Desde ensamblar automóviles hasta conducirlos, gestionar centros de datos e incluso realizar ─bajo supervisión humana─ procedimientos médicos, los robots están pasando de la ciencia ficción a la realidad.
Se trata de una revolución que está cobrando impulso especialmente por dos razones. La primera es la demografía desfavorable.
La población global está envejeciendo, lo que reduce la reserva de mano de obra disponible. A nivel mundial, está previsto que el porcentaje de personas mayores de 60 años se duplique hasta alcanzar el 22% en 2050, frente al 11% de 2010.https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/ageing-and-healthEsto provocará un aumento del número de jubilados frente al de trabajadores, o lo que los economistas denominan tasa de dependencia. Si esto no se contrarresta de alguna manera, se producirá una desaceleración tanto de la productividad como del crecimiento económico.
Afortunadamente, la tecnología está cubriendo ese vacío. Esta es la segunda fuerza que está transformando el sector de la robótica. Los grandes avances del aprendizaje automático, como la inteligencia artificial generativa (IA), han cambiado la forma en que los robots interactúan con su entorno. Esto significa que pueden llevar a cabo tareas más complejas en una variedad mucho más amplia de contextos, desde una planta de producción hasta la mesa de un restaurante.
Mientras tanto, otros avances de la IA han acortado el ciclo de investigación y desarrollo de la robótica y la automatización, mejorando el análisis de datos, las capacidades predictivas y las simulaciones virtuales que son cruciales en las fases de diseño y entrenamiento de las nuevas máquinas. Todo esto significa que los robots pueden desarrollarse de forma más rápida, económica y eficaz.
La interrelación entre las tendencias demográficas y los avances tecnológicos ─y su efecto en la economía─ se analizó en un informe reciente del Pictet Research Institute°(PRI). El estudio reveló que la interacción de estas dos fuerzas está dando paso a una nueva era tecnológica en la que la economía estará impulsada por la automatización, la IA y el aumento de la productividad.
Según el PRI, la adopción de la tecnología de automatización avanza con mayor celeridad en los países que están experimentando un envejecimiento más rápido de su población. En Japón, Corea del Sur y China ─países que se enfrentan a una escasez de mano de obra debido al aumento del número de jubilados─, la densidad robótica, es decir, la cantidad de robots por trabajador, ha aumentado hasta alcanzar los 40 por cada 1.000, una cifra casi cuatro veces mayor que la media mundial.
Según el estudio, una densidad robótica elevada suele traer consigo mejoras de la productividad. Los datos sobre el sector manufacturero de distintos países indican que el aumento de la densidad robótica contribuye en aproximadamente un 0,4% al crecimiento anual del PIB. Igualmente importante para el crecimiento económico, según el PRI, es el hecho de que la IA, a diferencia de otros hitos tecnológicos importantes como la electricidad o Internet, probablemente evitará un descenso largo de la curva en J, el periodo en el que el gasto de capital en una innovación sigue aumentando sin generar aún rentabilidades (véase la fig. 1). Su mayor rapidez en avanzar hacia la rentabilidad se debe, en parte, a los conocimientos y experiencia adquiridos en oleadas de innovación anteriores.
Todo ello promete crear nuevos riesgos y oportunidades de inversión para los inversores en tecnología. Además, quizá no haya ningún sector tecnológico que vaya a beneficiarse más de estas tendencias que la robótica.
Curva en J de la productividad en las tecnologías polivalentes
Fuente: Pictet Research Institute. Basado en la síntesis empírica de Acemoglu (2025), Acemoglu y Restrepo (2020), Atkeson y Kehoe (2007), Autor (2024), Brynjolfsson et al. (2021), Brynjolfsson y Hitt (2003), Devine (1983), IFR (2024b), Jorgenson y Stiroh (2000) y McKinsey (2023).
Gran demanda de robots
La adopción de la robótica se ha producido en dos fases diferentes. La primera comporta el desarrollo e implantación de robots de sustitución, es decir, aquellos que reemplazan la escasez de trabajadores. La segunda fase se caracteriza por la proliferación de robots de productividad, es decir, máquinas que aumentan la producción y la eficiencia.
Durante la última década, el sector tecnológico ha sido testigo del auge de varias tecnologías robóticas nuevas orientadas a la productividad, que abarcan desde robotaxis y vehículos autónomos hasta brazos robóticos y humanoides.
Los automóviles autónomos han experimentado un crecimiento especialmente fuerte. Los servicios de VTC autónomos están transformando la movilidad urbana, ofreciendo soluciones de transporte rentables, sostenibles y cómodas. Se espera que este año se lancen varios modelos nuevos de vehículos autónomos, así como que los robotaxis empiecen a circular por las calles de Londres. A nivel mundial, se prevé que el mercado de vehículos autónomos se duplique hasta alcanzar los 400.000 millones de USD en los próximos cinco años y que, posteriormente, siga creciendo rápidamente.
También se espera que la demanda de robots humanoides se acelere para subsanar los déficits de productividad, sobre todo en EE.UU., que se enfrenta a una escasez de mano de obra de unos 2 millones de trabajadores de aquí a finales de esta década.OCDE, Deloitte, FRED, Goldman Sachs Research .China debería sumarse a dicha demanda, dado que sus costes laborales se han duplicado con creces desde principios de sigloHaver, UBS.
A nivel sectorial, parece probable que la demanda de robots colaborativos será especialmente fuerte en entornos de trabajo cerrados tales como fábricas de automóviles y centros de datos (donde no les afecta el calor y no necesitan luz). Para 2050, podría haber más de 5.000 millones de robots humanoides en funcionamiento, lo que crearía un mercado global valorado en unos 5 billones de USD.Morgan StanleyCon el tiempo, su uso se extenderá al segmento de consumo y asumirán tareas como la limpieza.
Instalaciones anuales de robots industriales en el mundo, miles de unidades
Fuente: World Robotics, 2025
Oportunidades de la cabeza a los pies
Interestingly, it isn’t always the robots themselves that present the most attractive investment opportunities. Las empresas que los fabrican son relativamente pocas y muchas de ellas no cotizan en bolsa. Las inversiones más rentables se encuentran entre la numerosas empresas innovadoras que aportan las tecnologías utilizadas para construir el robot de la cabeza a los pies, entre las que se incluyen hardware y software tales como unidades centrales de procesamiento, visión artificial, sensores y brazos articulados (o manos mecánicas).
El valor de los semiconductores en un robot humanoide medio, por ejemplo, es casi tres veces mayor que el de un automóvil medio. Según Morgan Stanley, es probable que el mercado potencial total de semiconductores para humanoides supere los 300.000 millones de USD en dos décadas.
En nuestra estrategia Robotics, mantenemos posiciones en empresas que son facilitadoras esenciales de los robots humanoides, ya que suministran piezas, tecnologías o software para ellos. Entre ellas se incluyen compañías como Keyence y Cognex, que ayudan a los robots a detectar, percibir e interpretar su entorno; empresas proveedoras de semiconductores (Nvidia, AMD y Marvell diseñan chips que sirven de “cerebro” a los robots, mientras que los semiconductores analógicos de Infineon o NXP pueden utilizarse en el “cuerpo” de dichos robots para gestionar la energía o controlar los motores). Si avanzamos más en la cadena de valor, los fabricantes de equipos de capital para semiconductores proporcionan los instrumentos y tecnologías necesarios para la fabricación de los dispositivos semiconductores utilizados en estos robots.
Así pues, las condiciones son óptimas para una revolución robótica. El envejecimiento de la población y la disminución del número de trabajadores están impulsando la demanda al tiempo que la tecnología está mejorando constantemente la eficiencia y la rentabilidad de los robots. Esto ofrece oportunidades para un mayor crecimiento económico y una mejor productividad, así como para obtener atractivas rentabilidades de las inversiones en toda la cadena de valor de la robótica.