Agosto 2025, un mes de cambios decisivos en la economía global

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El mes de agosto llega a su fin y ha estado marcado por acontecimientos clave en la escena económica internacional, protagonizados principalmente por Estados Unidos y la Unión Europea.

El acuerdo alcanzado sobre los aranceles entre ambas potencias ha desencadenado un efecto dominó que ya se deja sentir en la política de los bancos centrales. Además, voces influyentes como Mario Draghi y Jean-Claude Trichet han lanzado críticas directas a la estrategia europea, exigiendo una revisión profunda de su papel en el tablero global.

4 datos económicos clave a resaltar de agosto 2025

1- Firmado el acuerdo sobre aranceles entre EE. UU. y la UE.

Tras semanas de negociaciones y declaraciones más o menos conciliadoras, se ha firmado el acuerdo sobre aranceles entre Estados Unidos y la Unión Europea con un claro ganador: Trump. Los políticos del Viejo Continente han explicado que, de esta forma, se ha evitado una guerra comercial que habría perjudicado a todas las partes implicadas, pero es difícil alegrarse porque los países europeos son los más perjudicados. Es cierto que el 15 % de aranceles es menos de lo que amenazaban desde el otro lado del océano, pero los productos más afectados son importantes para Italia y las principales economías europeas: vino, bebidas alcohólicas, acero y aluminio, sobre todo. Al mismo tiempo, Europa prevé inversiones por valor de 1,4 billones de dólares en Estados Unidos hasta 2028, empezando por la energía y los microchips, además de haberse declarado dispuesta a no introducir el impuesto web contra los gigantes de Silicon Valley.

2- Draghi y Trichet llaman a la autocrítica europea.

Dos figuras clave de la política monetaria europea, Mario Draghi y Jean-Claude Trichet, han alzado la voz pidiendo a los líderes europeos un cambio de rumbo.

«Durante años, la Unión Europea ha creído que la dimensión económica, con 450 millones de consumidores, conllevaba poder geopolítico y en las relaciones comerciales internacionales», afirmó Draghi, explicando que «este año será recordado como el año en que esta ilusión se evaporó». Su predecesor en el BCE, Trichet, está de acuerdo con él y marca el camino: «Europa debe acelerar el proyecto federal si quiere seguir siendo protagonista en la escena internacional. El mundo ha cambiado desde que el presidente de Estados Unidos decidió imponer su ley del más fuerte. La única forma de reaccionar para nosotros, los europeos, es promover la aplicación del proyecto federal y no podemos ser pesimistas sobre este objetivo».

3- El BCE anticipa posibles recortes de tipos.

Los bancos centrales han sido protagonistas en la segunda mitad de agosto. La depreciación del dólar y la urgencia de responder a los aranceles llevaron a la presidenta del BCE, Christine Lagarde, a afirmar, durante el Consejo Empresarial Internacional del Foro Económico Mundial de Ginebra, que «la economía de la zona del euro se ha mostrado resistente a principios de este año ante un contexto global difícil», pero «de cara al futuro, según las proyecciones de junio del Eurosistema, se prevé una desaceleración del crecimiento al final del tercer trimestre». Los analistas del BCE, continuó, «tendrán en cuenta las implicaciones del acuerdo comercial entre la UE y EE. UU. para la economía de la zona del euro en las próximas proyecciones de septiembre, que guiarán nuestras decisiones en los próximos meses».

4- Se avecina una bajada de tipos también para la FED.

Desde Jackson Hole, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, ha sido claro: «Los riesgos sobre la inflación son al alza, los sobre el empleo a la baja», explicó al referirse a un cambio en el equilibrio de los riesgos, que «podría justificar un ajuste» en las decisiones del banco central. Traducido, probablemente recortaran los tipos de interés.

Al analizar la situación del mercado laboral estadounidense, Powell observó un «extraño equilibrio, lo que sugiere que los riesgos a la baja sobre el empleo están aumentando. Si se materializaran, podrían hacerlo rápidamente en forma de un aumento de los despidos y el desempleo». Sin embargo, este escenario negativo podría limitar la preocupación de que el aumento de los precios, debido a los aranceles, impulse aún más la inflación, que sigue siendo alta, muy por encima del 2 %. «Los efectos de los aranceles sobre los precios son claramente evidentes», concluyó, recibiendo el reconocimiento tanto de otros banqueros centrales como de los mercados.

Este mes de agosto ha sido un mes de grandes decisiones y desafíos para la economía global. Los acuerdos comerciales, las tensiones geopolíticas y la respuesta de los bancos centrales marcarán el rumbo de los próximos meses. En este contexto, tanto inversores como ciudadanos deberán estar atentos a los nuevos movimientos y adaptarse a un entorno cada vez más cambiante e interconectado.