La India se encuentra en la antesala de una revolución electrónica. Ya se trate de teléfonos móviles, ordenadores o electrodomésticos, su base manufacturera está creciendo rápidamente, lo cual brinda oportunidades atractivas para los inversores en renta variable emergente. Tras visitar fábricas de todo el país, pude comprobar el progreso y el potencial de la India para rivalizar con China en la escena mundial de la electrónica.
Las razones que explican este auge son varias. Una población en crecimiento y cada vez más adinerada que crea una gran demanda de productos electrónicos. Al mismo tiempo, los aparatos son cada vez más sofisticados, lo cual requiere más componentes de alta tecnología.
Las autoridades nacionales también favorecen este auge. El objetivo del programa Digital India, por ejemplo, es fomentar el crecimiento tanto en el uso como en la fabricación de productos electrónicos, acercando la tecnología a las masas. Por su parte, el plan de incentivos vinculados a la producción (PIP) del Gobierno ofrece incentivos financieros para estimular la fabricación nacional. Las condiciones del sector, como la disponibilidad y el coste de la mano de obra, son muy competitivas.
La India también ha sido uno de los países que más se ha beneficiado de la tendencia mundial a diversificar las cadenas de suministro y mejorar su resistencia mediante la reducción de la dependencia de China –tendencia amplificada por la pandemia de COVID-19 y por la reciente incertidumbre causada por los aranceles estadounidenses. Apple, por ejemplo, fabrica actualmente el 15% de sus iPhones en la India y tiene previsto aumentar esta cifra hasta el 25%. Se observa un patrón similar en una amplia variedad de tecnologías.
Todo ello se ha traducido en un crecimiento exponencial del sector de fabricación electrónica (SFE) de la India: los ingresos han aumentado a una tasa de crecimiento anual compuesto (TCAC) del 50% en los últimos cinco años. En ese tiempo, los ingresos de los cinco principales fabricantes de productos electrónicos de la India que cotizan en bolsa se han multiplicado casi por ocho, hasta alcanzar los 480.000 millones de INR (5.500 millones de USD).
Crecimiento y valoración del SFE de la India entre los ejercicios fiscales 2020 y 2025, %
Fuente: Bloomberg. Datos del período comprendido entre el 31/03/2020 y el 31/03/2025.
Como es lógico, el rápido crecimiento de los ingresos ha traído consigo un repunte de las valoraciones de acciones líderes como las de Dixon Technologies, que ensambla smartphones para Motorola, Samsung y Xiaomi entre otros, y las de Kaynes Technology, entre cuyas especialidades se incluyen los componentes para la industria automotriz. Además, pese a su reciente crecimiento, a la India aún le queda un largo camino por recorrer hasta alcanzar la supremacía electrónica: tan solo representa el 2% de la fabricación mundial de productos electrónicos, frente al 47% de China.
Viajé a la India para visitar las principales empresas del SFE del norte y el sur del país con el fin de comprobar si este caso de crecimiento sigue siendo sólido y sostenible. Lo que vi en las fábricas del país me ayudó a convencerme de que así es, y por tres razones principales.
1. Población activa joven y abundante
La ventaja demográfica de la India es evidente en las fábricas de electrónica: las plantillas son abrumadoramente jóvenes. Los empleados sin experiencia previa ganan el salario mínimo pero, dada la rápida expansión del sector, existe mucho margen para el ascenso profesional hasta los niveles directivos. El salario mínimo es de entre 13.000 y 20.000 INR al mes, entre un 20% y un 40% inferior al salario mínimo de Dong Guan, un importante centro de fabricación de productos electrónicos situado en el sur de China, lo cual supone una ventaja competitiva para la India. A diferencia de lo que ocurría en China hace una década, ninguna de las fábricas ha declarado haber experimentado escasez de mano de obra; además, la mayoría de sus trabajadores residen en localidades cercanas, lo cual minimiza la necesidad de que la empresa proporcione alojamiento, crea una mayor flexibilidad y reduce los costes. Dadas estas condiciones favorables, se calcula que el empleo en el sector electrónico de la India podría duplicarse y pasar de los 6 millones actuales a 12 millones en 2027.https://economictimes.indiatimes.com/industry/cons-products/electronics/indias-electronics-sector-eyes-major-growth-with-12-million-jobs-projected-by-2027/articleshow/116736956.cms
2. Mercado con un potencial grande y diversificado
En los sectores de la electrónica de consumo, los electrodomésticos, la automoción, los centros de datos y la industria aeroespacial, los equipos directivos con los que me reuní coincidieron en mostrarse optimistas con respecto a las perspectivas para los próximos cinco años. El mercado interno indio se está ampliando rápidamente gracias a las políticas gubernamentales (como la iniciativa “Digital India”) y al aumento de los componentes electrónicos en los automóviles, los electrodomésticos y los equipos industriales. Empresas como Dixon y Kaynes también están estudiando aumentar sus exportaciones, aunque las oportunidades dentro de la propia India son tan grandes que permiten mantener unas tasas de exportación moderadas.
Fui testigo de la magnitud de estas oportunidades cuando visité una fábrica perteneciente a una empresa que estaba a punto de trasladar la producción a una nueva planta con mayores niveles de automatización y más capacidad. Pregunté qué pasaría con la fábrica existente y me dijeron que ya tenían tres nuevos posibles ocupantes en espera a pesar de que las instalaciones no eran demasiado modernas, lo cual es un claro indicador de la gran demanda de los clientes.
3. Evolución desde el ensamblaje hacia los componentes y los semiconductores
Dado que la siguiente fase del PIP del Gobierno se centra en los productos de mayor valor añadido, varias empresas están invirtiendo en los segmentos previos de los procesos de producción. Kaynes está aumentando sus actividades de empaquetado de chips (conocidas como Ensamblaje y pruebas de semiconductores subcontratados u OSAT) y su negocio de fabricación de placas de circuito impreso (PCB). Dixon, por su parte, está introduciéndose en el ensamblaje de módulos de visualización para pantallas de teléfonos. Estas inversiones requieren mucho capital y tardarán algún tiempo en expandirse. No obstante, reflejan un avance estructural en la cadena de valor del SFE indio.
4. Aumento del grado de automatización
Aunque las fábricas indias siguen estando por detrás de las de China o Taiwán en materia de automatización, el ritmo al que recortan distancias se está acelerando. La nueva línea Motorola y la función de ensamblaje de Xiaomi de Dixon presentan unos niveles de automatización notablemente más altos que los de las líneas preexistentes (del 20% al 50-70%). Kaynes tiene como objetivo aumentar la automatización en un 20% anual con el fin de alcanzar la eficiencia de Taiwán (con el tiempo, una persona por línea).
Dentro del SFE de la India, tres empresas cotizadas destacan por su potencial de crecimiento: las ya mencionadas Dixon y Kaynes, y Netweb Technologies.
Dixon se mantiene como líder indiscutible de la industria electrónica de la India, con una envergadura inigualable (más de 30 millones de envíos de teléfonos el año pasado), un sólido volumen de exportaciones (40% a Norteamérica) e inversiones constantes en instalaciones de alta automatización. El equipo directivo prioriza el crecimiento orgánico, la generación de flujos de efectivo y considera que apenas existe una competencia local real aparte de la de Tata Electronics. Dixon también está extendiendo su presencia a nuevos segmentos, como las pantallas de visualización para teléfonos móviles, los monitores para ordenadores y los frigoríficos.
Kaynes es tal vez la empresa que mejor representa la “nueva generación” del SFE, con expansiones estratégicas en los segmentos de OSAT, PCB y ensamblaje de semiconductores (con la ayuda de subvenciones gubernamentales). Aunque sus planes de crecimiento son ambiciosos (duplicar los ingresos de aquí a 2027), se observará muy de cerca su comportamiento en el segmento OSAT, ya que la utilización inicial y el aumento de la clientela podrían ser irregulares. El enfoque de la empresa en la calidad de los procesos y la automatización debería contribuir a la consecución de sus metas a largo plazo.
Netweb, por su parte, saca partido del auge de los centros de datos y la IA en la India gracias a su capacidad “full-stack” (hardware y software) y a sus firmes alianzas con gigantes tecnológicos mundiales como Nvidia, Intel y AMD. Con su sólido proceso de distribución de pedidos y unos ambiciosos objetivos de TCAC de los ingresos del 35-40%, Netweb se encuentra en una situación idónea para beneficiarse de la localización de datos y la pujanza de la IA.
En conjunto, mi viaje confirmó que las buenas rentabilidades financieras y bursátiles del SFE de la India están respaldadas por cambios estructurales reales: una población activa joven y competitiva en términos de costes, una demanda interna creciente y un avance gradual en la cadena de valor. Las empresas mejor posicionadas —Dixon, Netweb y Kaynes— combinan tamaño, excelencia operativa y voluntad de invertir en el futuro. Las valoraciones siguen siendo controvertidas pero, en caso de corrección, se abriría una interesante oportunidad de entrada para participar en esta área de crecimiento estructural.