Ir al contenido

Seleccione otro perfil de inversor Seleccione su perfil de inversor para acceder a más contenido

Barómetro: la renta variable continuará al alza pese a las elevadas valoraciones

Multiactivos 13 min. de lectura
Aunque el repunte de los rendimientos de los bonos hace que las acciones parezcan relativamente caras, el continuo aumento de los beneficios empresariales debería incrementar las ganancias de la renta variable durante los próximos meses.

Asignación de activos: la renta variable seguirá subiendo gracias a que los beneficios eclipsan las valoraciones

Tras un rally de nueve meses en los mercados de renta variable y el reciente repunte de los rendimientos de los bonos, algunos inversores podrían estimar conveniente reducir su exposición a las acciones. El valor que ofrece la renta fija parece mejor que el de la renta variable, al menos a primera vista. La diferencia entre el rendimiento por beneficios de las acciones, la inversa del ratio precio-beneficio, y los rendimientos de los bonos se encuentra en su nivel más bajo de las dos últimas décadas.

No obstante, las valoraciones son un indicador menos determinante cuando el crecimiento de los beneficios empresariales sigue siendo sólido (véase la fig. 2). Por esta razón, mantenemos nuestra postura sobreponderada en renta variable.

Según nuestros cálculos, las empresas del índice MSCI World deberían registrar un crecimiento de los beneficios superior al 30% este año, mientras que los beneficios de las empresas con sede en mercados emergentes podrían aumentar más del 65%.

Otro aspecto positivo es la trayectoria de la inflación: esperamos que las presiones sobre los precios disminuyan en los próximos meses pese a que la subida de los precios del petróleo haya elevado en poco tiempo la inflación general de EE.UU. a casi el doble de su nivel objetivo.

Cierto es que algunos inversores podrían estar preocupados por las tensas valoraciones de los títulos tecnológicos y de IA. Sin embargo, este sector ha sido el responsable de generar más de la mitad del crecimiento de los beneficios globales en 2026.

Nuestra posición sobreponderada en renta variable va acompañada de una postura neutral en renta fija y una posición infraponderada en liquidez. La reciente subida del rendimiento medio de la deuda pública global, que ha alcanzado por primera vez el 4%, ha situado las valoraciones de todos los mercados de renta fija en niveles atractivos. No obstante, es probable que los elevados niveles de deuda del sector público y el conflicto en Irán mantengan los rendimientos más altos durante más tiempo.

Fig. 1 - Modelo de asignación mensual de activos

Octubre de 2026

Fuente: Pictet Asset Management

Nuestros indicadores del ciclo económico muestran que el crecimiento mundial será resistente.

La economía de EE.UU. está creciendo a su tasa potencial de en torno al 2%. Nuestro indicador compuesto de la inversión de capital está rebasando su media a largo plazo desde 1990, impulsado por la inversión no residencial, sobre todo de las empresas tecnológicas. El gasto relacionado con la IA ha ido aumentando a un ritmo anualizado superior al 20% en los dos últimos años, y la Reserva Federal prevé que el posible auge de la productividad propiciado por la IA eleve la tasa de crecimiento del PIB estadounidense hasta el 4% en las próximas décadas.

Esto compensa con creces cierto debilitamiento observado en el mercado de la vivienda de EE.UU.

Fig. 2 - Beneficios en pleno apogeo

Previsiones de consenso de los analistas del beneficio por acción del S&P 500, USD

Datos del período comprendido entre el 23/09/2024 y el 23/09/2026. Fuente: LSEG, IBES, Pictet Asset Management.

La economía europea, por su parte, se ve favorecida por la recuperación cada vez más generalizada del consumo, la actividad manufacturera y el comercio. Vemos muestras de que el gasto público de la región en energías renovables, defensa e infraestructuras, que asciende al 15% del PIB total de la UE, se está transmitiendo de forma constante a toda la economía. Esperamos que, con el tiempo, este impulso fiscal contribuya a que la tasa de crecimiento de la región se acerque a la de EE.UU. Nuestro análisis indica que el gasto fiscal europeo podría acabar reduciendo a la mitad el diferencial de crecimiento del PIB entre EE.UU. y Europa. 

Japón es una de las economías desarrolladas más sólidas, ya que indicadores adelantados tales como las encuestas sobre actividad manufacturera y pedidos de maquinaria apuntan a un incremento de la actividad industrial y del gasto de capital.

China sigue rezagada debido a la debilidad de su demanda interna y a la atonía del consumo privado, que lastran a la segunda mayor economía del mundo.

En cambio, las demás economías emergentes se están viendo beneficiadas por la resistencia del comercio mundial y la fuerte inversión en las cadenas de suministro de los sectores tecnológico y manufacturero.

Nuestro análisis de liquidez indica que la resistencia del crecimiento ha brindado a los principales bancos centrales el margen de maniobra necesario para priorizar la lucha contra la inflación. Sin embargo, vemos pocas evidencias que apunten a que este sea el inicio de un ciclo de endurecimiento global sostenido, dado que la dinámica básica de la inflación subyacente sigue siendo favorable.

Nuestros modelos de valoración respaldan nuestra opinión de que las condiciones actuales no justifican una reducción de la exposición a renta variable, aunque las tensas posiciones y la posibilidad de una revisión a la baja de las previsiones de beneficios, actualmente elevadas, sigan suponiendo un riesgo.

Nuestra prima de riesgo compuesta de la renta variable en EE.UU., que mide la rentabilidad adicional que obtienen los inversores por encima de la tasa libre de riesgo por mantener acciones, se sitúa en 250 puntos básicos, casi la mitad de su media histórica. Consideramos que esto constituye una limitación sustancial para las rentabilidades a medio plazo más que una señal inmediata para vender por completo las carteras de acciones. Sin embargo, una nueva subida de 50 puntos básicos en los rendimientos de los bonos de EE.UU. a 10 años o un aumento del 10-15 % en el múltiplo de valoración del S&P 500 situaría las valoraciones relativas en un territorio que, históricamente, ha precedido a fuertes correcciones del mercado.

Por otro lado, nuestros indicadores técnicos respaldan nuestra postura sobreponderada en renta variable, con la previsión de que los fondos alternativos invertirán una mayor parte de sus posiciones en liquidez hacia finales de año.

Regiones y sectores de renta variable: siguiendo a los beneficios

El sólido crecimiento de los beneficios empresariales es el principal motivo por el que nos mantenemos sobreponderados en renta variable global, y también es el factor que más impulsa nuestra asignación regional y sectorial.

A nivel regional, creemos que los mercados emergentes son los que tienen el mayor potencial de crecimiento. Nuestro modelo top down, basado en las previsiones macroeconómicas de Pictet Asset Management ajustadas a los resultados reales publicados hasta la fecha, indica que los beneficios de los países emergentes serán este año un 66% superiores a los de 2025. A modo de comparación, esperamos un crecimiento del 30% en EE.UU. y del 15% en la zona euro.

Nuestra percepción positiva de los países en desarrollo refleja la solidez de su panorama macroeconómico, respaldado por la resistencia del comercio mundial y el fuerte gasto en inversiones vinculadas a las cadenas de suministro de los sectores tecnológico y manufacturero. Nuestros economistas prevén que el PIB de los mercados emergentes crezca un 3,8% este año, frente al 1,6% de los mercados desarrollados.

La demanda china de importaciones procedentes de los mercados emergentes sigue siendo fuerte pese a la debilidad de su economía nacional, lo que contribuye a mantener unas condiciones externas favorables. Esto, junto con los flujos de capital positivos y la creciente demanda de metales industriales para desarrollar la electrificación, es una razón de peso para mantenernos sobreponderados en renta variable emergente, excl. China. 

Los argumentos a favor de los títulos estadounidenses presentan más matices. En el lado positivo, cuentan con el respaldo del gasto de capital relacionado con la IA y la resistencia de sus mercados laborales. Sin embargo, hasta ahora son pocos los indicios de que las inversiones en IA se estén traduciendo en un aumento sostenible del crecimiento económico o en una mayor productividad. Hasta que esto se materialice, preferimos mantener una postura neutral.

También nos mantenemos neutrales respecto a Europa, donde el estímulo positivo del gasto fiscal se ve contrarrestado por una mayor vulnerabilidad a los altos precios del petróleo.

Fig. 3 - Valor en la IA

PER a 12 meses vista de acciones Core AI globales (absoluto y relativo frente al mercado)

Fuente: MSCI, LSEG, Pictet Asset Management. En las acciones Core AI globales se incluyen las de NVIDIA, Microsoft, Broadcom, Meta, Amazon, Alphabet, Oracle, Palantir, AMD, Arista, Micron Tech, Applied Materials, LAM, KLA, Synopsys, Intel, Cadence Design, Marvell, Monolith Power, Dell, HPE, Pure Storage, SMC, Teradyne, Entegris, SAP, ARM, Samsung, TSMC, SK Hynix, ASML, ARM y Tokyo Electron. Datos del período comprendido entre el 23/09/2011 y el 23/09/2026.

En cuanto a sectores, seguimos decantándonos por el de TI, que se ve favorecido por el sólido crecimiento de los beneficios, el aumento de la inversión en bienes de capital para la IA y la mejora de las perspectivas de beneficios. Según nuestro análisis, las empresas de megacapitalización del ámbito de la IA siguen representando alrededor del 41% del total de los beneficios empresariales mundiales y dos terceras partes del crecimiento de los beneficios globales. Además, actualmente las valoraciones son más atractivas: por primera vez desde el inicio del auge de la IA, estas empresas cotizan con un descuento frente al conjunto del mercado, según los ratios precio-beneficio a 12 meses vista (véase la fig. 3).

También vemos potencial en el sector financiero, que se beneficiará de la subida de los tipos de interés y del alza del endeudamiento empresarial.

Las perspectivas de los títulos de consumo discrecional también han mejorado gracias a que la inflación va camino de normalizarse el año que viene y a que el mercado laboral estadounidense se está estabilizando. Por lo tanto, elevamos el sector a neutral.

En cambio, rebajamos el sector industrial a neutral con el fin de evitar una exposición excesiva a los segmentos de la economía que consumen más energía y son más sensibles a los tipos de interés.

Asimismo, mantenemos la cautela respecto al consumo básico, un sector que se ve perjudicado tanto por su carácter excesivamente defensivo en un contexto de inversión relativamente positivo como por los obstáculos estructurales derivados de la evolución de los hábitos de consumo, a la que las empresas tradicionales han tardado en adaptarse.

Renta fija y divisas: la deuda pública no emite aún señales de compra

El rendimiento medio de la deuda pública mundial en el índice Bloomberg Treasury ha superado el 4% en las últimas semanas, su nivel más alto desde el año 2000, por lo que los inversores podrían verse tentados a destinar una mayor parte de su capital a renta fija en base a su valoración. Los argumentos a favor de hacerlo parecen aún más convincentes si se tiene en cuenta que el rendimiento por beneficios que ofrecen los títulos del S&P 500, la inversa del ratio precio-beneficio, se encuentra en su nivel más bajo frente a los bonos soberanos en más de 20 años.

Los títulos de deuda pública con los plazos más cortos parecen especialmente baratos. En nuestra opinión, los rendimientos de dichos títulos están descontando más subidas de los tipos de interés en EE.UU. de las que la Fed acabará aplicando. El motivo es que creemos que las presiones inflacionistas deberían moderarse con el tiempo.

Sin embargo, a pesar de todo esto, no nos convencen los argumentos a favor de adoptar una postura sobreponderada en deuda pública.

Aunque creamos que la Fed subirá los tipos de forma menos drástica de lo que prevén los mercados, existen otros riesgos, además de la inflación, que podrían seguir provocando turbulencias en los mercados de deuda pública.

Para empezar, los déficits del sector público se mantienen persistentemente elevados y esto ejerce una presión alcista sobre los costes del endeudamiento público. Al mismo tiempo, el crecimiento económico de EE.UU. y otros países del mundo sigue superando las previsiones de consenso.

A esto se suman los posibles cambios en el marco de fijación de los tipos de interés del banco central estadounidense. Teniendo en cuenta que el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, se ha comprometido a revisar, entre otras cosas, la forma en que la institución mide la inflación y de qué manera podría evitar futuros repuntes inflacionarios, cualquier cambio de postura podría desencadenar una nueva escalada de los rendimientos. Por estas razones, preferimos mantener una postura neutral en deuda pública desarrollada.

Fig. 4 - Los mercados prevén subidas drásticas de los tipos

Tipos de interés, históricos e implícitos, de EE.UU., Europa, Reino Unido y Japón

Fuente: Pictet Asset Management; rango de previsión hasta el 31/12/2028

Para protegernos en mayor medida frente a cambios inesperados del marco político de la Fed y nuevas turbulencias geopolíticas, también nos mantenemos sobreponderados en oro.

No obstante, son los bonos emergentes en moneda local los que ofrecen un mayor valor a los inversores en busca de ingresos. Contrariamente a las expectativas y a las experiencias anteriores, las economías emergentes han demostrado su resistencia tras el estallido del conflicto entre EE.UU. e Irán. El crecimiento se ha mantenido en niveles óptimos, respaldado por un consumo interno sólido y un fuerte aumento de las exportaciones. Las divisas emergentes también se han mostrado menos volátiles que en anteriores escaladas de los precios energéticos. Paralelamente, los rendimientos de los bonos en moneda local han aumentado una media de tan solo 60 puntos básicos, según el índice de bonos JP Morgan GBI-EM. Este incremento es mucho menor que el repunte de más de 100 puntos básicos observado en los mercados de deuda pública de EE.UU., lo que demuestra la nueva estabilidad de esta clase de activos.

Resumen de los mercados globales: los mercados de bonos se desangran

Los principales mercados de renta fija cayeron de forma generalizada a medida que se intensificaba la preocupación por la subida de los precios de la energía y el creciente coste del servicio de la deuda pública estadounidense, por valor de 40 billones de USD. El mercado de US Treasuries sufrió su mayor venta masiva semanal de la historia, lo que elevó el rendimiento a 10 años por encima del 5,2%, el más alto desde 2007, mientras los rendimientos a 30 años superaban el 5,5% por primera vez desde 2004.

La deuda pública europea perdió más del 2%, ya que la creciente inquietud por las perspectivas fiscales de Francia, de cara a las elecciones presidenciales de 2027, elevó la prima que exigen los inversores por mantener deuda francesa en vez de su equivalente alemana hasta su nivel más alto desde la crisis financiera de 2008.

Ni siquiera los bonos emergentes lograron escapar de la debacle, ya que la fortaleza del dólar estadounidense y la subida de los precios energéticos intensificaron la presión sobre las economías importadoras de energía.

Fig. 5 – Rendimientos al alza

Rendimientos de los US Treasuries a 10 años (%)

Datos del período comprendido entre el 23/09/2025 y el 23/09/2026. Fuente: LSEG, Pictet Asset Management.

El mes se cerró con un debilitamiento de la renta variable global ante el creciente temor de los inversores a que los principales bancos centrales siguieran los pasos de la Fed y endurecieran sus políticas monetarias, algo que podría lastrar el crecimiento y las perspectivas de los beneficios empresariales.

Los sectores sensibles a los tipos de interés, como el inmobiliario y el de utilities, fueron de los que más perdieron, mientras que los de materiales y consumo discrecional, más expuestos a los ciclos económicos, también registraron caídas. Los sectores de TI y servicios de comunicación rompieron esta tendencia gracias a que sus buenos resultados y previsiones de beneficios animaron a los inversores a aumentar su exposición. Los títulos energéticos cerraron el mes prácticamente sin variaciones.

Las acciones de EE.UU. cerraron el mes prácticamente sin cambios, mientras que las de otros mercados desarrollados registraron caídas de en torno al 1%. Los títulos latinoamericanos fueron los más rentables, con una subida de cerca del 0,6% gracias a los elevados precios de las materias primas. Las acciones asiáticas subieron un 0,3%, atrayendo entradas de capital hacia sus sectores de tecnología y fabricación avanzada.

Los precios del petróleo subieron casi un 18% en el mes, lo cual eleva su alza anual a más del 70%.

El dólar subió de forma generalizada tras la subida de los tipos de interés por parte de la Fed. El yen subió más de un 1% tras un mes volátil en el que la divisa se apreció ante las señales de intervención y luego retrocedió en respuesta al aumento de los rendimientos estadounidenses. El euro, la libra esterlina y el franco suizo cayeron en torno a un 2% frente al dólar.

Resumen

Barómetro de octubre de 2026

  • Asignación de activos

    Mantenemos nuestra postura sobreponderada en renta variable ante la persistente resistencia de los beneficios empresariales y la posible disminución de la inflación en los próximos meses.

  • Regiones y sectores de renta variable

    En renta variable, preferimos las regiones y sectores donde las perspectivas de crecimiento de los beneficios son mejores, como los mercados emergentes y el sector de TI.

  • Renta fija y divisas

    Pese a los atractivos rendimientos que ofrece actualmente la deuda pública, no estamos convencidos de que lo peor haya pasado para los mercados de renta fija desarrollada. Por consiguiente, nos mantenemos neutrales en deuda pública y sobreponderados en deuda emergente en moneda local. 

La información, las opiniones y las estimaciones expresadas en este documento reflejan un juicio emitido en su fecha original de publicación y pueden verse afectadas por riesgos e incertidumbres que podrían hacer que los resultados reales sean sustancialmente diferentes de los presentados en este documento.