Asignación de activos: manteniéndonos neutrales
La montaña rusa de las políticas comerciales estadounidenses continúa: al breve periodo de aparentes avances le han seguido noticias de nuevos gravámenes. Esto subraya la importancia de la cautela que seguimos manteniendo.
Si bien las condiciones de liquidez son favorables, las valoraciones están muy ajustadas, el contexto macroeconómico global es confuso con riesgos bajistas para el crecimiento y alcistas para la inflación, y las condiciones geopolíticas siguen inestables.
Por lo tanto, nos mantenemos neutrales en renta variable, renta fija y liquidez a nivel global. La renta variable sigue una tendencia alcista, pero está cara y es vulnerable al efecto retardado de los aranceles sobre la economía de EE.UU. La renta fija está respaldada por la relajación monetaria y unos rendimientos razonables, pero se enfrenta al riesgo de reaceleración de la inflación y aumento de los déficits en EE.UU.
Agosto de 2025
Fuente: Pictet Asset Management
Creemos que los mercados emergentes ofrecen algunas de las mejores oportunidades, y esta opinión se ve respaldada por nuestros indicadores de actividad económica. Esperamos que las economías emergentes crezcan un 4% este año y el próximo, frente al 1,2% de las desarrolladas, y que el diferencial de crecimiento entre ellas se sitúe en su nivel más alto en dos décadas. La mejora de la dinámica de la producción industrial (sobre todo en China) y la relajación continuada por parte de los bancos centrales deberían servir de impulso para los países emergentes y beneficiar a las divisas, la renta fija y la renta variable emergentes.
En cambio, nuestra puntuación macroeconómica de EE.UU. continúa siendo negativa y es probable que la mayor economía del mundo sufra una crisis de estanflación. Esperamos que el crecimiento del PIB estadounidense sea inferior a las previsiones del consenso en 2025 y 2026 debido a la continua desaceleración del crecimiento del consumo. Según nuestros modelos, los aranceles estadounidenses reducirán el PIB del país en 1,4 p.p. frente a un lastre de 0,4 p.p. para la economía mundial. Este impacto asimétrico, sumado a que las opciones de estímulo de la política son limitadas debido al aumento de la inflación, sitúa a EE.UU. en una posición menos favorable que la de otras grandes economías.
En Europa, se espera que el impacto de los aranceles se vea contrarrestado por los estímulos fiscales a gran escala, especialmente por parte de Alemania. Sin embargo, nos gustaría ver más avances en la aplicación de esos planes antes de adoptar una postura más positiva con respecto a la economía de la zona euro y los mercados de renta variable de la región.
Proporción neta de bancos centrales en modo de relajación durante los 6 meses anteriores, %
Datos del período comprendido entre el 31/01/2020 y el 31/07/2025. Fuente: LSEG, Pictet Asset Management.
Aunque la Fed pueda haber hecho una pausa por el momento, es evidente que mantiene una postura conciliadora, y el sector privado ha dado un paso adelante mediante la concesión de préstamos y compra de valores por parte de los bancos estadounidenses. Esperamos que la Fed reanude su relajación en los próximos meses con dos recortes más. Esto, sumado a la desregulación del sector financiero, debería impulsar el crecimiento monetario y crediticio.
El contexto positivo de la liquidez, a su vez, se ve contrarrestado por las tensas valoraciones. Según la calificación de nuestros modelos, que comparan los precios de los activos con su historial de 20 años, la renta fija global está cara y la renta variable está muy cara.
Esta valoración resulta especialmente preocupante ante la posibilidad de que los beneficios empresariales sean decepcionantes. Del análisis “top-down” realizado utilizando nuestras previsiones macroeconómicas se desprende que el crecimiento de los beneficios globales será del 3,7% este año y del 7,4% en 2026, la mitad del ritmo previsto por los analistas “bottom-up” según las cifras de consenso del IBES. Nuestro análisis indica que la decepción podría ser especialmente intensa en EE.UU. debido a sus mediocres perspectivas de crecimiento económico.
Los indicadores técnicos respaldan tanto nuestra postura general neutral en activos globales como nuestra preferencia por los mercados emergentes. Todos los indicadores de confianza y tendencia de la renta fija global son neutrales, mientras que la renta fija emergente se ve plenamente favorecida por la tendencia. Para la renta variable global, las tendencias son positivas en su mayor parte, aunque se ven contrarrestadas por la estacionalidad negativa de agosto y septiembre. Los flujos, por su parte, demuestran que persiste el apetito de los inversores por los bonos emergentes en moneda local y que se ha producido una rotación de los títulos defensivos hacia los cíclicos.
El dólar estadounidense parece tácticamente sobrevendido, lo que nos lleva a recoger beneficios y cerrar nuestras posiciones largas en la libra esterlina y el yen japonés. No obstante, esperamos que la tendencia bajista del dólar continúe a medio plazo debido a la preocupación por la credibilidad política.
Regiones y sectores de renta variable: prevalece la cautela a pesar del “rally”
La renta variable global no solo ha revertido por completo las caídas precipitadas por el “Día de la Liberación” de abril, sino que ahora está creciendo muy por encima de esos máximos anteriores. Las acciones estadounidenses y británicas, por ejemplo, han registrado nuevos máximos históricos, ya que tanto los acuerdos comerciales entre EE.UU. y sus principales socios comerciales como las expectativas de estímulos monetarios y fiscales en las grandes economías animaron a los inversores a volver a invertir en activos de riesgo.
Aun así, no creemos que sea el momento de bajar la guardia y elevamos nuestra ponderación conforme al índice de referencia en renta variable. Desde el punto de vista de las valoraciones, la clase de activos sigue estando cara: los vaivenes arancelarios siguen sacudiendo los mercados globales y la renta variable también es vulnerable a los efectos retardados de los aranceles sobre la economía de EE.UU.
Por ello, mantenemos nuestra postura neutral, centrándonos en sectores con una sólida dinámica de los beneficios y en regiones con condiciones locales favorables.
Los mercados emergentes, donde seguimos sobreponderados, se encuentran entre los que destacan de forma positiva. El diferencial de crecimiento del PIB real entre las economías emergentes y las desarrolladas se sitúa en torno al 2% anual, uno de los más altos de los últimos 15 años, y esperamos que esta diferencia se mantenga durante el año que viene. La ventaja de crecimiento de los mercados emergentes a menudo ha impulsado la apreciación de sus divisas, cuya infravaloración sigue siendo de más de un 10% según nuestro modelo de valor razonable.
También somos optimistas con respecto a las acciones chinas, en las que nos mantenemos sobreponderados. El Banco Popular de China ha adoptado una postura acomodaticia por primera vez desde la crisis financiera global y ha hecho hincapié en una aplicación más eficiente y contundente de las políticas de estímulo. Pekín está dispuesto a respaldar la economía con una mayor relajación de las políticas. Al mismo tiempo, tiene previsto resolver el problema del exceso de capacidad que aqueja a todos los sectores de China y aviva su deflación con su estrategia anti-involución concebida para cerrar gradualmente las empresas más débiles.
También mantenemos una cobertura clave gracias a nuestra posición sobreponderada en renta variable suiza, la cual ofrece valoraciones atractivas y títulos de calidad en sectores que suelen resistir ante las correcciones cíclicas, como el de consumo básico.
Mantenemos nuestra postura neutral en EE.UU. Prevemos un crecimiento de los beneficios estadounidenses de tan solo el 2% este año, en torno a 7 puntos porcentuales por debajo de las previsiones del consenso, a medida que el impacto de los aranceles empiece a hacer mella en ellos. EE.UU. sigue siendo la región con la valoración menos atractiva. Nuestro análisis muestra que hay un grupo de 20 títulos estadounidenses de megacapitalización, que hemos bautizado como los “Veinte fantásticos”, que están alcanzando a los “Siete magníficos” en lo que a múltiplos se refiere (véase la fig. 3). Esto demuestra que el entusiasmo de los inversores y las primas del precio de las acciones que conlleva han dejado de ser patrimonio exclusivo de los gigantes tecnológicos.
Siete magníficos frente a Veinte fantásticos* y PER a 12 meses vista de acción media de EE.UU.
*Broadcom, JP Morgan, IBM, Berkshire Hathaway, Visa, Netflix, ExxonMobil, Mastercard, Costco, Walmart, Oracle, AT&T, GE Aerospace, Home Depot, Wells Fargo, Bank of America, Palantir Technologies, Chevron, Philip Morris International, Goldman Sachs.
Fuente: LSEG, datos del período comprendido entre el 01/01/2014 y el 23/07/2025
Pese a que Europa muestra síntomas de mejora gracias a los planes de gasto fiscal y las reformas del impuesto de sociedades de Alemania, la región no es inmune a las repercusiones de la guerra comercial y a la desaceleración de EE.UU. Por estas razones, también nos mantenemos neutrales en renta variable europea en general. En nuestra opinión, la mejor oportunidad de beneficiarse de una recuperación europea reside en centrarse en exposiciones a acciones de mediana capitalización y títulos industriales de los países de la zona euro.
Seguimos sobreponderados en servicios de comunicación. A pesar de su controvertida valoración, el sector se ve respaldado por tendencias a largo plazo tales como la adopción de la IA, además de mantener el liderazgo en lo que a beneficios se refiere, como ponen de relieve los últimos resultados, por encima de las previsiones, obtenidos por Meta. Los títulos financieros, en los que estamos sobreponderados, deberían beneficiarse de la curva de rendimientos más pronunciada y de la posible desregulación durante la administración Trump. También nos mantenemos sobreponderados en “utilities”, ya que ofrecen características defensivas y se benefician de la tendencia estructural de aumento de la demanda de electricidad.
Renta fija y divisas: se nubla el panorama para el yen y la libra esterlina
Recortamos nuestras posiciones en el yen japonés y la libra esterlina de sobreponderadas a neutrales debido a que ambas parecen vulnerables frente al dólar.
La incertidumbre política y económica de Japón probablemente lastrará al yen. Las elecciones a la cámara alta celebradas en julio no han dado como resultado ningún signo político claro, lo cual aumenta el riesgo de que un Parlamento sin mayoría absoluta desestabilice al gobierno. Mientras tanto, la deuda pública japonesa (JGB) se ha visto sometida a presión ante la preocupación por el posible aumento del endeudamiento público y una caída de la demanda de emisiones a largo plazo, lo que ha dejado el rendimiento de los JGB a 30 años en torno al 3,1%, frente a algo menos del 2,3% a principios de año. En consecuencia, es probable que el Banco de Japón dé marcha atrás en su programa de endurecimiento cuantitativo, lo cual es negativo para la divisa ya que, de hecho, significa priorizar el refuerzo de los JGB por delante del yen.
Por su parte, la libra esterlina está relativamente cara en función del poder adquisitivo. Esperamos que el Banco de Inglaterra adopte un sesgo conciliador como respuesta ante la atonía de la economía y la presión ejercida sobre los consumidores por la subida de los tipos impositivos. El mercado está descontando dos bajadas de tipos de un cuarto de punto en lo que queda de año, pero nosotros creemos que podría producirse una tercera que debilitaría la libra esterlina.
Las revisiones a la baja del yen y la libra esterlina también reflejan nuestra opinión de que la debilidad del dólar en lo que va de año es exagerada. Prevemos un periodo de consolidación, en parte gracias a que el historial reciente de sorpresas económicas positivas es mejor que el de otras grandes economías (véase la fig. 4). No obstante, prevemos que esta tregua será efímera para el dólar, ya que sigue estando fundamentalmente sobrevalorado y debería terminar reanudando su tendencia bajista.
Índice del USD frente a índice de sorpresas económicas (EE.UU.-G10, adelanto de 6 semanas)
Fuente: LSEG, Citi, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 29/03/2024 y el 30/07/2025.
Mantenemos nuestra sobreponderación total en oro, que sigue siendo el activo defensivo preferido en un contexto en el que más de tres cuartas partes de los 30 mayores bancos centrales del mundo están recortando los tipos.
En renta fija, mantenemos nuestra posición neutral en la mayoría de la deuda soberana. A pesar de que la mayoría de los bancos centrales se encuentran en un ciclo de relajación, persisten los riesgos inflacionistas. Por ejemplo, los aranceles del presidente Donald Trump harán subir la inflación estadounidense a corto plazo: esperamos que el impacto neto, aunque puntual, sea de 2 puntos porcentuales. La Fed tendrá que ponderar esto frente al perjuicio a la economía estadounidense.
Mantenemos nuestra sobreponderación en bonos emergentes en moneda local, excluidos los de China. Los tipos oficiales elevados con respecto a la inflación interna siguen sosteniendo a esta clase de activos. También estamos sobreponderados en deuda corporativa emergente debido a que ya se ha beneficiado de la sólida fortaleza económica y esperamos que estas condiciones persistan a medio plazo.
Por lo demás, sobreponderamos el crédito “high yield” europeo porque probablemente se verá favorecido por el gasto de Alemania en infraestructuras y defensa.
Análisis de los mercados globales: máximos históricos
La renta variable global experimentó un alza en julio y el índice MSCI All Country World alcanzó nuevos máximos históricos (véase la fig. 5). Los gestores de fondos se volvieron moderadamente optimistas en cuanto a los activos de riesgo, según la encuesta mensual del Bank of America.
Las ganancias fueron generalizadas. La renta variable emergente subió en torno a un 3,4% en moneda local, siendo la de Asia emergente la que mostró una especial fortaleza. Los inversores acogieron con satisfacción las señales de continuidad del crecimiento económico en los países en desarrollo pese a la incertidumbre causada por los aranceles estadounidenses.
El índice FTSE 100 británico alcanzó máximos históricos y superó la crucial barrera psicológica de los 9.000 puntos. La renta variable de EE.UU. subió un 2,3%, ya que los inversores acogieron favorablemente los beneficios trimestrales, superiores a lo previsto, de empresas como Apple, Meta, Microsoft y similares. Entre las casi 300 empresas del S&P 500 que ya han presentado sus resultados del segundo trimestre, el 81% superó las expectativas de los analistas, según datos de LSEG.
Los sólidos beneficios ayudaron a los títulos de TI a subir un 4,6% en el mes, pese a sus ya tensas valoraciones. El sector energético, por su parte, ganó un 3,1% a consecuencia de la subida del precio del petróleo derivada de las continuas tensiones en Oriente Medio.
Índice MSCI All-Country World
Datos del período comprendido entre el 28/07/2023 y el 29/07/2025. Fuente: LSEG, Pictet Asset Management.
La rentabilidad de los mercados de renta fija fue más dispar y los bonos globales cerraron julio con una caída del 0,4% en moneda local. Los “US Treasuries” perdieron un 0,7%, ya que la Fed mantuvo sin cambios los costes de financiación en julio y anunció que podría seguir a la espera al menos hasta septiembre.
Los precios de la renta fija japonesa bajaron y los rendimientos de los bonos a 30 años alcanzaron máximos históricos ante la incertidumbre política y la perspectiva de incremento del endeudamiento público.
En general, los mercados de crédito resistieron mejor que la deuda soberana, respaldados por los constantes flujos de entrada de los inversores.
En los mercados de divisas, el dólar ganó un 3,2% frente a una cesta de divisas ponderada por el comercio. Su rentabilidad fue especialmente buena frente al yen japonés y la libra esterlina.
Resumen
Barómetro de agosto de 2025
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Asignación de activos
Mantenemos una posición neutral en renta variable, renta fija y liquidez a nivel global en vista del mediocre crecimiento económico y la persistente incertidumbre geopolítica. Aunque las condiciones de liquidez son positivas para los activos de riesgo, las valoraciones están ajustadas.
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Regiones y sectores de renta variable
Mantenemos una postura general neutral. Destacan de forma positiva los mercados emergentes, China, y Suiza. En cuanto a sectores, preferimos servicios de comunicación, finanzas y “utilities”.
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Renta fija y divisas
Recortamos el yen de sobreponderado a neutral ante la preocupación por la incertidumbre política y el aumento de los rendimientos de la deuda pública japonesa. También recortamos la libra esterlina de sobreponderada a neutral ante las expectativas de una postura más conciliadora por parte del Banco de Inglaterra.
La información, las opiniones y las estimaciones expresadas en este documento reflejan un juicio emitido en su fecha original de publicación y pueden verse afectadas por riesgos e incertidumbres que podrían hacer que los resultados reales sean sustancialmente diferentes de los presentados en este documento.