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Continúa la tendencia hacia la desestadounidización

Renta fija 4 min. de lectura
La deuda emergente resulta cada vez más atractiva en un mundo marcado por la volátil política de EE.UU.

La intervención militar de EE.UU. en Venezuela revela con claridad grandes temas estructurales para los mercados de renta fija que ya se habían iniciado, según argumentan los gestores de carteras de Pictet Asset Management. En pocas palabras, se esperan más caídas del dólar y más recorrido al alza para la deuda emergente.

P: Con la intervención estadounidense en Venezuela, ¿cambia el panorama estratégico para los inversores?

R: Lo que no cambia es el afán actual por reequilibrar las carteras alejándolas de Estados Unidos. Por ejemplo, EE.UU. representa el 64% de la capitalización del mercado de renta variable global, pero solo alrededor de una cuarta parte de la producción económica mundial. Este reequilibrio o “desestadounidización”, como lo llama nuestro socio director Raymond Sagayam, no constituye una deriva antiestadounidense, sino que más bien representa una reducción del excepcionalismo estadounidense y el reconocimiento de que existen oportunidades de inversión atractivas más allá de las fronteras de EE.UU.

P: ¿Qué implica esto para el dólar y los bonos del Tesoro?

R: El dólar cayó casi un 10% frente a una cesta de divisas el año pasado. El reequilibrio de carteras indica que esta tendencia continuará este año, sobre todo si los inversores empiezan a inquietarse ante el volátil enfoque de EE.UU. en materia de relaciones internacionales.

Esta debilidad podría agravarse si el presidente Donald Trump consigue obligar a la Reserva Federal a recortar los tipos más de lo justificable.

Aunque una política monetaria expansiva podría ser positiva para el extremo a corto plazo de la curva de rendimientos estadounidense, el nivel de la prima por plazo de EE.UU. ─la compensación adicional que exigen los inversores por mantener activos de mayor duración─ parece demasiado bajo. Se corre el riesgo de que un error de la política estadounidense impulse al alza los rendimientos de los plazos más largos o, dicho de otro modo, de que provoque una venta masiva de los bonos del Tesoro con plazos más largos.  Esto, a su vez, sería negativo para la renta variable pese a los sólidos fundamentales de las empresas. Nuestro escenario básico es que los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años se mantengan por debajo del 5%, pero unos rendimientos más elevados siguen siendo un riesgo extremo importante. No cabe duda de que los bonos del Tesoro seguirán siendo un componente fundamental de las carteras globales. Sin embargo, dados los constantes cambios de la política exterior de EE.UU., también es conveniente cubrir esta exposición. Una de las principales formas de hacerlo es realizar asignaciones a oro, que además es una cobertura natural para el dólar.

Plazas comerciales

Comercio de Latinoamérica con EE.UU. y China, como porcentaje del PIB

Fuente: CEIC, Pictet Asset Management. Datos del período comprendido entre el 01/01/2000 y el 01/08/2025.

P: ¿Cómo podría cambiar la dinámica para los inversores en bonos y divisas de Latinoamérica?

R: Actualmente, la política exterior de EE.UU. está más centrada en Norteamérica y Sudamérica de lo que lo ha estado en décadas. En Sudamérica, el péndulo político ya se había inclinado hacia la derecha, pero ahora se está viendo reforzado por la política estadounidense. Como los gobiernos de derechas suelen estar más orientados al mercado, por lo general también son positivos para la deuda soberana de sus países. La implicación de EE.UU. significa que también se inclina por ofrecer un apoyo más directo a estas economías: la decisión de respaldar el peso argentino el año pasado fue un buen ejemplo de ello. Evidentemente, existe el riesgo de que este enfoque genere un riesgo moral, pero también reduce la prima de riesgo de estas economías. Al mismo tiempo, los países sudamericanos han logrado obtener concesiones comerciales y de otra índole de China a cambio de sus materias primas, a pesar de los esfuerzos de Washington por reducir la influencia china en la región (véase el gráfico).

Esto aumenta el atractivo de la deuda soberana latinoamericana en divisas fuertes frente al de, por ejemplo, la deuda asiática, cuyos rendimientos ya se han comprimido. En el caso de la deuda en moneda local, los argumentos no son tan claros: esperamos que el dólar pierda más terreno frente a las divisas asiáticas y latinoamericanas.

P: ¿Y cómo podrían afectar los cambios del panorama geopolítico mundial a la tesis de inversión de la renta fija emergente en su conjunto?

R: Los argumentos estructurales a favor de realizar asignaciones a renta fija emergente son muy contundentes. Pese a su rally del año pasado, los bonos emergentes siguen estando relativamente baratos. También es probable que se beneficien de una relajación monetaria justificada. Los tipos de interés en moneda local de los mercados emergentes rondan una media del 5,5% en lo que constituye, en términos generales, un contexto de baja inflación. Creemos que existe potencial para unos recortes adicionales de 1,5 puntos porcentuales. Por otra parte, las economías emergentes crecen cada vez más rápido en comparación con las de los países desarrollados. Además, están profundamente integradas en la cadena de suministro de la IA, lo que significa que se benefician del auge de esta nueva tecnología.