Los datos y la energía son dos de los recursos más importantes del mundo. En ambos casos, hemos observado un cambio significativo en la dinámica de la oferta y la demanda, y debemos innovar para adaptarnos.
Esta fue mi principal conclusión al hablar con empresas emergentes, grupos de empresas, académicos e inversores en capital riesgo en la Feria de Hannover de este año, la mayor reunión del mundo de innovadores industriales, que atrajo a unos 150 000 asistentes de 4 000 empresas.
Como inversores medioambientales, acudimos al evento para identificar nuevas tecnologías que permitieran la eficiencia energética y de los recursos.
Un cambio clave fue el tono de las conversaciones sobre energía, un sector que está experimentando un cambio radical en la demanda. La urgencia es palpable. Los servicios públicos y las empresas buscan modos de abordar los retos energéticos y adelantarse a los acontecimientos.
Las fuentes de combustible no fósil ya representan el 41% de la generación mundial de electricidad. Para aumentar esta cuota, necesitamos encontrar mejores formas de gestionar el carácter intermitente de la energía eólica y solar.
Al mismo tiempo, el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, las vulneraciones de la ciberseguridad y las crecientes tensiones geopolíticas han intensificado la atención en cuestiones de la seguridad energética y la independencia.
Innovación en almacenamiento de energía y microrredes
Un proveedor de equipos eléctricos con sede en Taiwán, por ejemplo, nos mostró un nuevo sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS), que ayuda a gestionar la energía de forma dinámica.
Junto con células solares, células de combustible, generadores, transformadores y otros equipos eléctricos de importancia, este BESS incorpora la refrigeración líquida y se entrega como un único armario de almacenamiento de energía. Con un tamaño de menos de 1,5 m2 y un diseño preparado para carretillas elevadoras, cuyo fin es evitar la excavación de zanjas subterráneas, la tecnología está diseñada para simplificar el proceso de gestión de la energía y permitir una mejor accesibilidad del almacenamiento en batería, incluso en emplazamientos comerciales más pequeños.
También hemos observado claros avances en el desarrollo de software y controles de microrredes, los «cerebros» del sistema.
Las microrredes pueden reforzar la resiliencia del suministro de energía, mediante la descentralización de las operaciones y reduciendo la dependencia de la red más amplia. Para lograrlo, necesitan controles sofisticados para coordinar todos los generadores, almacenamiento, cargas y conexiones de servicios públicos. Hemos visto ejemplos de este sistema en Hannover, donde la innovación no solo centra en la eficiencia energética y la gestión dinámica de la carga, sino también en la ciberseguridad y la capacidad de garantizar la estabilidad en caso de producirse fallos a causa del clima o ataques.
El papel de la IA en la innovación industrial
Todas estas novedades solo son posibles con la tecnología digital, que fue el otro gran tema de la Feria de Hannover. Todas las exhibiciones tecnológicas, todas las demostraciones que vimos, y todas las conversaciones en las que participamos incluía la IA. No es de extrañar: Hoy en día, la IA es el tema principal de la mayoría de los eventos. Lo que llamó mi atención fue lo mucho que esas conversaciones habían avanzado en un año.
El debate ya no gira en torno a lo que la IA podría llegar a hacer algún día por las empresas industriales. El debate se centra hora en la implementación, y la variedad de aplicaciones fue impresionante.
Se habló mucho sobre la así denominada IA física, de las fábricas oscuras (dotadas de máquinas) y los robots humanoides, que se exhibieron en muchos de los estands. Hemos visto a robots humanoides participar en una multitud de actividades, desde servir bebidas hasta realizar taichí. Sin embargo, a pesar de ser llamativo, nos resultó difícil encontrar un espacio en el que estuviera presente la automatización de aplicaciones industriales, donde podrían aplicarse en el futuro con vistas a mejorar la eficiencia.
Robots en acción en la Feria de Hannover
Por el contrario, la IA agéntica ya está avanzando en muchos sectores. Para nosotros, algunas de las aplicaciones más interesantes de la IA agéntica están relacionadas con el mantenimiento predictivo y la previsión de procesos industriales, donde la IA puede servir de apoyo para anticipar en qué momento podrían fallar los equipos y programar trabajos preventivos. Aunque esta tecnología ya existe desde hace tiempo en forma de gemelos digitales, la incorporación de agentes de IA está impulsando una transición de la oferta estandarizada de «paneles de control y simuladores» a la de agentes activos y especializados que planifican, deciden y, en ocasiones, ejecutan los cambios necesarios con una intervención humana mínima. En un caso, los agentes pudieron minimizar el uso de chatarra, agua y aire comprimido en una fábrica sometiendo continuamente a prueba los cambios a nivel micro en el gemelo digital.
Un uso clave de estas tecnologías en el futuro será, sin duda, la gestión de la energía. Como nos explicó un ingeniero de una empresa europea de tecnología energética, la energía ya no se puede ver ni gestionar como un servicio público. Describió el importante impulso que está viviendo la demanda de soluciones que permiten gestionar conjuntamente la energía y los procesos.
En otras palabras: la energía ya no es un recurso garantizado al que se puede acceder simplemente accionando un interruptor. Su disponibilidad es ahora una limitación activa. Esto significa que también es una oportunidad para las empresas que aplican las tecnologías presentadas en la Feria de Hannover de este año y que, si se gestionan correctamente, pueden mejorar los procesos y la eficiencia, reducir el tiempo de inactividad y aumentar las tasas de producción. Como inversores medioambientales, vemos un gran potencial en ello.