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Modelo de resiliencia climática: la adaptación hiperlocal de Madrid

Renta variable activa 8 min. de lectura
Madrid está combatiendo el calor extremo con zonas verdes, aceras con sombra y soluciones basadas en la naturaleza. Presentadas en The Klosters Forum 2025, estas medidas de adaptación climática aumentan la resiliencia urbana y sirven de modelo para otras ciudades que se enfrentan a la subida de las temperaturas.
Juan Azcárate Luxán en The Klosters Forum 2025

Fotografía © 2025 Magnus Arrevad

La emblemática Plaza Mayor de Madrid es una gran atracción turística. Construida en el siglo XVI, esta bulliciosa plaza situada en pleno centro de la capital de España cuenta con edificios barrocos cuyos arcos a nivel de calle sostienen numerosos balcones. Sus soleadas terrazas, animadas tiendas, músicos callejeros y artistas ambulantes realzan su atmósfera llena de vida.

No obstante, de mayo a agosto, conviene que los visitantes se lo piensen dos veces antes de aventurarse por este popular destino.

En verano, el espacio abierto adoquinado, en gran parte sin árboles ni vegetación, puede convertirse en un horno. Durante las intensas olas de calor de los últimos años, las temperaturas del suelo han llegado a alcanzar los 63,5 °C.https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/comunicados/greenpeace-uses-thermal-imaging-cameras-to-expose-the-extreme-heat-in-the-city-of-madrid-and-calls-for-urgent-measures-to-adapt-to-extreme-temperatures/

“Antes solíamos decir que Madrid tiene nueve meses de invierno y tres meses de infierno. Ahora estamos viviendo ese infierno en mayo, cuando las universidades están en plena temporada de exámenes y los niños están en la escuela”, afirma Juan Azcárate Luxán, subdirector general de Energía y Cambio Climático del Ayuntamiento de Madrid.

Sin embargo, este efecto de isla de calor urbana no es exclusivo de Madrid. Las temperaturas extremas afectan actualmente a ciudades de todo el mundo, causando la muerte de casi medio millón de personas al año, sobrecargando los servicios sanitarios, interrumpiendo los sistemas de agua, electricidad y transporte, y provocando incendios forestales devastadores.https://www.who.int/health-topics/heatwaves#tab=tab_1

  • 3 veces incremento esperado de ciudades expuestas a temperaturas superiores a 35 °C para 2050.

    Fuente: Arup Urban Heat Snapshot, mayo de 2024

Las consecuencias del efecto de isla de calor no son iguales para todos. A veces, las políticas sobre el clima pueden incrementar las desigualdades climáticas, pero no debemos crear más desigualdad. Debemos pasar de tomar medidas incrementales a adoptar políticas más transformadoras.

Azcárate Luxán habló en el The Klosters Forum (TKF) de este año, celebrado a finales de junio, mientras gran parte del sur de Europa sufría olas de calor consecutivas.

Los daños económicos resultan difíciles de exagerar: según un análisis de la aseguradora alemana Allianz, un día de calor extremo, definido como de temperaturas superiores a 32 °C, equivale a medio día de huelgas, lo que se traduce en pérdidas del PIB de más de medio punto porcentual para 2030.https://www.allianz.com/content/dam/onemarketing/azcom/Allianz_com/economic-research/publications/specials/en/2025/july/20250701_Heatwaves_EconImplications.pdf

Hay mucho en juego. Afortunadamente, las autoridades municipales están empezando a tomar medidas. La inversión en infraestructuras y tecnologías que pueden ayudar a los centros urbanos a adaptarse a las condiciones meteorológicas extremas está en aumento.

A los delegados asistentes al TKF se les presentaron varios ejemplos reales de iniciativas de adaptación climática que han tenido éxito. 

Según se les informó, la capital española ha invertido en varios proyectos destinados a paliar los efectos del calor extremo, entre los que se incluyen la sustitución de superficies duras por zonas verdes y la introducción de superficies permeables al agua para combatir el calor excesivo y aumentar la resistencia a las inundaciones.https://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/Sostenibilidad/EspeInf/EnergiayCC/06Divulgaci%C3%B3n/6cDocumentacion/6cNHRNeutral/Ficheros/RoadmapENG2022.pdfTambién tiene la intención de plantar más árboles, construir aceras con sombra y utilizar más materiales de construcción reflectantes.

Sin embargo, diseñar un plan de adaptación no es tarea fácil. En las ciudades existe una gran variedad de partes interesadas involucradas, entre los que se incluyen residentes, vecindarios, empresas y organismos gubernamentales, con diferentes prioridades y percepciones de los riesgos cada uno de ellos. Desde el transporte, el suministro de energía y agua y la gestión de residuos hasta las redes de comunicación y los servicios públicos, las infraestructuras urbanas son como varias cadenas de valor agrupadas en una sola. Un fallo en un sistema puede provocar un efecto dominó en los demás.

Esto es especialmente cierto en el caso de Madrid, que es la segunda ciudad más grande de Europa, con una población de alrededor de 7 millones de habitantes en su área metropolitana. A principios de este año, lo que inicialmente comenzó como una sobrecarga de tensión provocó apagones en la red eléctrica española, ocasionando una reacción en cadena en todo el sistema que interrumpió el funcionamiento de semáforos, ascensores y trenes, así como de las conexiones móviles y a Internet.

“Trazar la cadena de valor de una empresa es relativamente sencillo. En el caso de una ciudad es más complicado, ya que cada sector tiene una definición diferente del riesgo”, explicó Amar Rahman, responsable global de Soluciones Climáticas y de Sostenibilidad de Zurich Resilient Solutions, en el Forum. Zurich Resilient Solutions, la unidad de consultoría de riesgos de Zurich Insurance, ha colaborado con Madrid en la evaluación de los riesgos climáticos.

Amar Rahman en The Klosters Forum 2025

Fotografía © 2025 Magnus Arrevad

Ilustración © 2025 Menah Wellen

Escuelas más frescas

Madrid comenzó por cartografiar, identificar y cuantificar su exposición al calor extremo. 

Uno de los puntos vulnerables identificados por el ejercicio son los centros escolares. Los niños sufren de manera desproporcionada las olas de calor dado que sudan menos y pasan más tiempo al aire libre que los adultos; las aulas se calientan como una sauna debido a la escasa ventilación y los patios de recreo de asfalto sin sombra atrapan la energía térmica y queman la piel.

Madrid ha recurrido a soluciones basadas en la naturaleza (SBN), un método menos tecnológico para aprovechar los ecosistemas, con el fin de ayudar a las escuelas y a los niños a adaptarse. En concreto, ha plantado árboles, creado jardines e instalado pérgolas y toldos, todo lo cual refresca el ambiente, retiene el agua y previene las inundaciones.

Las SBN suelen ser más rentables que los métodos industriales tradicionales y aportan beneficios adicionales como la reducción de las emisiones y la contaminación, la mejora del bienestar social y el aumento de la resiliencia urbana.

“Las consecuencias del efecto de isla de calor no son iguales para todos. A veces, las políticas sobre el clima pueden incrementar las desigualdades climáticas, pero no debemos crear más desigualdad. Debemos pasar de tomar medidas incrementales a adoptar políticas más transformadoras”, afirma Azcárate Luxán.

“Tenemos centros educativos que funcionan como zonas neutras en emisiones de carbono. Si se le da a la naturaleza cierto grado de libertad, los resultados son increíbles y transformadores”.

Resultados rápidos

Los beneficios de la adaptación pueden llegar con relativa rapidez. Esto contrasta con las iniciativas de mitigación para reducir las emisiones y realizar la transición a las energías renovables, que pueden tardar décadas o más en dar sus frutos.

Tomemos como ejemplo las SBN de Madrid. Medidas como los jardines verticales o las azoteas verdes pueden empezar a aportar beneficios como la regulación de la temperatura y una mejor calidad del aire en cuestión de semanas o meses tras su instalación.https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2772411525000096

Un estudio sobre el calor urbano realizado por la empresa británica Arup ha revelado que las zonas de las ciudades donde se registraban mayores temperaturas tenían una vegetación inferior al 6%. En cambio, los entornos más frescos tienen una vegetación del 70%. 

Esto es relevante para la capital española. El estudio también ha revelado que el centro de Madrid es 8 °C más cálido que las zonas rurales circundantes, la mayor diferencia de temperatura entre otras seis grandes ciudades del mundo. El Cairo, Londres, Los Ángeles, Madrid, Bombay y Nueva York. https://www.arup.com/news/madrid-suffers-most-extreme-urban-heat-island-hot-spot--new-international-survey-shows/

  • 30% de aumento en la cobertura arbórea de las ciudades europeas podría haber evitado más de 2.500 muertes adicionales

    Fuente: Arup Urban Heat Snapshot, mayo de 2024

Agua: demasiado abundante, demasiado escasa

Otras iniciativas se centraban en el agua, un importante punto de tensión en una ciudad que sufre tanto sequías como inundaciones.

En su hoja de ruta para 2050, Madrid tiene previsto abordar los problemas crónicos de gestión hídrica invirtiendo en medidas destinadas a reducir las pérdidas en el abastecimiento de agua, aumentar la retención y la infiltración de aguas pluviales y mantener las redes de suministro y saneamiento, al tiempo que se propone reciclar las aguas residuales.

Las iniciativas de Madrid ofrecen un modelo para otras grandes ciudades del mundo que, junto con las empresas, probablemente invertirán más en tecnologías y soluciones de adaptación y resiliencia. 

Otras ciudades, como Nueva York, Londres y Tokio, también están invirtiendo en la resiliencia de las zonas costeras y la gestión de inundaciones, recurriendo a tecnologías innovadoras entre las que se incluyen estaciones de bombeo de aguas pluviales y mitigación de inundaciones, alertas de inundación y monitoreo de aguas pluviales, así como gestión de aguas residuales y control de la contaminación.

Las SBN también están muy extendidas, en particular el programa Ciudad Esponja en Wuhan, que utiliza parques, vegetación y pavimentos permeables para reducir los riesgos de inundaciones y mejorar la calidad del agua.

Jillian Regnier en The Klosters Forum 2025

Fotografía © 2025 Magnus Arrevad

Oportunidad a largo plazo en la adaptación y resiliencia climáticas

Por Jillian Regnier, responsable de sostenibilidad en Pictet Wealth Management

La inversión sostenible se encuentra en una encrucijada crítica y en un momento posiblemente decisivo. La reacción política contra los criterios ASG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo) ha llevado a muchas grandes gestoras de activos de EE.UU. a retirarse de sus compromisos de sostenibilidad, mientras que los propietarios de activos a los que prestan servicio ─desde fondos de pensiones hasta “family offices” y fundaciones─ siguen apostando por garantizar el futuro de sus inversiones a largo plazo. Esto no solo incluye gestionar los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza, sino también financiar la transición sostenible que ya está en marcha, contribuyendo a la resistencia de las carteras. Si bien, a primera vista, podamos haber observado recientes salidas de capital, los índices de inversión responsable global obtuvieron mejores rentabilidades no solo en los cuatro primeros meses de 2025, sino también a largo plazo, entre 2019 y 2024*. Los inversores a largo plazo en busca de diversificación ante un contexto macroeconómico incierto pueden recurrir a diversas oportunidades de inversión sostenible con una trayectoria consolidada en los distintos perfiles de riesgo-rentabilidad, desde las microfinanzas hasta la financiación combinada, tanto en mercados emergentes como desarrollados. Dichas oportunidades pueden ofrecer inversiones de impacto a largo plazo que permiten a nuestros clientes preservar e incrementar su patrimonio para las generaciones futuras, garantizando un legado de seguridad financiera y buenas prácticas medioambientales.

*Fuente: Morningstar: Global Sustainable Funds Outperform Year to Date, abril de 2025 y Bloomberg: ESG Funds Beat S&P 500 for Longest Stretch Since Late 2022, junio de 2025