El 31 de enero de 2020, después de un largo y complicado camino, el Reino Unido abandonó la Unión Europea. Terminaba así ese pasaje histórico, acompañado de dudas, desacuerdos y segundas intenciones, recordado como Brexit, la combinación de los términos ingleses Britain (Gran Bretaña) y exit (salida).
Brexit, breve resumen
La decisión de salir de la Unión se formalizó en el referéndum del 23 de junio de 2016, donde el 51,89% de los votantes optaron por el "leave" frente al 48,11% que prefirieron quedarse. Este resultado marcó un punto de no retorno. A partir de ese momento comenzó el proceso, marcado por pasos formales, negociaciones y un periodo de transición. Londres anunció su retirada en marzo de 2017. El Parlamento británico ratificó la retirada en 2019, y la despedida formal tuvo lugar el 31 de enero de 2020.
Durante el periodo de transición, necesario para determinar la forma de la relación con otros países de la UE, el Reino Unido siguió sometido a la legislación europea, permaneciendo dentro del mercado único, pero sin poder de decisión en las instituciones comunitarias. El Brexit definitivo se consumó entonces, tras un acuerdo firmado en la Nochebuena de 2020, el 31 de diciembre de ese mismo año.
De miembro de la UE, el Reino Unido pasó así a ser socio de un acuerdo de libre comercio sin aranceles, pero con obligaciones aduaneras. Para los ciudadanos de la UE, seguía siendo posible entrar en el Reino Unido sin visado, pero con la necesidad de mostrar un pasaporte y con la prohibición de permanecer más de tres meses (tras lo cual se exige un visado, con criterios bastante estrictos para su expedición).
El Brexit ha tenido un impacto significativo en diversos sectores. Por ejemplo, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España destacó las consecuencias sobre los servicios financieros como "relevantes". Desde 2021, los intermediarios británicos ya no pueden operar en España bajo el principio de reconocimiento mutuo y solo pueden prestar servicios de inversión si obtienen una nueva autorización en España bajo el régimen nacional vigente para las empresas de terceros países. Este cambio ha requerido que muchas empresas británicas ajusten sus operaciones y cumplan con los requisitos regulatorios españoles para continuar prestando servicios en el país.
Los efectos del Brexit
Cinco años después, The Independent ha hecho balance del Brexit de manera negativa. Sólo los costes de tramitar el divorcio superan los 30.000 millones de libras, a los que hay que sumar 27.000 millones en pérdidas por menores exportaciones (2.800 millones sólo en el caso de las exportaciones de alimentos). Más de 16.000 empresas con clientes europeos han dejado de exportar. Muchos sectores tienen dificultades para encontrar mano de obra debido a las restricciones: más de la mitad de los productores lácteos, por ejemplo, afirman tener dificultades para contratar trabajadores.
En el frente de la inmigración, otro de los puntos clave para los defensores del Brexit, los resultados tampoco han sido los esperados. Aunque 1,2 millones de ciudadanos de la UE han abandonado el Reino Unido tras el Brexit, la migración neta ha aumentado en 2,3 millones de personas. Al mismo tiempo, el número de estudiantes de la UE en las universidades británicas ha disminuido en un tercio.
En resumen, cinco años después de su implementación, el Brexit sigue siendo un tema controvertido con consecuencias significativas en la economía, la sociedad y la política del Reino Unido.