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Barómetro: el sólido crecimiento de los beneficios impulsará al alza la renta variable

Multiactivos 12 min. de lectura
Dado que el crecimiento de los beneficios empresariales se sitúa en niveles notablemente positivos, esperamos que el mercado bursátil aumente sus fuertes ganancias en los próximos meses.

Asignación de activos: el crecimiento de los beneficios es demasiado importante como para ignorarlo

Es lógico preguntarse si las acciones podrán seguir aumentando las ganancias de dos dígitos que han registrado en lo que va de año ante la subida constante de los rendimientos de la deuda pública.

El aumento de los rendimientos ocasiona un incremento de los costes de financiación comerciales y también reduce el valor actual de los beneficios empresariales futuros, una situación que suele lastrar los mercados de renta variable. Sin embargo, en nuestra opinión, la preocupación por la sostenibilidad del rally de las acciones parece exagerada.

Existen razones de peso para creer que la renta variable seguirá subiendo en los próximos meses. El principal argumento a favor de mantener nuestra postura sobreponderada en renta variable radica en la rentabilidad empresarial. Los beneficios siguen creciendo a un ritmo notable gracias, en parte, a que la adopción de nuevas tecnologías tales como la IA va en aumento. Según las previsiones del consenso de los analistas, los beneficios de las empresas crecerán un 30% este año, aunque nosotros creemos que podrían aumentar a un ritmo aún más rápido de en torno al 35%.

Las condiciones económicas también favorecen a la renta variable.

Aunque la subida de los rendimientos de los bonos puede atribuirse en parte a un aumento de las presiones inflacionarias y a unos déficits del sector público persistentemente elevados, también es cierto que los mercados de renta fija están descontando unos niveles de crecimiento económico razonablemente buenos. De hecho, como demuestra la historia, el aumento de los rendimientos de los bonos no siempre va acompañado de caídas en los mercados de renta variable. Todo depende de la razón por la que empiezan a subir los rendimientos. Cuando se produjeron ventas masivas de bonos en períodos en los que la evolución de la economía era buena, como sucedió tanto en 1994 como en 2013, los mercados de renta variable no sufrieron caídas.

Fig. 1 - Modelo de asignación mensual de activos

Septiembre de 2026

Fuente: Pictet Asset Management

Parece que, actualmente, vuelve a perfilarse el mismo panorama. Nuestros indicadores del ciclo económico muestran que, salvo por el deterioro del gasto por consumo en China, el panorama económico continúa siendo relativamente positivo. La economía europea, por ejemplo, se está comportando mejor de lo que la mayoría preveía al inicio del conflicto con Irán. El gasto por consumo y la inversión empresarial están aumentando, mientras que las presiones inflacionistas se están moderando.

Además, aunque en EE.UU. el crecimiento del gasto por consumo se ha ralentizado hasta situarse en un 1,8% anual en los últimos meses, por debajo de su tasa a largo plazo del 2,5%, los aumentos de la inversión en capital están compensando con creces esta desaceleración.

Las condiciones económicas de los mercados emergentes también son sólidas gracias a los elevados precios de las materias primas, al fuerte crecimiento de sus exportaciones y a sus tipos de interés relativamente bajos. Cierto es que China suscita preocupación: el consumo interno se está debilitando y el mercado inmobiliario atraviesa dificultades. No obstante, nuestro análisis arroja señales positivas para la economía mundial en su conjunto. De hecho, el índice de sorpresas económicas, que indica en qué medida los datos rebasan o quedan por debajo de las previsiones de consenso, se ha mantenido en terreno positivo desde finales de 2025.

Las valoraciones también avalan el mantenimiento de una mayor asignación a renta variable. Un indicador al que concedemos gran importancia es la prima de riesgo de la renta variable, es decir, el descuento que exigen los inversores por comprar acciones de más riesgo en lugar de deuda pública. Nuestro análisis, que se muestra en la fig. 2 y en el que se comparan el rendimiento de los beneficios de las acciones y los rendimientos de los US Treasuries, refleja que el descuento, aunque bajo, sigue estando a cierta distancia del nivel que indicaría que las acciones son vulnerables. Para que así fuera, los rendimientos de los US Treasuries tendrían que subir de forma considerable.

Fig. 2 - Las valoraciones no son extremas

Prima de rendimiento por beneficios del S&P 500 sobre rendimiento de los US Treasuries a 10 años, y evolución del índice 

Fuente: LSEG, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 25/08/1971 y el 26/08/2026.

Por otro lado, los indicadores técnicos que monitorizamos son positivos para la renta variable, pero no tanto para la renta fija. Aunque septiembre suele ser un mes complicado para las acciones, las encuestas que revelan que los inversores no mantienen posiciones excesivamente alcistas en renta variable son una señal positiva.

Si bien los indicadores económicos, las valoraciones y los indicadores técnicos son positivos para los activos de más riesgo, la oferta de liquidez es más escasa, lo cual, a la larga, podría suponer un freno para los mercados bursátiles. El principal riesgo es el de un endurecimiento de las condiciones monetarias en EE.UU. En nuestra opinión, los tipos de interés de EE.UU. podrían tener que subir pronto para contener el exceso de endeudamiento gubernamental y empresarial que, de lo contrario, dispararía la inflación. El endeudamiento total de EE.UU. se sitúa actualmente en el 16% del PIB, en torno a 4 puntos porcentuales por encima de la media a largo plazo.

Regiones y sectores de renta variable: en busca de beneficios

Como el crecimiento de los beneficios empresariales será el principal impulsor de la rentabilidad superior de la renta variable, preferimos los sectores y regiones que están mejor posicionados para generar tales beneficios.

Esto implica mantener una posición sobreponderada en títulos tecnológicos.

Aunque es probable que el atractivo del segmento de los semiconductores haya tocado techo, el ritmo de aumento de los beneficios del sector de la IA sigue siendo muy fuerte. Según nuestro análisis, los títulos de megacapitalización relacionados con la IA representan el 27% de los beneficios empresariales globales totales y el 56% del crecimiento de los beneficios.

El auge de la inversión en bienes de capital promovido por la IA, así como la necesidad de infraestructuras para su desarrollo, deberían favorecer las perspectivas del sector industrial, en el que también mantenemos una postura sobreponderada.

Más allá de la tecnología, los títulos financieros ofrecen beneficios resistentes y se encuentran en una situación idónea para beneficiarse de la solidez del crecimiento económico y de la subida de los tipos de interés.

En cambio, el reciente repunte de los rendimientos de los bonos y la posibilidad de subidas de tipos no auguran nada bueno para las utilities. Aunque este sector conserva sus características defensivas, el aumento de los rendimientos a largo plazo hace que tanto la consideración del comportamiento de las utilities como similar al de la renta fija como la fiabilidad de sus pagos de dividendos resulten menos atractivos. Por lo tanto, rebajamos el sector de utilities a neutral.

Nos mantenemos infraponderados en los sectores de consumo debido a que el crecimiento económico está impulsado principalmente por la inversión empresarial y pública, en lugar del gasto de los hogares.

Fig. 3 - Beneficios en aumento

Crecimiento del BPA trimestral de la renta variable de EE.UU.: real y previsiones del consenso, % interanual

Fuente: LSEG, IBES, Pictet Asset Management. Datos y previsiones del período comprendido entre el 01/07/2024 y el 31/12/2027.

En lo que a regiones se refiere, nos decantamos por la renta variable emergente (excl. China), ya que sigue beneficiándose de los sólidos flujos comerciales mundiales, los elevados precios de las materias primas, su dinámica de crecimiento favorable y su amplia exposición al tema de la IA. Las exportaciones de las economías emergentes están creciendo a un ritmo más de dos veces superior al de su tendencia anterior a la pandemia gracias al aumento del comercio entre los países en desarrollo. En concreto, las importaciones de China están aumentando a un ritmo anual del 8,6% y una gran parte de ellas procede de otros mercados emergentes.

Los títulos de Latinoamérica cotizan con unas valoraciones especialmente atractivas, situándose como la región más barata del mundo según nuestro modelo.

En los países desarrollados, por su parte, las acciones estadounidenses siguen generando sólidos beneficios, con una media de crecimiento interanual de los beneficios del 12% registrada en el segundo trimestre por las empresas del S&P 500 (véase la fig. 3). No obstante, nos preocupa hasta qué punto esto se debe a la continuidad del apoyo fiscal y al superciclo de inversión en bienes de capital para la IA, mientras que el consumo, la vivienda y otros sectores sensibles a los tipos de interés se mantienen débiles en comparación. Para volvernos más positivos con respecto a la renta variable de EE.UU., nos gustaría ver indicios de que los motores del crecimiento se amplían más allá de la inversión en bienes de capital y la inversión empresarial.

Renta fija y divisas: lastradas por la incertidumbre política

Caracterizados por unos volúmenes de negociación reducidos, los meses de julio y agosto suelen ser volátiles para los mercados financieros. Y este año no ha sido una excepción, con la deuda pública en el ojo del huracán. Los rendimientos de los Treasuries a 30 años se han disparado hasta su nivel más alto desde 2008 ante los datos económicos, mejores de lo esperado, las nuevas presiones inflacionistas, la avalancha de endeudamiento empresarial y los cambios políticos impredecibles por parte de las autoridades estadounidenses.

Aunque esta evolución ha mejorado las valoraciones de la deuda pública, mantenemos nuestra postura neutral tanto en Treasuries como en deuda soberana de la zona euro.

En EE.UU., la incertidumbre en torno a las perspectivas de las políticas fiscal y monetaria mantiene elevada la prima por plazo, es decir, el rendimiento adicional que exigen los inversores por mantener bonos con plazos más largos. El Gobierno ha mostrado poco interés por reducir su deuda, que acaba de superar la barrera de los 40 billones de USD. Para complicar aún más las cosas, la reciente renuncia por parte de la Reserva Federal a una forward guidance explícita ha vuelto más impredecible la trayectoria de los tipos de interés.

La oferta de deuda del sector privado ha aumentado de forma importante principalmente, aunque no exclusivamente, para financiar el desarrollo de infraestructuras de IA. El fabricante de chips Nvidia anunció recientemente un acuerdo de financiación de aproximadamente medio billón de USD, un valor equivalente al 1,5% del PIB de EE.UU. Según nuestros cálculos, es probable que esta carrera por el capital eleve el endeudamiento total de EE.UU. hasta el 15-16% del PIB, cerca de los niveles observados durante el aumento de la deuda previo a la crisis financiera.

La decisión del Tesoro de EE.UU. de duplicar el volumen de recompra de bonos con plazos más largos podría ayudar a contener las fluctuaciones desordenadas de los rendimientos. Sin embargo, esta medida no resuelve el desequilibrio fiscal subyacente. El riesgo más grave es el de dominio fiscal, es decir, que los elevados costes del servicio de la deuda pública y las necesidades de financiación limiten la capacidad de la Reserva Federal para cumplir su objetivo de inflación. Si eso llega a suceder, es probable que los inversores exijan una protección aún mayor frente a la inflación y el riesgo político.

Fig. 4 - Aumenta el atractivo de los TIPS a medida que los rendimientos reales superan el crecimiento tendencial

Rendimiento de los TIPS y crecimiento del PIB de EE.UU., %

Fuente: LSEG, Pictet Asset Management. Crecimiento tendencial del PIB real según las previsiones de la CBO. Datos del período comprendido entre el 01/01/2000 y el 26/08/2026.

Dado el papel primordial que desempeña el mercado de los US Treasuries, estas presiones se están reflejando en los bonos de otros países desarrollados, lo que nos lleva a mantener una postura neutral también en ellos. La única excepción son los bonos protegidos frente a la inflación del Tesoro estadounidense (TIPS), en los que vemos valor porque los rendimientos reales se sitúan actualmente por encima del crecimiento tendencial, lo que supone un punto de entrada históricamente atractivo para los inversores (véase la fig. 4). Los TIPS también ofrecen protección directa frente a una inflación inesperadamente persistente y a los riesgos de las políticas fiscal y monetaria.

También nos inclinamos por la deuda emergente en moneda local, excluida la de China. Los sólidos fundamentales económicos, favorables relaciones de comercio exterior y resistencia ante las fluctuaciones del precio del petróleo deberían beneficiar a los países emergentes y, por extensión, a sus bonos.

En cuanto al crédito, mantenemos una ponderación neutral frente al índice de referencia debido a que los diferenciales siguen siendo reducidos y ofrecen una compensación limitada por los riesgos derivados de la dinámica fiscal, la incertidumbre de la política monetaria y la inflación.

En cuanto a divisas, la inesperada decisión del Tesoro de EE.UU. de aumentar las recompras de bonos apunta a que los responsables políticos podrían anteponer la estabilización de la curva de rendimientos al apoyo al dólar. Creemos que este punto de vista puede expresarse más claramente a través del oro, la clase de activos menos expuesta a los riesgos de las políticas fiscal y monetaria. El metal precioso también se ve beneficiado por la persistencia de las tensiones geopolíticas y las compras de los bancos centrales. Nos mantenemos neutrales en todas las divisas principales.

Resumen de los mercados globales: el oro repunta mientras aumenta la incertidumbre

El oro repuntó mientras los rendimientos de la deuda pública con plazos más largos registraban una fuerte subida ante la creciente incertidumbre sobre la trayectoria futura de las políticas monetaria y fiscal de EE.UU. Los fondos cotizados de oro atrajeron sus mayores flujos de inversión mensuales desde enero, lo que se tradujo en una subida mensual del 9% del precio del metal precioso (véase la fig. 5). Los bancos centrales de Asia también se contaron entre los que destinaron grandes cantidades de capital al oro.

En la renta fija desarrollada, los rendimientos de los bonos a 10 y 30 años se dispararon en EE.UU., Francia, Alemania, Japón y el Reino Unido. Los rendimientos de los Treasuries a 10 años alcanzaron sus niveles más altos desde enero de 2025, mientras que los de los bonos a 30 años registraron su máximo de los últimos nueve años.

La venta masiva de bonos es reflejo de la preocupación generalizada por un posible conflicto entre las prioridades políticas de la Fed y las del Tesoro de EE.UU., así como el temor a un deterioro de las finanzas públicas estadounidenses.

Fig. 5 - En busca del oro

Precio del oro, USD/onza

Fuente: LSEG, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 25/08/2025 y el 26/08/2026.

El dólar se debilitó, perdiendo alrededor de un 0,5% frente a una cesta de divisas ponderada por el comercio a medida que los inversores comenzaban a retirarse de sus posiciones largas excesivas. Sus pérdidas más pronunciadas fueron frente a las divisas emergentes. La rentabilidad de los bonos emergentes en moneda local fue superior gracias a la solidez del comercio mundial y a la resistencia de las economías nacionales.

Asimismo, las materias primas tuvieron un buen comportamiento, lo que impulsó los sectores de minería y materiales.

Por otra parte, los mercados de renta variable experimentaron un alza animados por los optimistas resultados empresariales publicados por empresas como el fabricante de chips Nvidia y la empresa de computación en la nube Salesforce. El mercado estadounidense, con gran presencia tecnológica, subió casi un 3%, con el S&P 500 alcanzando un nuevo máximo histórico en agosto y el índice tecnológico Nasdaq registrando su mejor mes desde mayo, con una subida del 4%.

Resumen

Barómetro de septiembre de 2026

  • Asignación de activos

    Creemos que el rally de la renta variable aún tiene recorrido, ya que las resistentes condiciones económicas favorecerán los beneficios empresariales. Mantenemos una postura neutral en renta fija e infraponderada en liquidez.

  • Regiones y sectores de renta variable

    Preferimos la renta variable de las regiones y sectores donde las perspectivas de crecimiento de los beneficios son mejores: mercados emergentes, TI, industrias y finanzas. 

  • Renta fija y divisas

    Ante la presión que ejerce la incertidumbre política sobre la deuda pública desarrollada, creemos que la deuda emergente en moneda local ofrece mejores oportunidades.

La información, las opiniones y las estimaciones que figuran en este documento reflejan una valoración realizada en la fecha original de su publicación y están sujetas a riesgos e incertidumbres que podrían hacer que los resultados reales difieran sustancialmente de los aquí presentados.