IA y empleo: ¿cuántos puestos de trabajo están en peligro?

Invertir en innovación 2 min. de lectura
La inteligencia artificial (IA) está revolucionando el panorama laboral, con millones de empleos potencialmente en peligro y nuevas profesiones emergiendo en el horizonte. En este artículo, exploraremos las implicaciones de este cambio significativo.

Las previsiones de numerosos expertos del ámbito laboral se están materializando. La inteligencia artificial (IA) está rediseñando distintos sectores, optimizando la eficiencia y agilidad de los procesos, al tiempo que abre la puerta a nuevas oportunidades laborales. Sin embargo, también está provocando la deslocalización de ciertos empleos. ¿Estamos realmente ante un futuro en el que la IA se convierta en el principal competidor de muchos trabajadores?

Los despidos causados por la IA

Hace unas semanas, Andy Jassy, director ejecutivo de Amazon, envió un comunicado a sus empleados para anticipar que «en los próximos años prevemos una reducción de nuestra plantilla corporativa, gracias a las ganancias en eficiencia obtenidas con el uso intensivo de la inteligencia artificial». Este mensaje no pretende ser una amenaza, sino un aviso sincero y transparente. Amazon no es la única empresa que considera este cambio. En 2024, Duolingo anunció un recorte del 10% de su plantilla, con la promesa de que la IA asumirá parte de esas funciones. Asimismo, IBM ha decidido congelar contrataciones en roles que serán gradualmente cubiertos por sistemas de IA, como en el back-office y recursos humanos. Un informe de la ONU estima que hasta el 40% de los trabajadores se verá afectado de algún modo por la IA, especialmente en las economías avanzadas.

Las oportunidades creadas por la IA

No obstante, la llegada de la IA no solo conlleva desafíos en el ámbito del empleo; también promueve oportunidades. Muchos oficios, especialmente en entornos como el industrial, pueden beneficiarse de la IA sin ser completamente reemplazados. Los trabajadores de fábricas, por ejemplo, pueden recibir apoyo en tareas pesadas y peligrosas, mientras que el aspecto humano del trabajo sigue siendo insustituible.

La OCDE prevé la creación de 60 millones de nuevos puestos de trabajo para finales de este año, mientras que el Foro Económico Mundial proyecta un aumento neto de 78 millones de empleos para 2030. Aunque 92 millones de puestos podrían ser reemplazados, se estima que 170 millones de nuevas oportunidades surgirán. Este fenómeno se explica por la teoría económica que sostiene que un aumento en la productividad lleva a mayores ingresos y, a su vez, a más innovación y contrataciones.

La IA transformará nuestra forma de trabajar

En la actualidad, es evidente que se requieren significativas inversiones en la recuperación y mejora de competencias. La reconversión y actualización constante de las habilidades de millones de trabajadores será esencial. Las habilidades humanas, en particular, cobra cada vez más importancia, ya que las empresas buscan cualidades que las máquinas no pueden replicar. Entre estas habilidades se encuentran la innovación y el pensamiento creativo, fundamentales para generar ideas originales y enfoques novedosos. Además, la resolución de problemas complejos, que requiere intuición y pensamiento crítico, seguirá siendo competencia exclusiva de los humanos.

La capacidad de adaptación a nuevas tecnologías, así como las habilidades emocionales y sociales, serán primordiales para garantizar una interacción efectiva entre humanos e IA. Finalmente, no debemos olvidar la crucial responsabilidad de garantizar un uso sostenible y ético de las nuevas tecnologías, una tarea indispensable en este nuevo entorno laboral.

En conclusión, aunque la IA presenta desafíos innegables, también ofrece un prometedor horizonte de oportunidades. La clave estará en cómo nos adaptemos y aprovechemos estas transformaciones para construir un futuro laboral inclusivo y dinámico.