¿Qué motivó el lanzamiento de la estrategia Robotics en Pictet hace 10 años?
En 2015, retos demográficos tales como el envejecimiento de la población y la caída de las tasas de productividad empezaron a impulsar la demanda de automatización, y vimos la oportunidad de abordar un tema que aún no existía en el mercado. En aquel entonces, la atención se centraba en la automatización, la robótica industrial y la IA. Esto se debía a la necesidad de aumentar la productividad, la movilidad y la seguridad en muchos sectores, así como en algunas industrias de fabricación de gran volumen para hacer frente a la escasez de mano de obra durante los periodos de máxima actividad.
Previmos que los robots pasarían a formar parte integrante de fábricas inteligentes interconectadas, aprovechando el big data, la IA y las plataformas en la nube para el mantenimiento predictivo, la fabricación adaptable y la colaboración fluida entre seres humanos y robots. En última instancia, queríamos lanzar una estrategia centrada en la próxima revolución industrial y el auge de las máquinas inteligentes.
Aprovechando el enfoque temático de eficacia demostrada de Pictet, diseñamos la estrategia de inversión “bottom-up” que llevamos aplicando de la misma manera desde entonces. Es una estrategia sin restricciones, desvinculada en lo que a sectores, estilos y zonas geográficas se refiere. Nos centramos en empresas con un alto grado de pureza, lo que significa que sus ingresos deben estar relacionados con nuestro tema de inversión en robótica, automatización e IA.
Una década después, contamos con una estrategia Robotics importante, de gestión activa y con 9.500 millones EUR en activos bajo gestiónFuente: Pictet Asset Management, septiembre de 2025.
¿Cómo identifican las oportunidades de inversión?
Desde que se lanzó la estrategia Robotics hace ya 10 años, hemos sido testigos de casi 8 años de tensiones comerciales caracterizadas por fricciones geopolíticas, guerras comerciales y aranceles. En este contexto, las complejas cadenas de suministro a nivel global se han visto sometidas a una enorme presión. A consecuencia de ello, los gobiernos y las empresas están desplazando cada vez más la producción mediante la relocalización y el traslado a países cercanos de los centros de fabricación. A la larga, estos retos han estimulado la demanda de robots industriales en las fábricas, así como de otros equipos de automatización y soluciones de software. Permanecer fieles a nuestra filosofía de inversión nos ha ayudado a mantener el rumbo y a descubrir oportunidades interesantes. Además, estamos dispuestos a apostar decididamente por aquellas empresas en las que nuestras perspectivas a largo plazo son diferentes de las del mercado.
En general, buscamos empresas que sean líderes de mercado en nichos emergentes y que cuenten con un claro liderazgo tecnológico. Nos gustan las empresas que realizan grandes inversiones en innovación y que tienen la confianza necesaria para invertir en sí mismas. Creemos que las empresas que incorporan la innovación en su ADN y presentan un crecimiento duradero pasarán a ser activos cada vez más escasos en el contexto actual de bajo crecimiento mundial. Aunque la valoración de algunas de estas empresas es muy elevada, no siempre es así: creemos que existen algunas ganadoras ocultas a plena vista.
Por ejemplo: en 2016, invertimos en un líder mundial en control de procesos y gestión de rendimientos para la fabricación de semiconductores. Desde entonces, la empresa ha aumentado su valor de forma constante gracias a la investigación y el desarrollo continuos y la capacidad de penetrar en mercados en crecimiento como los chips de memoria de alto ancho de banda y lógica avanzadaFuente: Pictet Asset Management, septiembre de 2025.
¿Qué anécdotas se le han quedado grabadas en la memoria?
Una de las reuniones de nuestro Comité Consultivo se celebró en Odense, Dinamarca. La ciudad es reconocida como uno de los principales centros mundiales de robótica y automatización, donde se encuentran las sedes de pioneros como Universal Robots (UR) y Mobile Industrial Robots (MIR). Lo que me pareció fascinante fue que la reunión del Comité se celebró en un antiguo astillero gestionado por el Grupo Mærsk, dedicado a la construcción de barcos durante casi un siglo. En los años 90, ante la competencia asiática, el astillero colaboró con la Universidad del Sur de Dinamarca para desarrollar sistemas de soldadura robótica que mejoraran la eficiencia de la construcción naval. Estos conocimientos expertos en el campo de la robótica, combinados con la cultura de trabajo colaborativo danesa, ha sentado las bases para el desarrollo de nuevas empresas y todo un ecosistema emprendedor. Este enfoque ha atraído talento e inversiones, convirtiéndolo en idóneo para empresas de nueva creación especializadas en robótica colaborativa y móvil, drones y tecnologías de automatización avanzadas.
¿Puede decirnos algo sobre su equipo?
Dirijo el equipo con un planteamiento colaborativo, inspirado en el modelo escandinavo. Me gusta fomentar la confianza, dando a cada miembro la libertad de aportar, aprender y desarrollar sus propias habilidades de inversión dentro de un marco de inversión sólido y disciplinado. Considero los errores como oportunidades para aprender. Aunque cada persona se encarga de su propia área de especialización, trabajamos en estrecha colaboración para compartir conocimientos y apoyarnos mutuamente. Mi función es definir la estrategia general y la orientación de la cartera. Sitúo la colaboración, la integridad y el intercambio de conocimientos en el epicentro del equipo y mi objetivo es armonizar el crecimiento individual con el éxito colectivo.
¿A qué avances interesantes deberían prestar atención los inversores?
Sigo entusiasmado con la rápida implantación de la infraestructura Core AI. Está respaldada por los avances de los semiconductores, los equipos de fabricación de semiconductores y el software de diseño que, a su vez, se está acelerando gracias a la IA. A medida que se desarrolla esta infraestructura, me entusiasman especialmente las próximas fases de la IA, incluidas la IA agentiva y la IA física, que en mi opinión representan el futuro de la automatización de software y la robótica. Ya se están aplicando con éxito ejemplos de IA agentiva en la automatización de procesos empresariales, como en el servicio de atención al cliente y el marketing, mientras que en la IA física observamos un punto de inflexión en la proliferación de robotaxis, vehículos autónomos y robots humanoides. La IA generativa ha transformado la forma en que los robots aprenden e interactúan con su entorno. Este salto en las capacidades de la IA ha acortado el ciclo de investigación y desarrollo de la robótica y la automatización, mejorando el análisis de datos, las capacidades predictivas y las simulaciones virtuales que son cruciales en las fases de diseño y entrenamiento de estas nuevas herramientas. Creo que lo más importante en lo que deben fijarse los inversores es la velocidad a la que se están produciendo todos estos avances.