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Mantener la temperatura (y la sangre) fría en un mundo cada vez más caluroso

Sostenibilidad 5 min. de lectura
A medida que aumenta la temperatura a nivel mundial, crece la demanda de tecnologías de refrigeración eficientes e innovadoras.

«¡Agotado!» «¡Sin existencias!» Cuando las temperaturas en Ginebra se dispararon hasta alcanzar máximos históricos este verano, mi búsqueda desesperada de un aparato de aire acondicionado resultó infructuosa, ya que la demanda superaba con creces la oferta.

Se prevé que esta demanda de soluciones de refrigeración crezca exponencialmente en los próximos años, no solo para refrigerar nuestros hogares y oficinas en un mundo cada vez más caluroso, sino también para refrigerar el creciente número de centros de datos que se necesitan para llevar a cabo la revolución de la IA.

Es necesario aumentar la oferta, lo cual abrirá la puerta a la innovación y creará interesantes oportunidades de inversión.

La ola de calor que afectó a Europa a principios de verano registró temperaturas entre 5 y 12 grados superiores a la media estacional en las grandes ciudades, lo que provocó una cifra estimada de 25.000 víctimas mortales. En EE.UU. se vivió una situación similar, y las alertas por calor y los cortes de electricidad marcaron las celebraciones de la fiesta del 4 de julio.

El creciente coste del calor

Pese a ello, Europa tiene una de las tasas de instalación de aire acondicionado más bajas del mundo: menos de uno de cada cuatro hogares cuenta con esta tecnología, frente a alrededor del 90% en EE.UU.https://www.iea.org/data-and-statistics/charts/share-of-households-equipped-with-air-conditioner-by-region-2015-2025En total, alrededor del 40% de la población mundial tiene acceso al aire acondicionado, y el doble de esa proporción necesita refrigeración durante al menos una parte del año, según la Agencia Internacional de la Energía.

Esto tendrá que cambiar. A medida que suben las temperaturas en todo el mundo, los dispositivos de refrigeración están dejando de ser simples artículos de confort y lujo para pasar a ser considerados, cada vez más, aparatos esenciales para la supervivencia. El calor está afectando a la productividad, como muchos de nosotros podemos atestiguar tras haber intentado trabajar durante la ola de calor sin aire acondicionado.

Los fenómenos meteorológicos extremos han costado a la economía mundial unos 2 billones de USD durante la última década y, a menos que se adopten medidas para contrarrestarlos, el simple aumento de las temperaturas podría pulverizar billones en productividad mundial anual de aquí a 2030.

Según un estudio de la Organización Meteorológica Mundial, la productividad de los trabajadores disminuye entre un 2% y un 3% por cada grado por encima de los 20 °C.https://wmo.int/resources/publication-series/climate-change-and-workplace-heat-stress/climate-change-and-workplace-heat-stress

  • 80% de la población mundial necesita refrigeración durante al menos una parte del año

Invertir en la adaptación a través de la refrigeración

No obstante, los aspectos positivos que ofrecen las soluciones de adaptación son igual de llamativos. El Centro Mundial para la Adaptación calcula que invertir 1,8 billones de USD a escala global de aquí a 2030 podría generar en torno a 7 billones de USD en beneficios económicos, sociales y medioambientales.

La adaptación al cambio climático consiste en múltiples medidas, desde lograr que nuestras infraestructuras y redes eléctricas sean más resistentes a las condiciones meteorológicas hasta utilizar sensores, drones e IA para prevenir incendios. Pero el control de la temperatura tiene una importancia fundamental: necesitamos edificios y sistemas que mantengan a las personas, los equipos y los datos sanos y salvos en su interior.

La brecha entre la necesidad de refrigeración y la capacidad de refrigeración es muy grande. Para reducirla de manera eficiente, sin que ello suponga una carga adicional para la red eléctrica, necesitamos una nueva generación de soluciones de gestión térmica de alta eficiencia para los hogares, hospitales, centros educativos y centros de datos.

El sector de la calefacción, la ventilación y el aire acondicionado (climatización) está en pleno crecimiento y ofrece numerosas oportunidades interesantes para la innovación y la inversión. No es casual que la reciente salida a bolsa de Madison Air, valorada en 2.200 millones de USD, haya sido una de las mayores OPI del sector industrial de la historia de EE.UU.

La calefacción y la refrigeración representan hasta el 60% del consumo energético total de un edificio, por lo que mejorar la eficiencia en este ámbito es clave para cumplir tanto los objetivos de reducción de emisiones de carbono como los de adaptación al cambio climático. En todo el mundo, las ciudades que integren el concepto de resiliencia en sus estrategias de descarbonización estarán en mejores condiciones de cumplir los objetivos climáticos, atraer capital a largo plazo y proteger el bienestar de sus residentes a medida que se intensifique la volatilidad climática.

Al mismo tiempo, la expansión de los centros de datos propiciada por la IA está aumentando las densidades de los racks y las cargas de potencia por encima de lo que puede asumir la refrigeración por aire convencional, lo cual está acelerando la transición hacia la refrigeración líquida. Las previsiones apuntan a que el submercado de los sistemas de climatización para centros de datos, por sí solo, se duplicará con creces hasta alcanzar los 32.000 millones de USD en 2032.https://www.marketsandmarkets.com/PressReleases/data-center-thermal-management.asp

Conjuntamente, la demanda impulsada por el cambio climático y la demanda de los centros de datos impulsada por la IA están transformando las soluciones de climatización de una categoría cíclica en un tema estructural plurianual.

El verano de 2026 ha demostrado claramente que la adaptación ha dejado de ser una protección frente a un riesgo futuro para convertirse en una respuesta a un riesgo presente. Creemos que las empresas dedicadas a desarrollar el nivel de resiliencia requerido por la economía mundial, en la red eléctrica y en el sector de la construcción, experimentarán un aumento de la demanda en los próximos años.