Julio 2026, el mes que confirmó los grandes desafíos de la economía global

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Continúan las tensiones en el estrecho de Ormuz, mientras que el BCE y la FED mantienen los tipos sin cambios, enfrentándose a un escenario complejo que también reflejan las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional.

La tensión en el estrecho de Ormuz no muestra señales de disminuir, condicionando tanto las previsiones de crecimiento mundial como las decisiones del BCE y la FED, preocupados por las posibles repercusiones sobre los precios.

Julio también ha sido el mes clave del Mundial de fútbol, una competición que, más que nunca en esta edición, ha supuesto también un gran éxito financiero.

Ormuz: la tensión continúa

La tensión en el estrecho de Ormuz sigue aumentando. Estados Unidos ha reanudado ataques masivos contra Irán, que respondió matando a dos soldados estadounidenses destinados en Jordania. Los Guardianes de la Revolución anunciaron que dos petroleros fueron interceptados y bloqueados tras incendiarse, probablemente a causa de minas, mientras intentaban atravesar el estrecho sin autorización.

Según Reuters, los mediadores propusieron a Estados Unidos e Irán una tregua de diez días con el objetivo de reactivar el acuerdo provisional firmado el pasado mes de junio. Sin embargo, tras algunos días de calma, durante la noche del 28 al 29 de julio Irán volvió a atacar una base estadounidense en Jordania y tres petroleros que transitaban por el estrecho.

BCE y FED mantienen los tipos de interés sin cambios

El Banco Central Europeo (BCE), tal como se esperaba, ha mantenido sin cambios sus tipos de interés de referencia. La presidenta Christine Lagarde explicó que la decisión fue unánime, aunque en Fráncfort surgió un primer debate sobre la conveniencia de una nueva subida de tipos.

Los mercados contemplan ahora posibles incrementos de tipos antes de final de año. No obstante, nada está garantizado dado el complejo contexto actual. Por un lado, la economía europea sigue mostrando debilidad; por otro, persisten las preocupaciones inflacionistas derivadas del conflicto en Oriente Medio, con efectos sobre los costes energéticos, y de la crisis climática, con impactos sobre los precios de los alimentos.

La Reserva Federal estadounidense (FED) adoptó la misma decisión, aunque con una mayor división interna. Los tipos permanecieron sin cambios, pero tres de los doce miembros del comité consideraron que habría sido necesario un aumento adicional para frenar una inflación aún superior al objetivo del 2%. Según las informaciones disponibles, el debate fue especialmente intenso; el presidente de la FED, Kevin Warsh, llegó a describirlo como “una discusión familiar”.

Las nuevas previsiones del FMI sobre el crecimiento global

El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó la actualización de su informe World Economic Outlook. En comparación con las previsiones del semestre anterior, los cambios son limitados.

Se espera que el PIB mundial crezca un 3% en 2026, con una revisión a la baja de 0,1 puntos porcentuales respecto a la estimación anterior, y un 3,4% en 2027, con una revisión al alza de 0,2 puntos.

Entre las principales economías europeas, las perspectivas siguen siendo moderadas y heterogéneas, con algunos países mostrando una desaceleración del crecimiento mientras otros mantienen una evolución más sólida.

Según el FMI, las perspectivas mundiales siguen siendo desiguales: «El choque derivado del conflicto bélico afecta especialmente a los países importadores de energía y a las economías más vulnerables, mientras que la demanda impulsada por la Inteligencia Artificial está beneficiando a los países integrados en la cadena de valor tecnológica global».

¿Cuál ha sido el impacto del Mundial de fútbol en la economía?

El Mundial de fútbol no es solo un acontecimiento deportivo. También constituye un enorme motor económico.

Según diversas estimaciones publicadas por medios económicos internacionales, la FIFA, organismo responsable de la organización y propietario de los derechos del torneo, obtuvo 11.500 millones de dólares en ingresos. Esta cifra prácticamente duplica los ingresos obtenidos durante el Mundial de Catar 2022.

Este extraordinario resultado se explica por el nuevo formato. La ampliación a 48 selecciones participantes, además de prolongar la duración del torneo y aumentar el número de partidos hasta 104, ha impulsado significativamente los ingresos.

Sin embargo, no se trata únicamente de una cuestión de participación. La FIFA ha logrado monetizar como nunca antes los derechos audiovisuales, tanto en televisión como en las plataformas de streaming, así como en las redes sociales. También ha maximizado los ingresos por entradas gracias a un sistema de precios dinámicos: al igual que ocurre en el sector aéreo, el precio de los asientos variaba en función de la demanda.

Las entradas para la final llegaron a alcanzar los 11.000 dólares, sin contar las reventas en el mercado secundario (secondary ticketing), una práctica legal y regulada en Estados Unidos y Canadá.

Demografía de la UE: menos población y ciudadanos cada vez más mayores

Según el tercer informe de la Comisión Europea sobre la transformación demográfica, la población europea volverá a niveles de los años setenta antes de 2100.

La población de la UE se encontraría actualmente en su máximo histórico, con 450,6 millones de habitantes. Para 2050 se prevé que descienda hasta 445 millones, y que caiga por debajo de los 400 millones (398,8 millones) antes de finalizar el siglo, lo que supondría una reducción del 11,7% respecto a los niveles actuales.

Esta disminución se debe principalmente a una baja natalidad, compensada solo parcialmente por una mayor esperanza de vida.

En 2024, la esperanza de vida al nacer alcanzó los 81,5 años. Para 2050, casi un tercio de los residentes de la Unión Europea tendrá 65 años o más, frente al 20% actual. Hacia 2100, la esperanza de vida podría situarse en 86 años para los hombres y 90 años para las mujeres.

Menos población y más envejecida: un escenario demográfico que, según la Comisión Europea, plantea importantes desafíos para el mercado laboral, los sistemas de salud, la atención asistencial y las finanzas públicas.