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Barómetro: El repunte bursátil seguirá adelante a medida que disminuyan los riesgos de estanflación

Multiactivos 14 min. de lectura
Dada la probable remisión de las presiones inflacionistas a medida que EE.UU. e Irán avanzan hacia un acuerdo de paz que estabilizaría los mercados petrolíferos, la renta variable debería ampliar sus recientes ganancias.

Asignación de activos: nos mantenemos positivos en renta variable

Los mercados de renta variable se han recuperado con fuerza de la venta masiva provocada por la decisión de EE.UU., a finales de febrero, de iniciar la guerra contra Irán. El firme crecimiento económico, los sólidos beneficios empresariales y las esperanzas de incremento de la productividad gracias a la IA han contribuido a impulsar las acciones al alza en las últimas semanas.

Aun así, la magnitud del rally, sobre todo la espectacular subida trimestral del 80% del índice de semiconductores de la Bolsa de Filadelfia, está incitando a un número cada vez mayor de inversores a recoger beneficios.

No obstante, en nuestra opinión, la renta variable no está en vías de invertir su tendencia. Existen argumentos de peso para que el rally continúe. Para empezar, está remitiendo el riesgo de estanflación que ha acechado a los mercados desde el inicio de la guerra. Ahora que EE.UU. e Irán están avanzando con firmeza hacia un acuerdo de paz y los precios del petróleo están bajando como consecuencia de ello, creemos que las previsiones del consenso repuntarán en lo que respecta al crecimiento económico y se rebajarán en lo que a inflación se refiere. Esto supondría una evolución positiva para la renta variable (y la renta fija), invirtiendo la tendencia observada en marzo (véase la fig. 2).

Los datos históricos también indican que a la renta variable aún le queda recorrido. Aunque los tipos de interés han comenzado a subir en todo el mundo, la experiencia demuestra que esto suele ser positivo para las acciones, sobre todo si el endurecimiento de la política monetaria se produce como reacción a la mejora del crecimiento.

En cada uno de los cinco ciclos de endurecimiento monetario de EE.UU. desde 1987, los títulos estadounidenses han generado rentabilidades de entre el 4% y el 16% en los doce meses posteriores a la primera subida de tipos. Véase, por ejemplo: https://www.reuters.com/business/history-shows-stocks-can-weather-rate-hike-cycle-2022-03-16/)

Fig. 1 - Modelo de asignación mensual de activos

Julio de 2026

Fuente: Pictet Asset Management

Con esto no pretendemos excluir la posibilidad de que se produzca un cambio en la dinámica del mercado a corto plazo.

El endurecimiento de las medidas monetarias por parte de los bancos centrales acabará, en algún momento, lastrando a aquellos sectores que sean sensibles a las subidas de los costes de financiación.

Es más, las ganancias del mercado de renta variable siguen concentrándose en torno a solo unas cuantas grandes empresas tecnológicas, lo cual aumenta la posibilidad de que se produzca un cambio en el patrón de rentabilidad de las acciones. Dicho de otro modo, las condiciones del mercado podrían justificar la necesidad de reconfigurar las asignaciones en breve. Por ahora, sin embargo, no vemos ningún motivo de peso para cambiar nuestra postura y seguimos sobreponderados en renta variable, limitando nuestros cambios tácticos a una revisión al alza de los títulos financieros. 

Al mismo tiempo, hemos elevado nuestra calificación de la renta fija a neutral y rebajado la liquidez a infraponderada. Los rendimientos de los bonos se mantienen elevados pese a la bajada del precio del petróleo, lo que convierte a la renta fija en una cobertura más eficaz ante posibles descensos inesperados del crecimiento económico o aumentos de la volatilidad de la renta variable.

Fig. 2 - El impulso estanflacionista alcanza su máximo

Previsiones del consenso sobre crecimiento del PIB e inflación del G4 en 2026 (%)

Fuente: Bloomberg, Pictet Asset Management. G4 compuesto en un 50% por EE.UU., un 20% por la UE, un 5% por Japón y un 25% por China. Datos del período comprendido entre el 20/06/2025 y el 19/06/2026.

Nuestros indicadores del ciclo económico refuerzan nuestra decisión de sobreponderar la renta variable. Aunque las economías desarrolladas están creciendo a un ritmo inferior a la tasa tendencial a largo plazo, resulta alentador observar que la inversión empresarial sigue aumentando tanto en EE.UU. como en Europa.

Otro aspecto positivo es que las condiciones económicas están mejorando en los mercados emergentes gracias, en parte, a la mejora de las relaciones de comercio exterior.

Por otra parte, nuestros indicadores de liquidez muestran claramente que, salvo en China, está reduciéndose el estímulo monetario, pero más importante aún es que no lo está haciendo a un ritmo que pueda amenazar el rally del mercado.

Nuestro análisis indica que el exceso de liquidez ─la tasa de crecimiento de la masa monetaria en relación con el ritmo de crecimiento del PIB─ se ha contraído hasta alcanzar un ritmo semestral anualizado del -5,4% en los países desarrollados que, pese a ser el más ajustado en dos años, está aún bastante alejado de los niveles registrados durante la crisis financiera global de 2008 o la crisis del coronavirus.

A nuestro juicio, lo más probable es que la Fed mantenga los costes de financiación sin cambios en lo que queda de año, aunque el riesgo de que se decante por subir los tipos de interés hasta en 50 puntos básicos aumenta cada día.

Nuestros indicadores de valoración muestran que la renta variable se ha encarecido y que los títulos de Japón y Asia emergente se encuentran entre los que han registrado cambios más pronunciados.

Los títulos de los sectores tecnológico e industrial destacan como los más caros debido a su sólida rentabilidad y al buen ritmo de crecimiento de sus beneficios, mientras que los servicios de comunicación se han abaratado considerablemente. En términos más generales, el mercado presenta una clara división entre sectores cíclicos y defensivos en la que, según nuestro modelo, los cíclicos se están encareciendo mientras que los defensivos parecen baratos.

La valoración de la renta fija parece razonable en general, aunque la deuda pública está más barata que los bonos corporativos.

En cuanto a las materias primas, los precios del petróleo parecen, en general, estar en consonancia con los actuales fundamentales de la oferta y la demanda, dado que ya se han ajustado para reflejar la normalización de las condiciones del mercado petrolero tras las interrupciones relacionadas con Irán.

En lo que a divisas se refiere, nuestros indicadores apuntan a que el dólar podría registrar una ligera tendencia alcista si la economía estadounidense sigue creciendo a un ritmo superior al del resto de los países desarrollados.

Nuestros indicadores técnicos muestran tendencias favorables para la renta variable, especialmente para la de los mercados emergentes, excepto China. 

Regiones y sectores de renta variable: la rentabilidad superior de los mercados emergentes se prolongará en la segunda mitad del año

La renta variable emergente ha cerrado el primer semestre de 2026 como la más rentable del mercado mundial, registrando ganancias de más del 23% en USD frente a las de aproximadamente el 9% de las acciones estadounidenses y europeas. Creemos que esta tendencia continuará, al menos a corto plazo.

Las economías emergentes, sobre todo las asiáticas, han capeado la crisis energética provocada por la guerra de Irán gracias, en parte, a los esfuerzos realizados en los últimos años para reducir la sensibilidad de sus economías al petróleo. Por ejemplo, en Corea, la intensidad del uso de petróleo de la economía se ha reducido a más de la mitad, hasta situarse en 0,41 barriles por cada 1.000 millones de KRW de PIB, frente a los 0,9 barriles de 1995.Precios de 2024. Fuente: Pictet Asset Management, BLS

Al mismo tiempo, muchos de estos mercados han aprovechado el auge de la IA a nivel global y han registrado cifras récord en sus exportaciones. El superávit comercial mensual de Corea alcanzó un récord del 17% del PIB en mayo, desde el 1,7% registrado en enero de 2025, debido a que la subida de los precios de los chips y las memorias ha compensado con creces el incremento de los costes energéticos.

Las perspectivas a más largo plazo para la renta variable emergente también están mejorando. Las economías emergentes presentan un perfil de crecimiento superior al de las desarrolladas. Asimismo, cada vez son más las economías emergentes que está reformando su gobierno corporativo y animando a las empresas a aumentar el pago de dividendos y a recomprar acciones. Esta cuestión es importante porque los dividendos han representado el 60% de la rentabilidad total de esta clase de activos durante las últimas dos décadas. Esto, sumado al potencial de las economías emergentes para crecer más que los países desarrollados, debería contribuir a reducir el descuento de los títulos emergentes con respecto a los desarrollados. Esto puede observarse en la fig. 3, que muestra una estrecha relación entre la diferencia en las tasas de crecimiento económico de EE.UU. y los mercados emergentes y el diferencial en los ratios precio-valor contable de los títulos estadounidenses y emergentes.  Por lo tanto, nos mantenemos sobreponderados en renta variable emergente, excl. China. 

En cuanto a la renta variable china, mantenemos nuestra postura neutral debido, en parte, a factores económicos. Las importaciones reales del país se mantienen por debajo de la tendencia de los diez años previos a la pandemia de COVID-19, mientras que la inversión inmobiliaria lleva casi cinco años experimentando una tendencia bajista.

Fig. 3 - Diferenciales emergentes

Descuento de precio-valor contable de los mercados emergentes frente a diferencial de crecimiento del PIB respecto a EE.UU.

Fuente: LSEG, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 01/01/1992 y el 01/05/2026.

En los mercados desarrollados, rebajamos la renta variable estadounidense a neutral. Las acciones de EE.UU. están perdiendo atractivo frente a las de otras regiones a medida que el segmento de la IA se expande desde las empresas tecnológicas estadounidenses a otras que operan en otros países.

Es más, a medida que la economía entra en una fase intermedia del ciclo, los inversores deberían prepararse para un contexto de subida de los tipos de interés y menor abundancia de liquidez, lo cual podría lastrar los múltiplos de beneficios de los títulos estadounidenses. Nos mantenemos neutrales en todos los demás mercados de renta variable desarrollada.

En cuanto a los sectores, elevamos el financiero a sobreponderado.

Los bancos deberían verse beneficiados por la subida de los tipos de interés, la mejora de la dinámica de los beneficios y la intensa actividad de los mercados de capitales, que incluye una serie de salidas a bolsa de megaempresas tecnológicas en EE.UU.

Por lo demás, seguimos sobreponderados en títulos tecnológicos. El poder de fijación de precios de las grandes empresas tecnológicas sigue siendo sólido y es poco probable que se vea afectado por la subida de los tipos de interés. Las empresas tecnológicas asiáticas, en concreto, ofrecen valoraciones atractivas con buenas perspectivas de crecimiento.

Renta fija y divisas: en busca de carry

Parece que la renta fija volverá a cobrar protagonismo como instrumento eficaz para la diversificación de carteras.

En la fig. 4 se puede observar una muestra de que los bonos podrían resultar cada vez más atractivos. En ella puede verse que los rendimientos ─que en los últimos meses han fluctuado más o menos al unísono con el precio del petróleo─ ahora parecen estar evolucionando con cierto retraso. En otras palabras, los rendimientos no han caído tanto como cabría esperar tras la reciente caída en picado del precio del petróleo.  Si esta anomalía desaparece, lo cual prevemos que probablemente ocurrirá con el tiempo, los bonos parecen atractivos en los niveles actuales y podrían contribuir a diversificar los riesgos de las carteras equilibradas.

En el ámbito de la renta fija, preferimos centrarnos en las clases de activos que ofrecen un carry más elevado. Creemos que algunas de las mejores oportunidades se encuentran en los bonos emergentes en moneda local, una de las clases de activos de renta fija más baratas según nuestros indicadores de valoración. Sobra decir que un precio bajo no siempre es un buen motivo para comprar pero, en esta ocasión, coincide con unos fundamentales sólidos.

Los países en desarrollo han demostrado una notable resistencia ante la reciente crisis de los precios del petróleo y el contexto macroeconómico está mejorando estimulado por la demanda de metales industriales y semiconductores.

Esperamos que las economías emergentes crezcan un 4,1% este año, por encima de su potencial a largo plazo, y que el diferencial de crecimiento con respecto a los países desarrollados aumente hasta los 270 puntos básicos, desde los 240 puntos básicos de 2025.

Los fundamentales financieros han mejorado considerablemente desde la crisis financiera global, con una deuda externa más baja, unas balanzas por cuenta corriente más sólidas y unas políticas más convincentes de los bancos centrales.

Así pues, las valoraciones baratas se suman a los argumentos a favor de mantenernos sobreponderados. 

Fig. 4 - Valor en los bonos

Fluctuación en términos absolutos del petróleo (USD/barril) y de los tipos a 1 año dentro de 1 año (1Y1Y) en puntos porcentuales

Fuente: LSEG, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 01/01/2026 y el 24/06/2026.

En los mercados de divisas, nos mantenemos sobreponderados en el yen, la divisa más barata según nuestro marco, aunque con una convicción más moderada.

Dado que el yen roza mínimos de 40 años frente al dólar y las posiciones cortas en yenes se encuentran en su nivel más tenso desde 2024, también prevemos una gran probabilidad de que el banco central intervenga para respaldar la divisa, con la posibilidad de que se trate de una iniciativa conjunta Japón/EE.UU.

Frente a otras divisas, esperamos que el dólar se mantenga, en general, dentro una estrecha banda de fluctuación con una tendencia al alza a corto plazo, favorecido por la resistencia de la economía estadounidense. No obstante, a más largo plazo, prevemos que el mundo va a ir disminuyendo gradualmente su dependencia del dólar.

Resumen de los mercados globales: ganancias del dólar, pérdidas del oro

Junio fue un mes de numerosos récords para los mercados financieros.

El dólar subió hasta alcanzar su máximo de 13 meses frente a una cesta de divisas ponderada por el comercio, mientras los inversores se preparaban para la posibilidad de que la Fed subiera los tipos de interés con el fin de atajar las presiones inflacionistas.

Las ganancias del billete verde fueron especialmente pronunciadas frente al yen, que cayó a su nivel más bajo de los últimos 40 años. La creciente probabilidad de que suban los tipos en EE.UU. contrastaba con la preocupación por que el Banco de Japón pudiera no actuar con la suficiente rapidez como para combatir la inflación, sobre todo habida cuenta de los planes de inversión expansivos del Gobierno japonés.

La perspectiva de una subida de tipos por parte de la Fed supuso una mala noticia para el oro, al ser un activo que no genera rendimientos. Los precios del oro cayeron por debajo de los 4.000 USD la onza, registrando su mayor pérdida trimestral en más de una década. Los datos sobre flujos revelaron una falta de demanda de ETF de oro por parte de los inversores minoristas y un aumento de las posiciones cortas en el metal precioso por parte de los fondos alternativos.

Los precios del petróleo experimentaron una corrección por segundo mes consecutivo, cayendo un 20,7% en junio y continuando con la reversión de las recientes ganancias impulsadas por la situación geopolítica tras la firma del frágil acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán.  

Fig. 5 - Repunte del dólar

Índice DXY, base reajustada, 100=25/06/2025

Fuente: LSEG, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 25/06/2025 y el 24/06/2026.

Tanto la renta variable como la renta fija globales se mantuvieron prácticamente sin variaciones durante el mes, aunque las cifras totales ocultan importantes divergencias entre los distintos sectores y regiones.

Los títulos energéticos cayeron un 5,4%, arrastrados por la bajada de los precios del petróleo.

Las acciones del sector financiero repuntaron un 4,5% favorecidas por las expectativas de subida de los tipos, mejora de la dinámica de los beneficios y fortalecimiento de la actividad en los mercados de capitales.

El valor de los gigantes tecnológicos conocidos como los “Siete magníficos” se redujo en unos 2,3 billones de USD con respecto a los niveles de finales de mayo ante el temor de los inversores por la sostenibilidad de la profusión de gastos de capital centrados en la IA. Sin embargo, las acciones de semiconductores siguieron teniendo demanda, lo cual ayudó a Corea, uno de los principales fabricantes, a alzarse con el título de mercado bursátil regional más rentable.

La gran demanda de chips también contribuyó a impulsar el mercado de valores de la zona euro, donde cotizan empresas como ASML, STMicroelectronics e Infineon. El índice paneuropeo STOXX 600 alcanzó un máximo histórico intradía en la última sesión de negociación del mes, impulsado también por la mejora de las perspectivas económicas.

Asimismo, la renta variable japonesa subió un 1,8%, ya que sus perspectivas económicas están respaldadas por el estímulo fiscal y el aumento de la demanda interna.

En la renta fija, la posibilidad de que la Fed adopte un tono más restrictivo impulsó al alza los rendimientos de los “US Treasuries” con plazos más cortos. Actualmente, la probabilidad que descuentan los mercados de que se produzca una subida de los tipos estadounidenses en julio es de una entre tres.

Resumen

Barómetro de julio de 2026

  • Asignación de activos

    Seguimos sobreponderados en renta variable y elevamos la ponderación de la renta fija, ya que esperamos que las presiones inflacionistas vayan disminuyendo en línea con la evolución de los precios del petróleo. 

  • Regiones y sectores de renta variable

    Mantenemos una postura sobreponderada en títulos emergentes, pero nos hemos vuelto más cautelosos en lo que respecta a EE.UU. En cuanto a sectores, apostamos por el financiero y el tecnológico. 

  • Renta fija y divisas

    Consideramos que uno de los mayores potenciales se encuentra en los bonos en moneda local de los mercados emergentes, gracias a sus atractivas valoraciones y a la mejora de las perspectivas macroeconómicas.

La información, las opiniones y las estimaciones que figuran en este documento reflejan una valoración realizada en la fecha original de su publicación y están sujetas a riesgos e incertidumbres que podrían hacer que los resultados reales difieran sustancialmente de los aquí presentados.