Nanotecnología: pequeñas estructuras que generan grandes oportunidades

Invertir en innovación 2 min. de lectura
Aunque todavía es considerada una tecnología emergente, la nanotecnología ha demostrado en los últimos años ser más que un motor de innovación, convirtiéndose en un elemento transformador para industrias clave en nuestra sociedad, como la robótica o la biotecnología.

El gran reto de cualquier inversor pasa por detectar si detrás de las constantes innovaciones tecnológicas existen negocios sólidos, mercados con potencial de crecimiento y oportunidades para conseguir rentabilidades de forma sostenible. En este sentido, la nanotecnología se ha posicionado como un activo clave debido a su capacidad de revolucionar muchos procesos y productos de nuestro día a día, así como abrir las puertas a nuevas oportunidades que podrían parecer ciencia ficción hace tan solo unos años.

Por ello, nos adentraremos a continuación en el sector de la nanotecnología para conocer qué es exactamente y cuáles son sus principales usos y aplicaciones. Descubriremos cómo invertir en este sector puede ser una vía interesante para aprovechar esta tendencia global que no hace más que crecer.

¿Qué es la nanotecnología y por qué es relevante para los inversores?

La nanotecnología es la encargada de manipular la materia a escalas extremadamente pequeñas, generalmente inferiores a los 100 nanómetros, siendo un nanómetro el equivalente a una millonésima parte de un milímetro. Gracias a esta disciplina, hoy es posible desarrollar materiales más resistentes y ligeros, sensores de precisión extrema, dispositivos médicos que actúan dentro de las células o chips más potentes y eficientes en consumo energético, entre otras muchas innovaciones.

Lo curioso de esta tecnología es que, pese a ser tan pequeña, sus aplicaciones y posibilidades son gigantes. Tanto es así que podemos afirmar que, sin nanotecnología, sería imposible contar con muchos de los dispositivos tecnológicos que consideramos ya indispensables en nuestra vida.

Esto es una gran noticia para los inversores, ya que las posibilidades que nos ha demostrado hasta ahora y las innovaciones que se continúan llevando a cabo diariamente demuestran que es un sector con grandes oportunidades para incluir en nuestras carteras de inversión.

Por un lado, debido a su impacto multidisciplinar, ya que a diferencia de otras innovaciones tecnológicas que están limitadas a un solo ámbito o aplicación, la nanotecnología está siendo utilizada en múltiples sectores como, por ejemplo, la salud, la energía, la electrónica, la agricultura, o la innovación.

Y, por otro lado, porque se trata de un sector emergente en pleno crecimiento, que está demostrando a los analistas que su valor global en los próximos años no va a hacer más que crecer, hasta alcanzar los miles de millones durante la próxima década. Por eso, invertir en nanotecnología no es apostar por una tendencia, sino por un conjunto de avances que están transformando la economía en general.

Sectores con interesantes aplicaciones de la nanotecnología

La nanotecnología se ha convertido en uno de los pilares de la innovación actual, pero algunos sectores están sabiendo aprovechar sus beneficios mejor que otros, transformando industrias enteras. Los mejores ejemplos son la robótica o la biotecnología, donde esta tecnología está impulsando una nueva era gracias a sus interesantes aplicaciones.

En el campo de la robótica, la nanotecnología ha marcado un antes y un después. Robótica no hace referencia solo a grandes robots industriales o autónomos, sino también a dispositivos cada vez más pequeños y sofisticados capaces de ejecutar tareas con una precisión sin precedentes. De aquí surgen los nanorobots que, aunque se encuentran en fase experimental, abren posibilidades asombrosas. Por ello, para los inversores, esta sinergia entre robótica y nanotecnología no solo complementa una tendencia que estamos viendo diariamente hacia la automatización, sino que la potencia, multiplicando su eficiencia y sus oportunidades.

Por su parte, en el ámbito de la biotecnología, la nanotecnología está protagonizando una auténtica revolución que impacta directamente en el campo de la salud. Su capacidad para interactuar con los procesos biológicos a nivel celular y molecular está cambiando la forma en que se diagnostican, previenen y tratan las enfermedades. Un gran ejemplo de ello es la aplicación de la nanotecnología en las terapias contra el cáncer, donde ya se ha demostrado su potencial para destruir células tumorales sin dañar los tejidos sanos.

Por todo ello, desde una perspectiva económica, ambos sectores representan oportunidades extraordinarias para invertir en nanotecnología, ya que no solo amplía su alcance, sino que también acelera su evolución, dando entrada a un nuevo panorama de innovación y progreso.

Retos a los que se enfrenta el inversor

Sin embargo, como toda innovación en desarrollo, la nanotecnología también presenta aspectos que conviene tener en cuenta antes de invertir. Especialmente hay tres puntos importantes a destacar antes de adentrarse en las posibilidades que ofrece para el inversor, ya que son los mayores retos a los que se enfrenta el sector.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que muchas de las aplicaciones de la nanotecnología todavía están en fase experimental y podrían tardar años en ser realmente globales y, lo que es más importante, rentables. Por eso, hay que tener en cuenta sus largos plazos de maduración, lo que lo convierte en un activo útil para inversores que piensan más en el largo plazo.

Del mismo modo, es importante recalcar el riesgo regulatorio que tiene y los largos plazos de aprobación. Al tratarse de una tecnología tan emergente, muchos de los productos que empiezan a basarse en nanotecnología deben superar largos y rigurosos procesos de validación que pueden retrasar su aplicación real a la economía.

Y, por último, hay que hablar de la alta competencia empresarial que hay en torno a la nanotecnología. Esto se debe al interés mundial que ha despertado este tipo de innovación, que ha generado un entorno muy competitivo en el que solo unas pocas empresas lograrán sobrevivir en el largo plazo.

Cómo invertir en la tecnología del futuro

En Pictet Asset Management trabajamos para identificar las innovaciones con mejores perspectivas de futuro. En concreto, contamos con fondos especializados en empresas que utilizan la nanotecnología para desarrollar soluciones tanto en el ámbito de la robótica como la biotecnología. Ambas estrategias ofrecen carteras diversificadas, con gestión activa, lo que permite participar del crecimiento de la nanotecnología sin depender de una sola empresa o sector. Como toda inversión en innovación, la nanotecnología requiere paciencia y visión a largo plazo, pero quienes se posicionen desde ahora podrían beneficiarse de un crecimiento exponencial en los próximos años.