Movilidad social y los factores que la influyen

Inversión sostenible 2 min. de lectura
El Foro Económico Mundial ha creado el "Índice Global de Movilidad Social". España ocupa el puesto 28, entre los últimos países de Europa. Dinamarca está en primera posición seguida de Noruega y Finlandia.

La movilidad social se refiere a la capacidad de una persona para moverse entre diferentes grupos sociales y estatus dentro de la sociedad.

¿Qué es el índice de movilidad social?

Para medir la movilidad social, el Foro Económico Mundial ha elaborado el «Índice de Movilidad Social Global», que se calcula en función de cinco dimensiones clave:

  1. Asistencia sanitaria.
  2. Escolarización (acceso, calidad y equidad).
  3. Acceso a la tecnología.
  4. Trabajo (oportunidades, salarios, estatus).
  5. Protección social.
  6. Instituciones (protección social e instituciones inclusivas).

Cuanto más equitativo sea el acceso a servicios y oportunidades en cada dimensión, más 'móvil' se considera una sociedad.

Según el Foro Económico Mundial, una sociedad que ofrece iguales oportunidades para todos, independientemente de su origen socioeconómico, no sólo promueve una mayor cohesión social, sino que también impulsa un crecimiento económico más robusto. Según los cálculos del FEM, un incremento del 10% en la movilidad social podría aumentar el PIB en casi un 5% en diez años.

Clasificación mundial de la movilidad social

El Foro Económico Mundial ha clasificado a 82 países en el Informe sobre Movilidad Social Global. En primer lugar se encuentra Dinamarca, seguida de Noruega y Finlandia. Los diez países con las puntuaciones más altas en el índice de movilidad social se encuentran en Europa y la mayoría de ellos son países nórdicos. Se trata de países con excelentes oportunidades de empleo, redes de seguridad social y programas educativos de alta calidad.

Entre las economías del G7, Alemania es la de mayor movilidad social, seguida de Francia. Rusia, en el puesto 39, es la mejor entre las economías del grupo BRICS, por delante de China (45), Brasil (60), India (76) y Sudáfrica (77).

El índice de movilidad social en España

España ocupa el puesto 28, con una puntuación de 70,0, superada por Portugal y Francia. Lo que no la sitúa entre los primeros países de Europa en movilidad social.

Según este índice, se necesitarían cuatro generaciones para que una persona nacida en una familia con bajos ingresos alcance los ingresos medios en España.

El informe destaca la urgente necesidad de promover la movilidad social a través del trabajo, y pone de relieve el papel clave que pueden desempeñar las empresas en este proceso.

Ejemplos de movilidad social

Una vez que hemos comprendido este concepto, su significado y su relevancia, es importante mencionar algunos ejemplos de movilidad social:

  • En España, se han producido varios fenómenos de movilidad social, destacando especialmente la movilidad educativa entre clases. Esto se ha manifestado en el acceso a la universidad por parte de estudiantes de diversos niveles socioeconómicos, lo que demuestra un avance social significativo y una mayor igualdad de oportunidades.
  • La migración interna, es decir, el movimiento de personas entre diferentes provincias españolas, es un ejemplo de movilidad social intergeneracional. Esto se debe a que quienes se trasladan a regiones más prósperas encuentran mejores condiciones laborales y de ingresos en comparación con las que tenían en sus lugares de origen, mejorando así su situación socioeconómica respecto a la de sus padres y familiares.
  • Por otro lado, la crisis económica de 2008 es un ejemplo de movilidad social descendente. La Gran Recesión provocó un cambio en el estatus socioeconómico de millones de personas a nivel mundial, ya que muchos perdieron sus empleos, lo que llevó al incumplimiento de pagos de deudas e hipotecas y, en última instancia, al empobrecimiento de la población global.