Si hay una verdad fundamental a la que los inversores deben aferrarse en 2025, es esta: nadie puede predecir con seguridad lo que vendrá a continuación.
En un mundo en el que la volatilidad es la tónica general y aparecen nuevos riesgos con cada nuevo anuncio acaparador de titulares del presidente Donald Trump, es difícil no tener la sensación de que la incertidumbre es, irónicamente, la única constante en la que realmente podemos basarnos.
En EE.UU., el regreso de Trump a la Casa Blanca ha desencadenado una intensificación radical de las tensiones comerciales. No obstante, esta situación es tan solo un elemento de un panorama mucho más amplio e inestable, el cual incluye la escalada de los riesgos políticos y geopolíticos en todo el mundo.
Estos son los síntomas de un periodo de «cambios tectónicos» que está trastocando los pilares del libre comercio, la globalización y la estabilidad que sostuvieron la era posterior a la Guerra Fría (como se expone en el informe Secular Outlook 2025de Pictet Asset Management). Actualmente, el mundo está inmerso en una transformación de gran calado y nadie sabe cuál será su destino final.
Índice ICE BofAML Move
Fuente: Bloomberg, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 30/05/2000 y el 27/06/2025.
En un contexto volátil en el que la dispersión de las rentabilidades entre los distintos mercados de renta fija es elevada, la flexibilidad resulta rentable, como ejemplifica la reciente evolución de nuestra estrategia Absolute Return Fixed Income (ARFI).
El índice ICE BofAML Move, que refleja la volatilidad implícita de los US Treasuries, muestra que los días de baja volatilidad en los mercados de renta fija han quedado atrás junto con la política ultraacomodaticia del banco central. El pico de volatilidad tras el "Día de la Liberación" de abril de 2025 fue uno de los más rápidos y elevados desde la crisis financiera global de 2008 (véase la fig. 1).
En vista de los recientes acontecimientos geopolíticos y del efecto potencialmente inflacionista del incremento del gasto fiscal, cabe esperar que la volatilidad siga manteniéndose elevada. Los efectos económicos de la agitación geopolítica (aranceles y guerras) tardarán en verse plenamente reflejados en los datos, por lo que la Reserva Federal de EE.UU. mantendrá la cautela hasta que esté convencida de que puede cumplir su doble mandato de estabilidad de precios y máximo empleo.
Determinación de los hechos en un mundo en constante transformación
En un mundo que cambia continuamente resulta cada vez más difícil determinar las tendencias futuras de la inflación, el crecimiento económico y los beneficios empresariales, por no hablar de su repercusión en las carteras. No obstante, hay algunos hechos que destacar.
Pese a lo mucho que se habló de recesión a principios de este año —definida normalmente como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo— aún no se ha materializado ninguna recesión mundial en 2025. En otras palabras, no hay que subestimar la resistencia de la economía.
Otro hecho ineludible es que los costes de financiación están siguiendo una trayectoria descendente. El Banco Central Europeo, por ejemplo, ya ha recortado los tipos de interés cuatro veces en el primer semestre de 2025, y los mercados esperan más relajación antes de finales de año. Al otro lado del Atlántico, la Fed mantiene los tipos estables por ahora, aunque apunta a cierta inclinación por recortarlos a medida que aumenten los riesgos políticos y comerciales.
Tipos de los depósitos a un día de EE.UU., la zona euro y Suiza, %
Fuente: Bloomberg, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 02/01/2024 y el 17/06/2025.
Como consecuencia de ello, las rentabilidades del efectivo están siguiendo una tendencia a la baja que erosiona el atractivo relativo de esta clase de activos (véase la fig. 2). Por lo tanto, el aliciente de mantenerse al margen se está desvaneciendo rápidamente, lo cual lleva a los inversores a poner su dinero a trabajar en otra parte. Por ejemplo, como puede verse en el gráfico, el efectivo rinde un 0% en francos suizos.
Rendimiento del US Treasury a 10 años frente a rendimiento por dividendo del S&P 500; %
Fuente: Bloomberg, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 17/06/2020 y el 17/06/2025.
Todo ello crea un terreno propicio para las carteras de renta fija gestionadas de forma activa. La renta fija promete rentabilidades estables basadas en los ingresos con un riesgo de corrección más bajo que el de la renta variable, así como ventajas de diversificación cuando se intensifica la volatilidad de los mercados bursátiles. Actualmente, los rendimientos de la deuda pública a 10 años en los principales mercados occidentales (incluido EE.UU.) superan, por término medio, el 4% —una cifra notablemente superior al rendimiento por dividendo del 1,3% del S&P 500.
Sin embargo, por muchas oportunidades que surjan, se requiere un mayor análisis de los fundamentales (tanto en los bonos corporativos como en los soberanos), en particular dado el impacto incierto de las políticas fiscales en los perfiles y la sostenibilidad de la deuda, así como las consecuencias de las medidas de los bancos centrales y las políticas económicas. Esta mayor incertidumbre y, por consiguiente, mayor volatilidad, se traducirá en curvas de rendimiento más pronunciadas y primas de riesgo de los bonos más elevadas, ya que los inversores exigen una compensación adicional por las posibles fluctuaciones de precios y la menor liquidez del mercado.
Además de la necesidad de generar una buena rentabilidad frente a los tipos del efectivo, las recientes fluctuaciones del mercado han puesto de relieve el valor de la flexibilidad, algo de lo que a menudo carecen las estrategias de renta fija basadas en índices de referencia.
Enfoque activo, no rígido
Las estrategias de renta fija sin restricciones, como nuestra cartera ARFI, incorporan un enfoque más dinámico, que creemos que es más adecuado para afrontar shocks repentinos. El mejor ejemplo de ello es el perfil de rentabilidad y volatilidad históricas de la estrategia, cuyo resultado es un ratio de Sharpe superior al de los índices tradicionales de renta fija (véase la fig. 4).
En lugar de centrarse en un índice rígido, nuestro mandato parte desde cero con un objetivo claro: tomamos las decisiones de asignación de modo que asumimos el riesgo de duración, diferencial y divisa donde mejor conviene a la cartera; destinamos el capital a los valores de renta fija más atractivos y, no menos importante, evitamos de manera selectiva bonos o sectores en función de la evolución de las condiciones del mercado. Como resultado obtenemos una cartera diseñada para buscar activamente las mejores rentabilidades ajustadas al riesgo frente al efectivo en el conjunto del panorama de renta fija global.
Las competitivas rentabilidades de ARFI incorporan una volatilidad muy inferior a la de otras clases de activos de renta fija, lo que refleja nuestro disciplinado control del riesgo y atractiva rentabilidad frente a los índices de renta fija tradicionales.
Rentabilidades anualizadas de índices de renta fija de Bloomberg seleccionados y del compuesto consolidado de renta fija global de retorno absoluto
* Compuesto consolidado de renta fija global sin restricciones. Expresado en la divisa de referencia de USD. La rentabilidad superior a un año está anualizada. Fuente: Pictet Asset Management, Bloomberg. Datos del período comprendido entre el 30/09/2012 y el 31/05/2025.
Volatilidad anualizada de índices de renta fija de Bloomberg seleccionados y del compuesto consolidado de renta fija global de retorno absoluto
* Compuesto consolidado de renta fija global sin restricciones. Expresado en la divisa de referencia de USD. La rentabilidad superior a un año está anualizada. Fuente: Pictet Asset Management, Bloomberg. Datos del período comprendido entre el 30/09/2012 y el 31/05/2025.
La flexibilidad es rentable
La venta masiva de bonos de abril tras el “Día de la Liberación” es ilustrativa de las oportunidades a las que se puede acceder con un enfoque sin restricciones y desvinculado de los sectores, unas oportunidades que se perderían si nos ciñéramos a un planteamiento rígido.
Gracias a nuestra flexibilidad, pudimos generar rentabilidades en nuestras tres fuentes de alfa:
- La gestión activa de la duración nos permitió aumentar la exposición a bonos soberanos como respuesta a los cambios de las previsiones para los tipos de interés a medida que se ensombrecían las señales de los bancos centrales y la confianza del mercado.
- En los mercados de divisas, nuestra flexibilidad para calibrar las posiciones en USD nos permitió pasar a una posición corta en el dólar (desde una posición sobreponderada a principios de año) para captar así oportunidades de valor relativo y beneficiarnos de la inusual depreciación del dólar en un contexto volátil de aversión al riesgo.
- Nuestra asignación a diferenciales fue igualmente ágil: mediante opciones sobre índices de crédito, pudimos gestionar las exposiciones con eficacia sin necesidad de efectuar constantes transacciones de entrada y salida del mercado de bonos subyacente.
En pocas palabras, la flexibilidad no solo se ha convertido en un instrumento táctico, sino en una necesidad estratégica. Un enfoque de inversión sin restricciones no solo protege las carteras de la volatilidad y diversifica el riesgo, sino que también preserva el capital cuando las primas de riesgo son escasas y obtiene valor durante las turbulencias de los mercados. Es importante destacar que el enfoque de ARFI respecto a la protección frente a las correcciones, que gira en torno a la diversificación y la gestión activa del riesgo extremo, siguió siendo esencial a la hora de salvaguardar el capital de los inversores durante los periodos de máxima incertidumbre, como el que experimentamos en abril.
En lugar de confiar en poder predecir correctamente lo que sucederá con la economía o cómo evolucionarán las tensiones geopolíticas, nos centramos en las valoraciones y nos posicionamos en consecuencia. Así pues, por ejemplo, observamos que, tanto en EE.UU. como en Europa, las curvas de rendimiento de la deuda pública ya han acumulado importantes primas de riesgo en la parte intermedia de dichas curvas como reflejo del deterioro de las finanzas públicas. Por lo tanto, seguimos prefiriendo las posiciones de mayor duración en nuestras carteras para reflejar el aumento de la volatilidad en las perspectivas mundiales tras la aplicación de los aranceles y las valoraciones más favorables. La gran diferencia es que el punto de partida en términos de ratio deuda/PIB es mucho más favorable en los países emergentes y en el conjunto de Europa que en EE.UU. Por eso, mantenemos la mayor parte de nuestra duración en los mercados emergentes y Europa y una duración históricamente baja en EE.UU.
A medida que el ciclo cambia, los rendimientos son atractivos; sin embargo, persiste la incertidumbre. Por ello, los inversores necesitan estrategias que sean resistentes y adaptables a una gran diversidad de situaciones. La renta fija de retorno absoluto sin restricciones destaca sobre el resto en estos mercados cada vez más complejos. Creemos que ahora es el momento oportuno para que los inversores superen al efectivo mirando más allá de las restricciones tradicionales. Mediante la adopción de la flexibilidad y de un conjunto global de oportunidades, los inversores pueden posicionarse para sortear la incertidumbre y aprovechar las oportunidades más atractivas, dondequiera que surjan.
Renta fija de retorno absoluto en Pictet Asset Management
- El objetivo de nuestra estrategia Absolute Return Fixed Income es generar una rentabilidad anual un 3% superior a la del efectivo con una volatilidad inferior a la de los índices de referencia tradicionales, asignando estratégicamente el capital allí donde se encuentren valoraciones atractivas en los mercados mundiales de divisas, crédito y tipos.
- Materializamos la mayor parte del potencial alcista en los mercados de renta fija con menos disminuciones de valor.
- Si no nos gusta, no lo compramos: nuestro enfoque “desde cero” sin restricciones nos permite explorar las distintas oportunidades de superar la rentabilidad de los tipos de efectivo de una forma que las estrategias indexadas no pueden.
- Proporcionamos exposición a la beta de la renta fija, pero con una volatilidad menor que la de los mercados en general gracias a nuestra rigurosa gestión del riesgo.
Agradecimiento
Andres Sanchez Balcazar contribuyó a este artículo.