El concepto mismo de “vejez” está cambiando. Es indudable que las personas viven más años, pero lo que las cifras por sí solas no reflejan ─y lo que los pesimistas respecto de este cambio demográfico pasan por alto─ son los aspectos positivos y las posibilidades que ofrece esta revolución de la longevidad.
Según un informe citado con frecuencia del FMI sobre el envejecimiento: “Una persona de 70 años en 2022 tenía la misma puntuación de salud cognitiva que una persona de 53 años en el año 2000”. https://www.imf.org/en/publications/fandd/issues/2025/06/sustaining-growth-in-an-aging-world-bertrand-grussY no se trata solo de la función cognitiva. Las personas mantienen su fortaleza física durante muchos más años que hace tan solo unas décadas, y esta tendencia seguramente continuará gracias a la innovación tecnológica y a unos estilos de vida más saludables.
El famoso retrato de James McNeill Whistler de su madre muestra lo lejos que hemos llegado. Sorprendentemente, la digna anciana del lienzo tan solo tenía 67 años cuando, en 1871, posó para el cuadro. Esa es apenas la edad de jubilación en el Reino Unido a partir del año que viene, aunque en aquel entonces era el doble de su esperanza de vida al nacer. Hoy en día, sería mucho más probable que estuviera moviéndose al ritmo de un baile que al de una mecedora, con una esperanza de vida promedio de otros 20 o 21 años más.
Gasto sanitario anual por grupo de edad (USD per cápita)
Fuente: Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) y Cuentas Nacionales de Gastos en Salud (NHEA) de EE.UU., Breaking the cost curve (2025) Deloitte Insights, Pictet Asset Management. Datos a 12/12/2025.
Not okay, boomer
Los “baby boomers” de más edad ─la generación de la explosión de natalidad posterior a la Segunda Guerra Mundial que ha transformado el mundo durante tres cuartos de siglo─ están cumpliendo ahora los 80 años, mientras que la cohorte más joven está alcanzando la edad de jubilación.
Esto es importante. Y en muchos sentidos. Por ejemplo, el gasto sanitario anual per cápita en EE.UU. de los mayores de 80 años es aproximadamente 3,5 veces superior al de la población en edad de trabajar, la misma proporción que en el resto de los países desarrollados (véase la fig. 1).
Al mismo tiempo, la estructura etaria de la población, conocida como pirámide demográfica, es cada vez más ancha en su cúspide. Italia es un ejemplo especialmente digno de mención. Hace no tantos años, en 1994, la pirámide italiana seguía siendo una pirámide propiamente dicha, con un número relativamente reducido de personas mayores, uno relativamente elevado de niños y uno intermedio de personas en edad de trabajar. Ahora presenta una enorme sobrerrepresentación de personas cercanas a su edad de jubilación y un número muy pequeño de niños incorporándose a la misma (véase la fig. 2).
La pirámide italiana ha pasado a la historia y no va a recuperarse en un futuro próximo. Esto se debe a que la demografía es un ámbito en el que es fácil predecir lo que sucederá en las próximas décadas. Al fin y al cabo, los niños que nazcan ahora no tendrán hijos propios hasta dentro de un cuarto de siglo. Como consecuencia, en 2040 habrá un 26% más de europeos que sobrepasen la edad de jubilación que en la actualidad, y un 6% menos en la franja en edad de trabajar.
Y este no es un fenómeno exclusivamente europeo. Las tasas de fecundidad se han desplomado en todo el mundo. En 1965, las mujeres tenían una media de 5 hijos. A día de hoy, esa cifra es de 2,25. Además, en muchos países desarrollados se sitúa muy por debajo de la tasa de reemplazo de la población, que ronda el 2,1: la de Corea del Sur es de 0,7, la de China de 1, mientras que en los países de rentas altas es ligeramente inferior a 1,5. Fuente: Our World in Data
Evolución demográfica prevista por país para 2040 (%)
Fuente: Proyecciones de Eurostat y ONS, MS Research, Pictet Asset Management. Datos a 12/12/2025.
Obtener más rendimiento de unas plantillas cada vez más reducidas
A medida que la población envejece, cambia el equilibrio de la población activa. El menor número de jóvenes que se incorporan al mercado laboral obliga a las empresas a hacer más con menos. El reto no solo consiste en cubrir las vacantes, sino en alcanzar nuevos niveles de eficiencia y producción. Aquí es donde entra en juego la tecnología, no como sustituto del personal, sino como elemento facilitador.
En todos los sectores, las empresas están adoptando soluciones de productividad que incrementan el rendimiento de los trabajadores. La automatización agiliza las tareas rutinarias, lo cual libera tiempo para emplearlo en trabajos de mayor valor. La inteligencia artificial favorece la toma de decisiones y mejora la exactitud. El software empresarial conecta a los equipos, optimiza los procesos y garantiza que se saque el máximo provecho de la especialización.
En este contexto, la experiencia y la capacidad de adaptación son ventajas. La escasez de talento, derivada de las tendencias demográficas, está llevando a las organizaciones a invertir en herramientas de apoyo a su plantilla ya existente, lo cual permite mantener la productividad y dedicación del personal con independencia de su edad. Esto redunda en unas plantillas más resilientes y capacitadas, preparadas para dar respuesta a las demandas de un mundo en constante cambio.
Medición de los efectos
Hace falta fijarse en algo más que en los indicadores financieros para descubrir las empresas cuyos productos y servicios tendrán un mayor impacto en la mejora de la longevidad, la calidad de vida y la productividad. En Pictet, contamos con los conocimientos de nuestros expertos externos a través de nuestros Comités Consultivos Temáticos. Además, utilizamos una metodología a la medida: nuestra Evaluación del factor de incidencia de la longevidad (LIFE, por sus siglas en inglés).
Diseñada en colaboración con Unisanté, la universidad de medicina y salud pública de Lausana, LIFE ayuda a medir la esperanza de vida con buena salud –cantidad de años vividos ajustados por su calidad– que los productos de una empresa ofrecen a los pacientes beneficiarios del tratamiento correspondiente. Paralelamente, la metodología LIFE ayuda a determinar en qué medida los servicios de una empresa incrementarán la productividad de los trabajadores que los utilizan. A continuación, esto se compara con el coste de adoptar esos procesos, lo que nos ayuda a determinar su valor.
Este enfoque equipara el impacto social con la eficiencia económica y el potencial de inversión, ayudándonos a evaluar en qué medida la oferta de una empresa se ajusta a los objetivos de nuestra estrategia –lo que denominamos pureza.
Aprovechamiento de la experiencia
Durante tres décadas, Pictet Asset Management ha promovido la inversión temática guiada por la convicción de que los mayores retos del mundo son también sus mayores oportunidades. Nuestra estrategia Longevity se basa en esta tradición, combinando nuestro análisis riguroso con nuestro compromiso con la sostenibilidad y los cambios positivos. El futuro no solo es más largo, sino también más prometedor, más próspero y más conectado que nunca.
Aspectos positivos
El envejecimiento de la población no es algo totalmente negativo, al menos no en el contexto del cambio tecnológico generalizado. Además, la demanda de estas nuevas tecnologías y procesos no hará más que aumentar con el cambio demográfico, lo cual generará un incremento sustancial de los ingresos y los beneficios para sus propietarios.
De hecho, estas fuerzas ya están interactuando entre sí: la automatización está viéndose impulsada por el menor número de trabajadores; la IA está mejorando la productividad y la innovación de maneras que no harán más que acelerarse a medida que continúe su desarrollo y adopción. Este solapamiento, a su vez, está creando conjuntos de oportunidades de inversión, como sostiene el Pictet Research Institute en su informe “Demografía y tecnología”.
Así pues, aunque se prevé un fuerte aumento del gasto sanitario, la historia reciente indica que la carga de estos costes puede compensarse con el aumento de la productividad de la población activa.
Esto se debe a que las empresas ya han realizado grandes inversiones en procesos para contrarrestar la escasez de mano de obra. El software, la automatización y, cada vez en mayor medida, la IA están contribuyendo a cubrir estas vacantes.
La mayoría de los inversores parece estar centrándose en la franja de envejecimiento del cambio demográfico pero, en realidad, dicho cambio incluye dos componentes: el envejecimiento de la población y la reducción de la mano de obra. Cada uno de ellos ofrece diversas oportunidades de inversión, ya sea en bienes y servicios concebidos para una vida más saludable y longeva, ya sea en la mejora de la productividad de la población activa.