durante las crisis energéticas. Esto revierte nuestra anterior posición infraponderada en la divisa estadounidense, ya que los últimos acontecimientos eclipsan el dispar panorama económico y las preocupaciones a largo plazo sobre la situación global del dólar.
- Nuestra asignación a diferenciales (posiciones en crédito corporativo y en deuda emergente, que suelen cotizar con una prima respecto a la deuda pública desarrollada) también ha sido muy táctica. Seguimos invirtiendo en el segmento a corto plazo del mercado, donde el margen de “carry” es atractivo. Pero utilizamos opciones sobre índices de crédito –instrumentos financieros que nos permiten beneficiarnos de cualquier aumento significativo de los diferenciales de crédito o del aplanamiento de la curva de crédito limitando, al mismo tiempo, la magnitud de las pérdidas si el mercado evoluciona en sentido contrario.
En pocas palabras, la flexibilidad no solo se ha convertido en un instrumento táctico, sino en una necesidad estratégica. Un enfoque de inversión sin restricciones no solo protege las carteras de la volatilidad y diversifica el riesgo sino que, además, tiene como objetivo preservar el capital y obtener rentabilidades ante turbulencias de los mercados como las que se están produciendo actualmente.
En lugar de tratar de predecir con exactitud lo que podría suceder con la economía o cómo evolucionarán las tensiones geopolíticas, nuestra estrategia de renta fija de retorno absoluto se centra en las valoraciones y se posiciona en consecuencia.
Por ejemplo, seguimos viendo potencial en Latinoamérica gracias a sus superávits fiscales, a la mejora de sus perspectivas de crecimiento y a la solidez de sus exportaciones de materias primas. Sin embargo, hemos reducido el tamaño de nuestras posiciones ante el rally actual del dólar.
También observamos interesantes oportunidades de valor relativo en algunos bonos emergentes en moneda local, prefiriendo, por ejemplo, a Hungría frente a Polonia, aunque hemos reducido nuestro perfil de riesgo rebajando la duración (la sensibilidad a las variaciones de los tipos de interés) de 1,10 años a 0,25 años.
En un contexto tan volátil, la liquidez de las carteras será fundamental tanto para la adopción de coberturas como para aprovechar las oportunidades atractivas. Por ello, preferimos utilizar opciones –que nos permiten tanto posicionarnos para un rally del mercado como protegernos frente a la posibilidad de una caída– al tiempo que mantenemos liquidez en reserva.
Dada la persistencia de la incertidumbre, los inversores necesitan estrategias que sean resistentes y adaptables a una gran diversidad de situaciones. Las estrategias de renta fija de retorno absoluto sin restricciones destacan sobre el resto en estos mercados cada vez más complejos. Pueden servir de protección –y complemento– en una cartera de renta fija tradicional. Mediante la adopción de la flexibilidad y de un universo global diverso, los inversores pueden posicionarse para sortear la incertidumbre y aprovechar las oportunidades más atractivas, dondequiera que surjan.
Renta fija de retorno absoluto en Pictet Asset Management
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El objetivo de nuestra estrategia Absolute Return Fixed Income es generar una rentabilidad anual un 3% superior a la del efectivo con una volatilidad inferior a la de los índices de referencia tradicionales, asignando estratégicamente el capital allí donde se encuentren valoraciones atractivas en los mercados mundiales de divisas, crédito y tipos.
Materializamos la mayor parte del potencial alcista en los mercados de renta fija con menos disminuciones de valor.
Si no nos gusta, no lo compramos: nuestro enfoque “desde cero” sin restricciones nos permite explorar las distintas oportunidades de superar la rentabilidad de los tipos de efectivo de una forma que las estrategias indexadas no pueden.
Proporcionamos exposición a la beta de la renta fija, pero con una volatilidad menor que la de los mercados en general gracias a nuestra rigurosa gestión del riesgo.